Educación Sexual

"Yo con mi hijo sí que hablo de sexo. Ya hemos hablado de penes y vaginas, y ya le he explicado de dónde vienen los niños."

Esto es una prueba de que la educación sexual es una asignatura pendiente tanto para padres como para el resto de educadores. La mayoría de ellos no hablan de sexualidad y erotismo con sus hijos y/o alumnos, y los que aseguran hablar con naturalidad de sexo se limitan a hablar de los aspectos biológicos; hablan de penes, vaginas, embarazos y enfermedades. Si la sexualidad y el erotismo sólo es eso, apaga y vámonos... Es cierto que vamos perdiendo el miedo a hablar de los aspectos anatómicos y fisiológicos del sexo, pero nos da verdadero pavor hablar de cosas tan importantes como el deseo o el placer.

¿El sexo no es malo? ¿Entonces por qué nos da tanto miedo hablar de él? ¿Por qué nos da vergüenza? ¿Por qué llamamos educación afectivo-sexual a la educación sexual y erótica? ¿Tantas connotaciones negativas tiene el término "sexo", que tenemos que suavizarlo con el pegote "afectivo-"?

Ahí van unas breves indicaciones de cómo deberíamos hablar de sexo con nuestros hijos o alumnos:

- Hay que decirles siempre la verdad; ni cigüeñas que vienen de París, ni abejas, ni cuentos chinos.

- Hay que ajustarse a las necesidades y demandas del niño. Si el niño pregunta "¿de dónde vienen los niños?", probablemente sólo quiera saber en dónde estaban los niños antes de que él pudiera verlos, así que una respuesta del tipo "de la tripa de su mama" puede que sea suficiente. Otra cosa diferente es si su duda es "¿cómo se hace un niño?"; hay ya tendremos que hablar de penes, vaginas y semillas (que por cierto hay dos, la del papa y la de la mama). Y si dudáis de si la información sobra o no, recuerda el refrán: "más vale que sobre, que no que falte".

- Si os incomoda alguna pregunta porque hace referencia a vuestra intimidad, hacédselo saber. No tenéis porqué contarle cosas concretas sobre vuestra sexualidad si a vosotros no os apetece.

- Si los chicos tienen pene, las chicas tienen... clítoris. ¿Nada de vagina eh? Lo equivalente al pene es el clítoris, así que cuidado con lo que trasmitimos debido a nuestra mentalidad coitocéntrica y al poderoso fantasma de la reproducción.

- Es conveniente utilizar los términos reales y correctos: pene, clítoris, vagina, vulva, ano, tetas... Si el niño no lo entiende, podemos combinarlos con algún término que conozca, como por ejemplo "pito". No utilizar mil términos diferentes para los genitales, y no los llaméis de forma ridícula o negativa (pesetilla, mariposilla, pajarillo, hachazo...)

- Aprovechad las ocasiones para hablar de sexo y erotismo; nada de "hijo siéntate, que vamos a hablar". Una película, una canción, un anuncio, una página web... hay millones de situaciones que invitan a hablar de sexo. Y hablad de deseos y placeres, no sólo de reproducción.

- Hablad sobre lo enriquecedor que es la diversidad humana y sobre lo natural y normal q es el que todos seamos diferentes. Y cuidado con ciertas expresiones:
* Homófobas: "No seas mariquita", "¿Tienes novio (a las niñas) o novia (a los niños)?", etc.
* Machistas/sexistas: "Chutáis como niñas", "Los chicos no lloran", "No seas nenaza"...
* Negativas: "No seas mal-pensado", "Deja de hacer guarrerías"...

- No mezcléis el sexo con lo malo; una cosa es el sexo y el erotismo (algo bueno), y otra muy diferente las cosas malas. El sexo es algo agradable y satisfactorio, no lo mezclemos siempre con embarazos no deseados y enfermedades.

Y en definitiva, hablemos de sexualidad como si hablásemos de cualquier otro tema. Si no sabéis qué decir o cómo actuar, pensad: "¿Cómo actuaría si en vez de educación sexual fuese educación vial?

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy bueno el post.Estoy de acuerdo en que hay q darle al tema la importancia que se merece y de la forma q se merece.si deseamos ayudar a nuestros hijos en el tema sexual,lo mejor es inculcarles una vision positiva,sana y segura del sexo hablando de ello con normalidad, y resolver sus dudas en la medida de lo posible,ademas de informarle sobre peligros o practicas de riesgo.Asi el dia q tenga un problema o una duda sexual o erotica tendra la suficiente confianza y atrevimiento para contartelo en casa,y es la forma mas sencilla de ayudarle a resolverla o elegir el camino adecuado

ainho dijo...

Este post me ha servido para repasar el Tema 10 de la opo!

Un besazo!

Anónimo dijo...

Muy interesante el post.
Me planteo muchas veces todo esto que hablas y más porque mi hija tiene discapacidad intelectual.
Yo me masturbo desde pequeña y de manera "autodidacta".
¿Y ella?
¿Debería enseñarle, hablarle, explicarle? ¿Qué debería hacer?

SEXOLOGO dijo...

Debes tratar el tema del erotismo y la sexualidad como con cualquier otra niña. Sigue las pautas que he dado en el post y no te sientas "obligada" a hacer más de lo que deseas.

Puedes aprovechar ciertos momentos y hablar sobre el placer, la masturbación, etc. pero siempre como posibilidad, como opción, nunca como "tarea". No es necesario hablar de intimidades, ni de las tuyas ni de las de ella, para poder tratar el tema con naturalidad y profundidad. Habla hasta donde te sientas cómoda.

Y recuerda la indicación final: Habla con ella de sexo como si hablases de cualquier otro tema; como por ejemplo higiene, salud...

Un abrazo.

anónimo con niña discapacitada dijo...

Gracias por las indicaciones. Las guardo como oro en paño con tu post para que cuando me entre el canguelo pueda leerlo y tranquilizarme.