Sexuación (1ª parte)

Permitidme el topicazo de asignar el color rosa a lo femenino y el azul a lo masculino, es simplemente para facilitar la comprensión de lo que os voy a contar. Bueno, empezamos...

Imaginemos que cada persona está formada por ladrillos, tanto física como psicológicamente. Desde lejos, sólo podremos ver a la persona de forma global; veremos una persona "rosa" (chica), o una persona "azul" (chico). No hay términos medios, sólo hay dos opciones; o es chica o es chico. Pero si nos fijamos en el color de los pequeños ladrillitos que forman esa persona, nos daremos cuenta que estos ladrillos pueden ser rosas, azules, lilas... e incluso de diferentes tonalidades, pudiendo haber colores intermedios. Si la persona es un chico, tendrá más ladrillos azulados que rosados, y al contrario si es una chica. Pero todos tenemos ladrillos de ambos colores y de diferentes tonalidades.

Esta metáfora hace referencia a nuestra sexuación. Estamos compuestos por multitud de características (ladrillos) que nos configuran tanto física como psicológicamente, haciendo de esta forma que seamos únicos e irrepetibles. Estos caracteres (ladrillos) pueden ser de dos tipos:
- Dimórficos (dos formas): Solo puede ser azul "puro" o rosa "puro". Un ejemplo de ladrillo dimórfico sería los genitales, que sería rosa si tenemos vulva, y azul si tenemos pene.
- Intersexuales: Pueden ser de cualquier tonalidad entre el rosa "fuerte" y el azul "fuerte", habiendo múltiples posibilidades entre dos extremos. Por ejemplo, la cantidad de pelo (mucho pelo = azul fuerte, poco/nada de pelo = rosa fuerte). La mayoría de ladrillos son intersexuales.

Y luego están los ladrillos que adquieren la tonalidad dependiendo de la cultura, la sociedad o la moda. El pelo largo en nuestra cultura será una característica rosa, pero en otras no. La capacidad de liderazgo aquí es un ladrillo azul, pero no en otras sociedades. El usar falda aquí es rosa, ¿y en Escocia?

Hay gente que farda por ser "muy hombre" o "muy mujer". Ellos verán, pero en este caso los extremos no son nada buenos. Si eres muy hombre roncarás mucho, tendrás muchísimo pelo por todos los lados y serás muy agresivo. Si eres muy mujer no tendrás nada de deseo erótico-sexual, tendrás voz de pito y serás tan sensible que cualquier comentario o situación podrá hundirte emocionalmente.

Debemos sentirnos orgullosos de como somos, con nuestras características particulares, nuestras "rarezas" y nuestras peculiaridades. Insisto que gracias a ellas somos únicos e irrepetibles, formándose así la riqueza de la diversidad humana. Y repito que el sexo es una característica dimórfica; por lo que todos los hombres son igual de hombres, independientemente de la cantidad de ladrillos rosas que tengan, y todas las mujeres igual de mujeres, aunque tengan una cantidad considerable de ladrillos azules.

En el próximo post contaré qué es lo que determina el que una persona sea rosa o sea azul. ¿Será un sólo "ladrillo"? ¿Cuál? Se admiten apuestas...

3 comentarios:

La Rubia dijo...

Pero ¿por qué? ¿qué te hemos hecho?... Diosssss que desagradable... De verdad creo que una foto de Dueñas no era necesaria...

Pues yo soy mujer y soy bastante azul, weno tú ya lo sabes, pero pal resto, pa que lo sepan, ¡hala!

Jimena dijo...

pero si ya lo sabemos... una persona es azul si tiene Movistar :P

aquí otra que, según un gran amigo, dice que "eres un hombre en cuerpo de mujer". bueno, es el único que lo dice, pero es cierto que tengo una figura paterna muy marcada...

saludos

Anónimo dijo...

Me hace gracia haber leído tu post porque yo siempre digo que para algunas cosas soy muy hombre (y sin embargo mi estudio genético dice XX), por ejemplo que pienso en sexo cada 6 segundos...

¡Muy instructivo!