La diferencia como valor

Hoy, una diputada del PP ha escrito en un periódico un artículo titulado "Igualdad de hombres y mujeres: eficacia frente a demagogia". Dudo que esta chica sea sexóloga, principalmente por el contenido de su artículo, y no me gusta que la gente que no es sexóloga teorice públicamente y sin ninguna precaución sobre las diferencias y similitudes sexuales humanas.

No se me enfaden; hoy voy a tomar de nuevo una postura políticamente incorrecta. Creo que es un gravísimo error hablar constantemente de igualdad: políticas de igualdad, leyes de igualdad, compromisos con la igualdad, educación en igualdad... Hablar tanto de igualdad está haciendo que se nos olvide algo clave: que no somos iguales. Los hombres y las mujeres somos DIFERENTES, o mejor dicho, somos MUY DIFERENTES. Lo somos desde que nacemos. Es más, lo somos desde antes de nacer. Porque:
- Nuestro desarrollo prenatal es completamente diferente.
- Nacemos con numerosas diferencias físicas y funcionales.
- Muchas diferencias psicológicas son completamente innatas, y esta afirmación está demostrada científicamente: orientación espacial, capacidad verbal, agresividad, deseo erótico...
- Nuestro desarrollo social y cultural es completamente diferente.
- Sentimos, actuamos y vivimos la vida de formas completamente diferentes.

Si decimos que la paz es un valor universal, al mismo tiempo estamos diciendo que la guerra es un contravalor. Si decir la verdad está bien siempre, mentir está mal siempre. Y si la igualdad es "lo bueno", la diferencia es "lo malo".

La diferencia es un importante valor. Los hombres y las mujeres somos diferentes, y debemos educar en la diferencia, no en la igualdad. Me parece genial que las mujeres y los hombres tengan igualdad de oportunidades, pero eso no significa ni que seamos iguales, ni que la igualdad siempre sea buena, ni que debamos aplicar criterios de igualdad en todos los ámbitos y situaciones.

No me gusta mucho la palabra "igualdad", aunque los medios de comunicación se han esforzado para que nos encante. En cambio sí que me gustan otras palabras como "justicia", "solidaridad", "respeto", "comprensión", "tolerancia" o "paz". Y me encanta la palabra "diversidad".

La diferencia no es mala, todo lo contrario. Lo malo es la discriminación justificada en la diferencia, como es la discriminación por razón de sexo. Y que luego nadie tergiverse mis palabras: ODIO LA DISCRIMINACIÓN de cualquier tipo, y especialmente la discriminación por razón de sexo. Pero me gusta la diferencia. Desde aquí un grito a favor de la diferencia. ¡VIVA LA DIFERENCIA!

7 comentarios:

Amaranta dijo...

Creo que a los juristas les van a encantar también que un sexólogo de su aportación conceptual al significado jurídico de la palabra igualdad. Creo que te pasas por el arco del triunfo ( y lo digo sin acritud) la revolución francesa con su igualdad (anda cachis creo que ellos pensanban poco en el sexo cuando declararon como principo la igualdad). Esta igualdad hablaba de una igualdad económica, social y jurídica. Por desgracia la única igualdad a la que hemos llegado más de dos siglos después es la jurídica. De la que creo que hablaba la diputada del PP y no de las diferencias sexuales y educacionales de los individuos (porque habrás de reconocer que todos somos diferentes independientemente del sexo). Igualdad jurídica, por otra parte incipiente y endeble que necesita constantemente de refuerzos sociales y concienciaciones colectivas para poder llegar algún día a la tan esperada igualdad de oportunidades, consecuencia lógica de la igualdad jurídica, que todos, hasta tú, ansías.

Como habrás visto tú, un sexólogo, también te metes en berenjenales que no son propios de tu profesión, y de los que puedes opinar, aunque te equivoques, así que deja a la ministra equivocarse también, que es la única manera de aprender.

SEXOLOGO dijo...

Vamos a ver...

- "...un sexólogo de su aportación conceptual al significado jurídico de la palabra igualdad". Amaranta, ¿podrías decirme donde exactamente hablo del significado jurídico de dicha palabra? Es q hoy ando un poco torpe y no lo encuentro...

- "Creo que te pasas por el arco del triunfo la revolución francesa con su igualdad". ¿Más demagogía? Juzguen ustedes...

- "Como habrás visto tú, un sexólogo, también te metes en berenjenales que no son propios de tu profesión". ¿Puedes copiar y pegar, como he hecho yo con las tuyas, las frases a las que haces referencia? Es que mira que busco y nada...

"Acritud: Aspereza o desabrimiento en el carácter o en el trato (RAE)" ¿Sin acritud? Juzguen ustedes...

Albert dijo...

Amaranta bonita, cuando leas un artículo vuelve a leerlo 2 ó 3 veces antes de escribir un comentario, que es que no te enteras! Y puedes incluso intentar pensar un poco antes de escribir, puede que lo consigas... ¡Joder que tía más pesada! ¿Si esta chica nunca está de acuerdo, porque no se pira a leer otro blog? ¡¡¡Déjanos en paz!!!
Con acritud.

La Rubia dijo...

Pues...yo esta vez discrepo un poco contigo, sexólogo.

Por una parte claro que estoy de acuerdo en que tanto las personas como las relaciones entre ellas, (de cualquier tipo y con independencia del sexo), se basan en su gran mayoría, en la diferencia, y eso es positivo.

Pero no creo que la igualdad sea mala, me explico: cada uno entiende la igualdad de una manera, de la misma forma que hay quien emplea el término "viejos" para los ancianos, sin que eso suponga connotaciones negativas para él, aunque puede que despierte este sentimiento en quien le escucha. Son formas de ver las cosas, diferentes puntos de vista...

Todo esto va porque para mí, la igualdad que se pide (y no me refiero a el artículo al que aludes, sino en general), se refiere posibilidades, oportunidades, opciones... para todos los ámbitos, no sólo entre hombres y mujeres, sino entre personas en general. Hablamos de unos derechos comunes que para mí deberían ser igualitarios y que incluyen todo eso que tu dices : paz, solidaridad, justicia...

No creo que sea tan importante, es más estoy de acuerdo en que ni siquiera es necesario, conseguir una igualdad en aspectos sentimentales, físicos,... en cualquier caso características individuales y personales. “Para gusto se hicieron los colores” que se dice.

Dani dijo...

Pues yo creo que si...

He visto a Yeste en el Carrefour, y se está quedando calvo...

chaouen dijo...

No jodas?? has visto a Yeste? y no le has pegao cuatro ostias?? puto calvo...
Yo estoy contigo nene, si ya lo decia a amatxu: yo igual que un hombre? anda yaaaa!!! que razon tenía...
muxusssss

chaouen dijo...

Por cierto, que se me olvidaba, amaranta, das asquito tia. Pero mucho. Pirate ya hombre!! haznos ese favor...