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"Disfrutamos del calor porque hemos sentido el frío. Valoramos la luz porque conocemos la oscuridad. Y comprendemos la felicidad porque hemos conocido la tristeza."
(David Weatherford, psicólogo y escritor)

"El alma resiste mucho mejor los dolores agudos que la tristeza prolongada."
(Jean-Jacques Rousseau, filósofo francés)

"Si estás atravesando un infierno, sigue caminando."
(Winston Churchill, escritor y orador británico)

"Por muy larga que sea la noche, el amanecer llegará."
(refrán africano)

"La tristeza es una enfermedad en la que cada paciente debe tratarse a sí mismo."
(Voltaire, escritor y filósofo francés)
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Ay viciosillos...


"Sólo un 6% de los homosexuales se deben a cuestiones biológicas. No hay que confundir la homosexualidad como necesidad existencial de una persona, con la que es practicada como vicio; la persona lo practica como puede practicar el abuso a menores."

(Bernardo Álvarez, Obispo de Tenerife)

Eyaculación precoz (3)

[Continuación del post Eyaculación precoz (2)]

C. Solución a medio-largo plazo:

Una de las mejores formas de mejorar el control eyaculatorio, y así poder alargar más tiempo el encuentro erótico, es a través de la masturbación. Y me refiero a la masturbación en solitario, aunque con el tiempo puede incluirse a la pareja en la "terapia". Ahí van las indicaciones:

1.- Olvídate durante un tiempo del estímulo genital de tu pareja. O por lo menos nada de coito. Estimula tú a tu pareja todo lo que quieras, y ella a ti pues cuanto menos mejor, y a ser posible que el pene ni te lo toque.

2.- Busca momentos adecuados y atractivos para masturbarte, y que tengas tiempo para deleitarte con la práctica: Por la noche antes de dormir, mientras te das un baño relajante... Olvídate de esas pajas rápidas en la ducha.

3.- Mastúrbate pero alargando todo lo posible el proceso. Pero nada de acercarte al orgasmo en un minuto y luego alargarlo estimulando y parando, estando al borde del orgasmo. Tienes que alargar todo el proceso de excitación; tienes que ir excitándote poco a poco, y estimularte con mucha suavidad y delicadeza.

4.- Concéntrate y piensa en todo lo que estás sintiendo. En cada caricia, cada roce... Analiza en profundidad todas tus sensaciones. Disfruta de cada pequeño estímulo. Vas a estar un buen rato masturbándote, así que concéntrate y disfruta; es tu momento.

5.- Intenta identificar y diferenciar todo lo que sientes durante todo el largo proceso de la masturbación. Qué sientes antes de tocar el pene, al principio de la estimulación, antes de correrte... Es importante que vayas conociendo tu cuerpo, cómo responde y las señales que te manda.

6.- Una vez que estés cerca del orgasmo, ahora sí; para. Dale un pequeño descanso a tu pene, medio minuto por lo menos, y estimula otras zonas erógenas (testículos, perineo, pezones...). Luego vuelve a estimular tu pene, y cuando estés cerca del orgasmo vuelve a parar. Repite este proceso unas cuantas veces; cuantas más mejor, pero siempre sin que te llegue a aburrir. Si ya te estás cansando, córrete.

7.- Si "se te escapa" la eyaculación, no pasa nada. Ya has aprendido lo que sientes justo antes de correrte, así que para la próxima vez que te masturbes tendrás un mejor conocimiento de tu cuerpo y sus sensaciones, y dejarás de estimularte antes.

8.- Repite esta forma de masturbarte siempre que puedas y quieras. No digas que no puedes; si te lo propones siempre hay momentos y lugares para poder desarrollar tu "terapia". Busca tu momento y dedícale el tiempo que se merece.

9.- Después de un tiempo masturbándote tú solito y de esta forma, puedes pedir a tu pareja que participe. Pero explícale bien cómo lo tiene que hacer para que la excitación vaya aumentando muy poco a poco, algo importantísimo. Ah, y nada de coito, por ahora. Si no tienes pareja, mejor; tú mismo será quien mejor lo haga.

