Ansiada felicidad...

Hoy me apetece recordar...


SIEMPRE FELICES

Todo lo que nos rodea nos exije con insistencia que debemos ser felices (además de jóvenes, guapas/os, emprendedores...). En los anuncios de la tele todos están felices, las revistas siempre sale gente sonriendo, cuando saludas es de buena educación sonreir, si tienes un trabajo de cara al público tienes que estar siempre de buen humor, con tu pareja tienes que ser siempre alegre y entretenido ("yo busco un chico que me haga reir"... ¡odiosa frase!), etc. La felicidad es uno de los muchos sentimientos que todo ser humano es capaz de sentir, un sentimiento agradable y reconfortante. Pero ¿qué sucede con el resto de sentimientos? ¿Qué sería de nuestra vida si en todo momento fuésemos felices?

Cuando estamos viviendo un momento de felicidad, es una sensación que nos resulta tan agradable porque sabemos lo que es no vivirla. No es posible estar "siempre feliz", ya que el ser humano está programado para insensibilizarse ante el mismo estímulo. Vamos, que si a ti te toca la quiniela, puede que vivas un momento (o una etapa) de gran felicidad, pero Bill Gates por ejemplo, que cobra al mes bastante más de lo que tú ganarías con tu quiniela, no salta de alegría cada vez que ve un ingreso multimillonario, simplemente porque ya está acostumbrado (insensibilizado). El somalí que consigue hacerse con un saco de arroz vivirá momentos felicísimos mientras lo come, probablemente sienta una felicidad mucho más intensa que la que tú ahora mismo estás sintiendo mientras lees este blog desde tu ordenador, con la nevera rebosante de deliciosa comida.

Por ello, es necesario que a veces estemos tristes. La tristeza, al igual que la felicidad, es un sentimiento que todo ser humano es capaz de sentir, y estamos preparados genéticamente para sentirlo en infinidad de ocasiones a lo largo de nuestra vida. El estar tristes es algo necesario, y debemos asumirlo y vivirlo cuando nos suceda. Por suerte, el tiempo y los apoyos adecuados nos suelen ayudar a superar nuestra tristeza pasajera, y volver a vivir los momentos felices que tanto deseamos. Momentos de tristeza, necesidad, esfuerzo, desilusión... nos ayudarán a disfrutar y sentir con mucha mayor intensidad los buenos momentos de la vida.

(Post escrito por SEXÓLOGO el 9-10-06)

6 comentarios:

Anónimo dijo...

...alguien me habló de esto hoy...

pues si...

pero q rollo es cuando no eres felicísimo....

SEXOLOGO dijo...

Ahí va una pequeña aportación para intentar alcanzar esa ansiada felicidad:
Le dice un tonto a otro:
- ¿Qué llevas en la cesta?
- Si lo adivinas te doy un racimo.
- Uuumh... ¡¡¡Croquetas!!!

ainho dijo...

papar, papar, llevame al circorrr...
jajajjaja

marta de esparta dijo...

es necesario estar triste y llorar de vez en cuando. sólo así podemos apreciar como se merecen los instantes de felicidad :) aunque lo ideal es que los momentos de tristeza sean los mínimos posibles...

chaouen dijo...

Para aportación el video que te mandé yo ayer. Esas chicas con sus cuerpos desnudos, haciendo de las suyas... gratificante que no? ;)
besitos enormes corazon!

jimena dijo...

sí, la insensibilización trae una apatía tan diazepámica... (me encantan los palabros).
antes solía estar muy de acuerdo en lo que dices. pero últimamente le encontré otra vuelta de tuerca (aunque no excluye la tristeza o sentimientos de pérdida para "valorar lo que se tiene", aunque está planteada de una forma algo distinta).
y esto nuevo es, el sentimiento de libertad, una libertad sin ligaduras. de, "mañana puede pasar cualquiera cosa: así que, ¿por qué no actúo hoy?". de no dar nada por sentado. apreciar la emoción, lo positivo, el momento. eso no quita el sentimiento de extrañar, de desear algo, pero ¡también hay cosas que suceden ahora, enfrente de nuestros ojos! cosas que podríamos apreciar, si no tuviésemos la cabeza en otro lado; cosas que nos podrían hacer felices, o pasar un momento agradable, si las dejásemos entrar. si estuviesemos con la mirada abierta: sin buscar nada, dejar que se sucedan. buscar es muchas veces, tener expectativas. las expectativas pueden defraudar (también hay que ser fuerte para cuando se tengan, saber controlarse a uno mismo para no caer en estados negativos).
estar triste también puede ser precioso (no siempre la tristeza tiene por qué ser negativa). extrañar a un ser amado... ¿no es precioso ver lo que bonito que sentimos, lo que ha pasado para que sintiésemos eso, lo genial que alberguemos amor? entre tantas cosas...
luego sí, hay eventos que irremediablemente hieren profundamente nuestro ser y nos dejan desamparados, en muerte en vida. pero eso forma parte de la vida, de la misma forma que nuestra constitución tiene sangre, huesos, carne, piel...