Gestionando deseos (2)

[Continuación del post Gestionando deseos (1)]

Como ya he explicado, entre los deseos que sintamos puede que haya algunos que no sea nada conveniente llevarlos al ámbito de las conductas. Unos ejemplos:
- Deseo de dar una paliza a un político que nos cae muy mal.
- Deseo de dar una fuerte patada a un perro enano y feo que te está ladrando.
- Deseo de quitar el dinero a una señora de gran opulencia a la que vemos sacar diez mil euros en el banco.
- Deseo de atropellar a nuestro insoportable jefe cuando pasa delante de nuestro coche en el aparcamiento.

Entonces, como ya comenté en el anterior post, si la cantidad y el tipo de deseos que podamos sentir es algo que no podemos controlar, ¿qué debemos hacer con esos deseos que no podemos cumplir? GESTIONARLOS. Y, por qué no, disfrutarlos. Pasos para gestionar correctamente los deseos:

1.- Reconocerlos: Sí, tienes el deseo de "X", y no tienes porqué negarlo. No intentes convencerte que no sientes dicho deseo, porque puede ser peor. Sientes deseo de "X", reconócelo.

2.- Asumirlo y normalizarlo: No pasa nada por sentir deseos, incluso con los deseos más enrevesados. Sentir deseos no es malo, ni siquiera sentir deseo por "X", así que no te preocupes. Además, todos sentimos en alguna ocasión deseos hacia algo que no vamos a poder llevar al ámbito de las conductas, y no pasa nada. No eres ni mejor ni peor persona por desear "X", ni eres ningún bicho raro; eres tan normal como cualquier otra persona. En mayor o menor medida todos deseamos cosas que no vamos a poder cumplir.

3.- Entenderlos (prescindible): No siempre hay una explicación para nuestros deseos, pero en ocasiones sí, y nos puede ser útil. Por ejemplo: ¿Por qué siendo hombre sientes deseos de mantener relaciones eróticas con muchas mujeres y en muchas ocasiones? Porque vivimos en una sociedad en donde al hombre se le hipersexualiza, además de los efectos que provoca en nuestro deseo erótico nuestra alta cantidad de testosterona. Si no encuentras explicación a tus deseos tampoco pasa nada, acéptalos y asúmelos igualmente.

4.- Canalizarlos correctamente (MUY IMPORTANTE): Debemos canalizar los deseos hacia conductas que no tengan ningún efecto negativo ni para nosotros ni para los demás. Por ejemplo, si tenemos deseos de pegar o incluso de matar a alguien; podemos gritar muy fuerte, golpear un cojín o similar, fantasear en como lo golpeamos... e incluso nuestro subconsciente puede actuar por nosotros pudiendo provocarnos sueños agresivos contra la persona odiada. Si disfrutas canalizando dichos deseos, por ejemplo al colocar una foto del jefe en el cojín que golpeas, mejor para ti, no tiene nada de malo.

El aceptar y asumir los deseos que sentimos, y sobre todo el canalizarlos correctamente incluso disfrutando de ello, provocará que nos sintamos bien y sintamos nuestros deseos satisfechos, por lo menos en gran parte. Es una forma muy sana y agradable de satisfacción, y evitaremos explotar de alguna forma indeseable de tanto reprimir dichos deseos.

Para acabar, y para relacionar el tema con el sexo y el erotismo, cuestiones para la reflexión: ¿Cómo gestionar...
a) ...el deseo de un/a andrerasta de acostarse con Brad Pitt?
b) ...el altísimo deseo erótico de un hombre, que quiere sexo a diario, cuya pareja tiene mucho menor deseo erótico?
c) ...el deseo de un hombre de ver cómo su novia se acuesta con otro hombre?
d) ...el deseo por los niños de un paidófilo?

El tercer capítulo será determinante y concluyente...

2 comentarios:

jorgeluis dijo...

Los deseos no son ni buenos ni malos y no es posible evitarlos. Estoy completamente de acuerdo. Es necesario reconocerlos, asumirlos y normalizarlos. También estoy de acuerdo. Lo que siento que hace falta refinar es la parte de la canalización. Ojalá venga pronto un post que aborde en específico ese tema que, me parece, es el crucial en cuanto a la convivencia.

Viagra Online dijo...

me parece muy interesante que tengas esa perspectiva del sexo. Es un gran tema y la verdad es que existe mucha ignorancia en estos ambitos. hay que seguir leyendo sitios como este.