Objetivación de la belleza

Vivimos inmersos en una absurda tendencia a objetivar todo lo que nos rodea, y aunque no estoy de acuerdo con la supuesta "objetividad" de la mayoría de las cosas, todavía menos de cuestiones que hacen referencia a las ideas o los sentimientos.

Por suerte todavía hay temas en las que una supuesta objetividad no ha intoxicado la enriquecedora diversidad de opinión, pero hay otros temas en donde no entiendo esa obcecación por objetivar las diferentes sensaciones que podemos tener las personas. Parece que seguimos respetando bastante la subjetividad de los gustos, y todavía nadie se le ocurre decir cosas como "no te pueden gustar las acelgas, porque están malísimas". En cambio, no se que está pasando con algo tan subjetivo como la belleza. La obsesión por objetivarla nos está llevando a pronunciar frases tan absurdas como "no es guapo, pero a mi me gusta". Pero vamos a ver, ¿alguien sería capaz de decir "esa comida no está rica, pero a mi me gusta"? ¿Entonces? No lo entiendo...

La belleza es algo completamente subjetivo, y no tiene ningún sentido intentar objetivar algo que depende exclusivamente de la percepción subjetiva de cada persona. Es cierto que hay ciertos cánones de belleza, ciertos parámetros socialmente establecidos, que puede hacer que alguien esté más cerca o más lejos del estereotipo de belleza, pero eso no significa que nos tenga que parecer más o menos guap@. ¿Cuántas veces hemos visto a diferentes misses y misters y hemos pensado "pero si es feísim@"?

Esto sucede (e insisto) porque la belleza es algo SUBJETIVO; depende de las sensaciones que le genera al sujeto su percepción, y no de las cualidades del "objeto". Lo que a ti te puede parecer precioso, a mi puede parecerme horrible, y los dos tenemos razón.

¿Pero qué factores determinan que alguien nos pueda parecer guapo o feo? Cierto es que el que se parezca al estereotipo de belleza socialmente establecido es un factor importante, pero hay otros que no lo son menos: Su mirada, su sonrisa, su forma de vestir, su personalidad, su forma de moverse, su tono de voz, su forma de expresarse...

Cuando tu abuela dice que tu abuelo es guapísimo, o cuando tu amiga dice que su madre es guapísima, ambas aciertan por completo con sus afirmaciones. Puede que para ti tu abuelo no sea guapo, pero para tu abuela lo es, y no es que esté enamorada (hace años que se le pasó), es que lo siente de una forma completamente sincera y racional.

No se si habrá tenido más amantes José Coronado (guapo oficial) o Joaquín Sabina, pero no andarán lejos el uno del otro. Todavía hay gente que dice que Sabina "no es guapo, liga por cómo canta". ¿Cómo que no es guapo? ¿El cómo canta no es una característica personal, importantísima a la hora de hacer una valoración global de su belleza? Para mucha gente Sabina es mucho más guapo que Coronado, aunque no se parezca en nada a Brad Pitt.

Así que estad tranquilos, siempre habrá gente que piense que sois guapísim@s, pero también habrá gente que piense que no lo sois tanto. Y recordadlo siempre; una profunda mirada, una sonrisa sincera o unas palabras interesantes pueden ser mucho más determinantes que el tener una talla 36 o medir 1,70. O si no que se lo pregunten Sabina...

Claves de pareja

Hay infinidad de claves para que una relación de pareja sea beneficiosa y satisfactoria: coordinarse en lugar de complementarse, ser asertivos, ser empáticos, no culpar insistentemente al otr@, controlar los celos, vivir como "mandarinas" en lugar de como "peras"...

