Decir NO

CASO 1:
- ELLA: Cariño, ¿me puedes hacer un favor?
- ÉL: ¿Qué favor?
- ÉLLA: Es que tengo que ir al centro comercial a comprar una cosa, ¿me puedes acercar en coche? Es que coger el autobús me da una pereza...
- ÉL: Bueno...

Esta conversación, que está llena de asertividad, puede parecer que está bien llevada en todos los aspectos. Pero no es así por un pequeño detalle: a él no le apetece una mierda llevar a su pareja al centro comercial. Ella actúa con una perfección absoluta, pidiendo un favor a su pareja con total asertividad, sin ningún tipo de exigencia y explicando claramente sus razones. Pero él se equivoca.

Él, que no le apetece nada hacer dicho favor a su pareja, tiene todo el derecho a decir que NO. Y no sólo tiene el derecho, sino que debería decirlo. Con asertividad y tranquilidad, pero con firmeza y claridad. De esta forma hará un valioso ejercicio de responsabilidad, autenticidad y madurez. Podría ser algo así:
- Jo cari, ya lo siento, pero es que no me apetece nada.

A esta respuesta se puede añadir una explicación más extensa (algo no imprescindible):
- Es que he tenido un día muy duro en el trabajo, y acabo de llegar a casa y me gustaría descansar.

También se puede añadir una propuesta, una alternativa (tampoco imprescindible):
- ¿Qué te parece si vamos mañana? Es que mañana sábado tengo todo el día libre y a así vamos con más tiempo.

El caso está más que claro. Ella no tiene ningún derecho a enfadarse con él, ya que él ha sido sincero y fiel a sus deseos, y ella puede irse solita al centro comercial si tanto le apetece. Mejor eso que llevarla en coche y luego pasarle unas cuantas facturas por ello, ¿no? Además, que él no es taxista de nadie...

CASO 2:
- ELLA: Cari, ¿me podrías hacer un favor?
- ÉL: ¿Qué favor?
- Es que mañana tengo que ir al ginecólogo a hacerme varias pruebas, y me da bastante miedo. ¿Me acompañas?
- ¡Qué dices! Ni de palo; para un día que no trabajo, lo voy a perder acompañándote al ginecólogo...

Aquí, él sí que sabe decir "no", lo que falla en este chico es que parece que no sabe decir que "sí". Si realmente quieres a tu pareja, ella lo está pasando mal por su cita con el ginecólogo, y te demuestra lo importante que eres para ella pidiendo tu compañía y apoyo en un momento que ella considera que va a ser duro... no entiendo la negativa. Porque si no es en esta ocasión, ¿cuándo vas a decir "sí" a un favor que te pidan?

En muchas ocasiones puede que físicamente no nos apetezca hacer un favor. Puede que estemos cansados, que no nos guste la actividad a realizar, o que simplemente nos de pereza. Pero hay dos razones que pueden motivarnos a decir "sí", que en la mayoría de las ocasiones van unidas:
- Nuestro perjuicio por realizar dicho favor es mucho menor que el perjuicio que sufriría la otra persona con nuestra negativa.
- Es tan importante para mi pareja que le haga el favor, que deseo realmente hacerlo por el simple hecho de verla feliz.

Me parece que en este caso el hecho de ir al ginecólogo es lo suficientemente importante para ella como para que él disfrute haciendo un pequeño esfuerzo, ¿no?

Tenemos que aprender a decir "no" cuando no nos apetezca hacer algo, expresando sinceramente nuestras preferencias y opiniones, valorándonos y teniéndonos en cuenta a nosotros mismos. De esta forma daremos importancia a nuestros deseos, seremos fieles a nosotros mismos y demostraremos a nuestra pareja que nuestras preferencias también son importantes.

Pero antes de decir "no", también es importante un profundo trabajo de empatía y comprensión. Ponte en el lugar del otro, piensa en los perjuicios de tu posible negativa, y valora con la máxima objetividad las consecuencias del decir "no" y del decir "sí". De esta forma diremos "sí" cuando lo consideremos adecuado, pero manteniendo vigente en todo momento la posibilidad de decir "no".

Decir "no" sin sentirnos culpables, y gestionar el "sí" con generosidad tanto para el otro como para uno mismo, son habilidades sociales básicas que todos deberíamos madurar. ¡Ánimo!

6 comentarios:

Anónimo dijo...

bah...

Anónimo dijo...

QUE FACIL ES LA TEORIA, EH?

Anónimo dijo...

Claro, lo difícil es llevarlo a cabo, pero merece la pena intentarlo...

drisdro dijo...

100% de acuerdo contigo, lo que no se es como nos cuesta tanto ponerlo en practica

saludos

jimena dijo...

una pizca de generosidad, otra de humildad, apartando un poco la paja del trigo en nuestras percepciones y reservando parte del ego, y creo que las relaciones humanas mejoran, aunque sea, un poquito...

Andrea Garcia Donoso dijo...

hey, no lei con detencion tu post, solo lei un comentario tuyo en un post de unas chicas contra el femicidio de mi pais.... varias cosillas a ese respecto, y disculpa la intromision. Estoy de acuerdo contigo en que la violencia no tiene genero, sin embargo, el tema pasa tambien por educar a las personas en el respeto por el otro, en la no violencia y nada de luchas ... por favor la lucha es violencia...
Reconozco que hay mujeres agredidas que pueden ser muy violentas... pero todos tenemos una historia no? si te golpean, no despierta tu adrenalina un tantito pequenho al menos y te vuelve violento???
Tu comentario habria sido mejor recibido si lo planteabas igual pero con los parrafos invertidos... solo una acotacion.
Ah! y aprender a decir que no es apenas lo minimo para que no abusen de ti.