¿Os complementáis?

"Mi pareja y yo nos complementamos perfectamente, es genial". Me parece muy peligroso pensar que el complementarse es algo "genial". ¿Qué es una relación complementaria? Qué alternativas hay? Allá vamos...
La relación complementaria es una unidad de dos personas, en donde carencias que tiene cada individuo las complementa con virtudes del otro. Esto puede ser muy atractivo, pero no es tan bonito como lo pintan. Cuando una carencia propia se oculta tras una virtud de otra persona, no sientes la necesidad de superar dicha carencia y pierdes una oportunidad de mejorar. Tu potencialidad se ve frenada, y se reducen las posibilidades de evolucionar y aprender de las experiencias con las oportunidades que te va ofrecer la vida. Además, inicias inevitablemente una relación de dependencia hacia tu pareja que a la larga desgastará mucho la relación.
Y os preguntaréis, ¿cuál es la alternativa? Pues sin duda alguna las relaciones coordinadas. En estas relaciones, a diferencia que en las complementarias, la unidad no es la pareja, sino que hay dos unidades que son los individuos que componen la pareja. Vamos, que las complementarias son un "2", y las coordinadas en cambio son un "1+1". Estoy convencido de que tu pareja tiene que ser un elemento de tu vida que te enriquezca; que te sirva para evolucionar, para mejorar, para ser más feliz. Cuando tienes una necesidad o una dificultad en la vida, y ésta te destapa una carencia en tu potencial como persona, entras en un proceso activo en dónde el objetivo es superar dicha carencia y tener más recursos y herramientas. Cuando esta necesidad o dificultad te las solventa tu pareja, tu actitud pasiva hace que no aproveches esa oportunidad que te ofrece la vida para evolucionar como persona.
Cuando estás con tu pareja sólo por necesidad, es algo poco enriquecedor. Si ambos estáis con el otro porque lo deseáis y no porque lo necesitéis, auguro un futuro muy satisfactorio y felíz.

3 comentarios:

Centinel dijo...

Ya que pides comments, toma uno, en plan polemista:

A mí esto de complementarse me suena a típico término simplificador generalista. Me explico: Si preguntamos a una chica cómo le gustaría que fuera su pareja, casi seguro que dirá: Guapo, sensible, simpático, cariñoso. Si preguntamos a un chico, no dudará en afirmar que esté buena, maja, que este buena, inteligente, que esté buena. Vamos que todos tenemos parejas ideales similares y a todos parece que nos complementan los mismos.

Sin embargo, vayamos "a la cruda realidad", cuando la pareja se crea. Creo que en las relaciones pueden identificarse dos fases (hay otras muchas, pero para esta reflexión veo dos).

Una la primera fase se acaban de conocer y están descubriendo como es cada uno. En este periodo el interés físico es un te gusta-no te gusta, un instinto totalmente animal (potenciado con aspectos relacionados como la voz, los gestos...) y el interés psicológico es una especie de proceso de descubrimiento de los entresijos de la personalidad del otro/a desde un punto de vista "optimista" (qué simpático, qué inteligente, qué sensible). En este caso la complementariedad podría interpretarse como un "admiro esto de mi pareja porque a mi me falta" y podría tener relación con tu definición "carencias que tiene cada individuo las complementa con virtudes del otro"

Pero cuando el tiempo pasa y se llega a una segunda fase. El interés físico suele perder vitalidad (aunque puede mantenerse alto durante muchos años) y la personalidad de la pareja pierde sus misterios. Uno deja de "admirar" lo que su pareja tiene y lo que valora es cómo llena sus necesidades afectivas: Le da el cariño que necesita, escucha sus inquietudes, comparte penas y alegrías, lucha por sacar la vida en común adelante, aporta amor a la familia...

Da igual si uno es bueno cocinando y el otro haciendo la compra, da igual si uno es ordenado y el otro desordenado, da igual si uno es nervioso y el otro tranquilo. Todo eso no sirve para nada en el "mantenimiento" de una vida en pareja, es más hasta podría ser negativo, ya que el "virtuoso" en algo puede llegar a repudiar la "incompetencia" de su pareja en lo mismo, por mucho que admire su virtuosismo en otra cosa. Lo importante es si el intercambio de afecto es satisfactorio para ambos, todo lo demás queda en segundo plano.

SEXOLOGO dijo...

Tras la "chapa" expuesta, interesante por cierto, llegamos a la misma conclusión: las parejas complementarias no son tan satisfactorias como las coordinadas. Si es que no hay mejor crítica a las parejas complementarias que la siguiente frase: "...el virtuoso en algo puede llegar a repudiar la incompetencia de su pareja en lo mismo, por mucho que admire su virtuosismo en otra cosa...". Vamos, que estamos de acuerdo. Ah, y con el resto del comment, bastante de acuerdo también.

Centinel dijo...

Y añadiría algo más a la frase anterior: El "incompetente" puede acabar repudiando el "virtuosismo" del otro y verlo como algo negativo: Perfeccionismo extremos, prepotencia...