Hoy daré unas claves sencillas pero muy importantes. Hay tres cosas que debemos potenciar el decirlas en pareja, para cuidar y mimar nuestra relación: "te quiero", "gracias" y "lo siento". Vamos allá:

- Te quiero: ¿Quieres a tu pareja? ¡Pues díselo! "Es que yo no soy de decir te quiero, no me sale", "Yo no lo digo, yo lo demuestro". Considero que las cosas importantes, bonitas y reconfortantes para la otra persona hay que expresarlas VERBALMENTE. Si a tu pareja le va a gustar oírlo, si tú vas a sentirte bien por expresar lo que sientes, y si este gesto va a favorecer el estar mejor con tu pareja, ¿no deberíamos decirlo muchas más veces? ¡Aprovechemos todas las ventajas que tiene decir estas dos sencillas palabras! Eso sí, hay que decirlas con el corazón, cuando se siente de verdad, nada de decirlas por inercia. Y si dudas si decirlo o no... ¡díselo!

- Gracias: Seguro que agradeces infinidad de cosas que hace tu pareja. ¡Pues díselo! Te ha llevado en coche, ha arreglado un enchufe, ha ordenado la compra, ha tendido una colada, ha arreglado el ordenador... ¡dale las gracias! "Es que le tocaba a ella", "Para una vez que hace algo encima se lo voy a agradecer"... Da igual que le tocase hacerlo, tú agradeces que lo haya hecho, así que díselo. No nos cuesta nada pronunciar la palabra "gracias", y de esta forma estamos valorando el trabajo que ha realizado la otra persona, además de reforzar positivamente una conducta que queremos potenciar. Y si dudas si decirlo o no... ¡díselo!

- Lo siento: En las relaciones de pareja hay multitud de situaciones en donde diferentes puntos de vista pueden provocar un malentendido, y éste, provocar que uno o ambos miembros se sientan mal. Tras una tregua para calmar los ánimos, es importante una buena comunicación con mucha asertividad y empatía. ¿A ti te ha gustado que tu pareja se haya sentido mal? No ¿verdad? ¿Sientes que tu forma de actuar/hablar haya hecho que la otra persona se sienta mal? ¡Pues díselo! Frases sencillas en donde no haya reproches y no se complemente con ataques: "Siento mucho haberte gritado", "Siento de veras no haber entendido tu postura", "Perdón por no haberme dado cuenta de tu estado de ánimo"... Olvidaros del orgullo y actuad de la forma más adecuada para arreglar vuestro conflicto, aunque sea por puro egoísmo, ya que será lo mejor para todos, incluido para ti. Y si dudas si decirlo o no... ¡díselo!

Aprender a ser conscientes de lo que sentimos y así expresarlo, y el reforzar positivamente las conductas que queremos potenciar, nos ayudará a que nuestra relación de pareja sea mucho más enriquecedora y satisfactoria.

"Cari, siento mucho no haber tendido la colada, pero es que tenía prisa y se me olvidó. Muchas gracias por haberla tendido tú, eres un sol. Te quiero."

Encuesta Durex

Durex ha hecho público los resultados de su encuesta mundial sobre "satisfacción sexual". Los resultados nacionales son los siguientes:

- Los españoles realizamos 118 coitos al año, más que la media mundial (103 coitos).
- Dedicamos 16 minutos a cada encuentro, menos que la media mundial (18 minutos).
- Menos de la mitad (49%) estamos plenamente satisfechos con nuestra vida erótico-sexual.
- El 81% de los hombres llegamos siempre o casi siempre al orgasmo, frente al 52% de las mujeres.
- Para el 67% de los españoles el sexo es importante.
- Al 54% nos gustaría probar "actividades nuevas".
- Los griegos son quienes más coitos practican al año (164), y los nigerianos los más satisfechos.

Reacciones variadas a estos datos:
- ¿118 coitos al año de media? ¿Uno cada tres dias? Joder, alguien se tiene que estar poniendo las botas a mi costa...
- ¿16 minutos? Joder que suerte tienen algunos, yo que en un par de minutos me voy...
- ¿16 minutos? Joder que suerte tienen algunos, yo que estoy casi una hora y no hay manera...
- ¿Quieren probar actividades nuevas? Que me llamen a mí, que yo les proporciono actividades nuevas; tengo unos látigos y unas esposas preciosas en casa...
- Cari, tenemos que ir a Nigeria de viaje, que allí están muy satisfechos con su vida sexual. A ver si nos arreglan algo...
- De viaje de fin de estudios nos vamos a Grecia, que con tantos coitos al año, ¡algo nos caerá!

Y mis reflexiones:
- ¿118 coitos al año? ¿Cómo se sabe eso? Imagínate que un encuestador te pregunta: ¿Cuantos coitos tuviste el año pasado? A ver, déjame contarlos; el de año nuevo uno, el de reyes dos... unos 118 oiga.
- ¿Por qué se cuenta las veces que practicamos coito? ¿Por qué no se cuentas las veces que practicamos sexo oral? ¿O anal? ¿O las veces que nos masturbamos?
- ¿16 minutos? ¿Cómo se calcula eso? Oye cari, vamos a cronometrar a ver cuanto tiempo dedicamos nosotros, ¿vale? Venga; una dos y tres, ¡ya!
- El 49% están plenamente satisfechos, ¿pero cuántos están "bastante satisfechos"? ¿Y cuantos "medianamente satisfechos"?
- ¿Los coitos anales entre dos chicos cuentan para la estadística?
- ¿A las chicas ginerastas que les preguntan? ¿Las veces que practican "la tijera" o las veces que se meten un dildo o vibrador vía vaginal?
- ¿Por qué dan tanta pena estas encuestas, y por qué le dan tanta importancia mediática?

En fin...


Cuotas y políticas de igualdad

Una cosa es estar en contra de las cuotas sexistas y de las políticas de igualdad, y otra es hacer declaraciones (¡por escrito!) como las que ha realizado José Gerez, un candidato del PP de Estepona:

"Acuden con el absoluto convencimiento de que, con las políticas de igualdad y cuotas, a más porcentaje femenino, más bocaos en la polla tocamos".

Crítica muy poco afortunada, sr. Gerez.

Liberación femenina


Qué bonita imagen la figura "b", ¿verdad? Pues a mí no me gusta tanto...

Llevamos varias generaciones viviendo en una sociedad en donde la mujer es un mero complemento del hombre, una sociedad machista y falocrática en donde el hombre es el centro, lo importante, y la mujer algo secundario y poco o nada importante. La mujer ha tenido que estar al servicio del hombre, teniendo que cocinar, limpiar y cuidar a los hijos mientras el hombre intentaba triunfar en la vida.

Por suerte las cosas han ido cambiando. Las mujeres hoy en día no dejan de estudiar porque tengan que tener hijos, habiendo más mujeres universitarias que hombres. Las mujeres cada vez están menos obligadas socialmente a ser madres, habiendo más mujeres sin hijos que nunca en la historia. Las mujeres ya nos son simples objetos de uso y disfrute de los hombres, tomando gran importancia la calidad de vida de las mujeres. Pero, ¿hacia dónde estamos caminando?

Antes la mujer ideal, el estereotipo femenino a seguir era ser buena madre, buena ama de casa, buena cocinera y buen "objeto" del hombre. Luchando en nombre de la "libertad femenina" se ha conseguido cambiar ese estereotipo, y hoy en día el modelo ideal de mujer es una mujer emprendedora, trabajadora, con iniciativa, buena madre, buena amante, guapa, joven, luchadora, activa, constante sujeto activo, triunfadora, con personalidad, divertida, moderna, sobradamente preparada, independiente... Algunas exclaman: "Mira que es exigente y agotador ser una mujer libre..."

El error no es luchar por la igualdad, el error es la dirección tomada. Creo que estamos caminando hacia una sociedad peligrosamente machista; otra forma de machismo, pero machista al fin y al cabo. Se ha tomado los modelos masculinos como modelos de personas, los estereotipos masculinos se han generalizado, el ideal de hombre se ha convertido en ideal de persona. Se está ignorando la naturaleza femenina, las enriquecedoras diferencias sexuales, se menosprecian las formas de vida que a las mujeres llenan y satisfacen, a favor de la universalización de la forma de actuación tradicionalmente machista. Ahora las mujeres tienen que tener muchos amantes, ser agresivas, consumistas, dominantes y, en definitiva, parecerse cada vez más al estereotipo de hombre tradicionalmente ideal.

Volviendo a la imagen del principio del post, la figura "b" me parece igual de "fea" que la "a", incluso más. Son formas de imponer un tipo de vida, en donde la mujer tiene que trabajar y ser madre, aunque no quiera. ¿Y si sólo quiere ser madre y ama de casa? ¿Si libremente elige la opción "a" porque es lo que realmente desea, será una mujer de segunda? ¿Y si no quiere tener hijos? ¿Y si sólo quiere ser trabajadora, y que su pareja sea quien sea el "amo" de casa? ¿Y si prefiere seguir soltera? ¿Y si su pareja es otra chica?

El problema no es que la mujer sea ama de casa, el problema es que hay gente que considera un problema el ser ama de casa. Mira que llamar a eso libertad...

Las heroínas de la pantalla, del cómic, de las series televisivas y de los juegos de rol son cada vez más audaces, guerreras, competitivas y brutales. Mujeres luchadoras dominando todas las técnicas, a veces malvadas y a veces ángeles justicieros. Suelen ser bellas, extrañas, como diseñadas por ordenador. Y fascinantes y terribles.
Iguales en lo peor. Mujeres que se masculinizan, andróginas y seductoras para adquirir comportamientos masculinos, adrenalina a tope y violencia desatada. Me inquieta ese afán guerrero, masculino, que se impone. Imagen de igualdad para acallar las críticas. No era eso. (Iguales o Distintos, por Lourdes Ortiz)

La lámpara erótica

Hoy voy a pedir vuestra participación en la página. Una conversación con unos amigos y el post de una amiga me ha sugerido proponer una encuesta, consulta, estudio, o como se pueda llamar. Allá va:

Paseando por una solitaria playa te encuentras con una extraña lámpara. Al frotarla para limpiar la arena incrustada, aparece de repente una nube de luz y humo, que al disiparse deja al descubierto un genio enorme con cara desafiante.

- "Soy el genio de la lámpara erótica. Por despertarme y molestar mi largo y tranquilo descanso, voy a castigarte limitando para siempre tus posibilidades erótico-sexuales. No tienes escapatoria, estás condenado. Aún así, te voy a dar a elegir. ¿Qué prefieres?

1.- Perder la posibilidad de masturbarte. Tu deseo erótico seguirá intacto, pero no podrás masturbarte nunca. Sólo tendrás la posibilidad de desahogar tu tensión erótico-sexual cuando a tu pareja le apetezca tener relaciones, o cuando consigas estar con una persona que quiera tener un encuentro erótico contigo. Tus encuentros erótico-sexuales con otra/s persona/s no tendrán ninguna traba y los disfrutarás plenamente, pero nunca en la vida podrás volver a masturbarte. En tus largas épocas de sequía, no podrás ni rozarte!

2.- Perder la posibilidad de los encuentros erótico-sexuales con otras personas. No volverás a tener sexo con nadie nunca más en tu vida, pero eso sí, podrás masturbarte todo lo que quieras, como quieras y con la frecuencia que te dé la gana. Disfrutarás plenamente de tus masturbaciones, pero nunca en la vida volverás a "echar un polvo". Si tienes pareja, esta limitación no conllevará ningún tipo de dificultad; tu relación de pareja no se verá afectada lo más mínimo a pesar de no volver a tener encuentros sexuales. Disfrutarás como mucho de las inocentes caricias y de los besos pre-adolescentes, pero nunca pasarás de ahí."

Ahora os toca. ¿Qué sacrificaríais, la posibilidad de masturbaros o el sexo con otra/s persona/s? Venga, animaros escribir, espero vuestras respuestas...