Con el tiempo y si se es riguroso con las indicaciones, la eyaculación precoz casi siempre se supera. Pero ten paciencia, puede que necesites más de 6 meses para notar los resultados. Si pasa el tiempo y no hay mejoras, algo realmente raro, acude a un sexólogo para que pueda ayudarte.
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Eyaculación precoz (2)

[Continuación del post Eyaculación precoz (1)]

A. Trucos para aguantar más:

- Nada de meterla a las primeras de cambio. Si eres de los que se corren bastante rápido, alarga otros estímulos en donde puedas controlar mejor la eyaculación. Y dile a tu pareja cómo debe hacerlo para que la estimulación sea agradable pero sin que acelere la llegada del orgasmo. Pongo un par de ejemplos:
* Si tu pareja va a estimular tus genitales con la mano, que no lo haga igual que tus masturbaciones. Vamos, que en lugar de enganchar la base del pene y darle a la zambomba (arriba y abajo), será mejor que lo acaricie suavemente, que estimule tus testículos, etc.
* Si tu pareja va estimular tu pene con su boca, que no se lo meta en la boca a la vez que te masturba, y a chupar. Mejor será que pase su lengua por todo el pene, que le de unos besos, que dé pequeños golpecitos en el frenillo con su lengua...

- El coito no es imprescindible. Si con el coito no eres capaz de controlar nada de nada tu eyaculación, pues olvídate de él, por lo menos durante un tiempo. No pasa nada, hay millones de formas de disfrutar del sexo sin necesidad de meterla. ¿Sabes que hay infinidad de parejas que no practican el coito nunca o casi nunca y tiene una vida erótico-sexual muy satisfactoria?

- Dedica más tiempo a la estimulación exclusiva de tu pareja. Nada de 69 y masturbaciones mutuas; disfruta haciendo a tu pareja todo lo que le gusta que le hagas: estimulación manual de los genitales, sexo oral, besos, caricias, masajes...

- Alternad las estimulaciones exclusivas. Si te está masturbando y estás a punto de correrte, parad y dedícate un rato a dar placer a tu pareja. Después otro ratito a ti, y cuando estés cerca del orgasmo, volvéis a cambiar. Pero cuando te toca estimular a ti, deja descansar a tu pene; ¡que ni lo toque!

- Y si practicáis el coito, varias cosas:
* Buscad posturas en donde sea más fácil retrasar el orgasmo. Esto depende de cada persona, pero la mayoría de los hombres con las posturas en las que ambas piernas están relajadas suelen aguantar más. Así que nada de estar de pie ni de rodillas.
* Si puedes, abre las piernas; suele ser un buen truco para que el estímulo sea menor.
* Despaciiito, olvídate de las pelis porno.
* Evita las cosas que te exciten en exceso. Si por ejemplo te excita mucho lo visual (ver como entra el pene en la vagina), pues no mires. Si te pone el que tu pareja gima, pues dile que se corte un poquito. Si te vuelve loco tocar los pechos de tu pareja mientras salta encima tuyo, pues... ¡lo entiendo! :-)
* El mete-saca acelera muchísimo la llegada del orgasmo. Un truco es realizar una penetración profunda y mantenerla dentro, con pequeños movimientos de vaivén pero sin sacarla prácticamente nada.
* Si estás cerca del orgasmo, parad y a otra cosa; te toca estimular a tu pareja de forma exclusiva.

Ah, y nada de pensar en la muerte, en la alineación del Madrid o pellizcarte en los dedos. Que el sexo es para disfrutar hombre, y pensar en el Madrid mira que es chungo, jeje...

B. Ya me he corrido, ¿y ahora qué?
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Si tu pareja también se ha corrido y estáis satisfechos, pues a dormir. Vale, vale; unas caricias y unos besitos también os podéis dar... O fumar un cigarrito si sois fumadores. O un petilla...
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Si tu pareja no se ha corrido, no pasa nada; tu pene estará durante un tiempo descansando, pero no lo necesitas para nada. Tienes dos manos, diez dedos, una lengua, un par de labios... y mucha imaginación para conseguir que tu pareja llegue al cielo. ¿Para qué necesitamos el pene? ¡Para nada! Y si eres un tío joven y en forma (sexualmente hablando), puede que en poco tiempo el pene se vuelva a animar. Y si a los dos os apetece, ¡aprovechad!
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[Continúa en el post Eyaculación precoz (3)]

Eyaculación precoz (1)

Cuando hablamos de dificultades erótico-sexuales, las dos más habituales entre los hombres son la disfunción eréctil (de la cual ya hablé en ESTE post) y la eyaculación precoz. Esto de haber construido sexualidades completamente coitocéntricas (centrada en el coito) y falocráticas (el poder del pene) hace que a los hombres nos preocupen todas las dificultades relacionadas con el pene y con meterlo (en la vagina, claro).

Para empezar vamos a intentar definir al eyaculador precoz. Algunos definen la eyaculación precoz como falta de control eyaculatorio voluntario. Pero entonces prácticamente todos los hombres hemos padecido eyaculación precoz en infinidad de ocasiones. ¿Quién no se ha corrido alguna vez antes de desearlo? Nos vamos a quedar con esta otra definición: Eyaculador precoz es todo hombre el cual en la mayoría de encuentros eróticos eyacula antes o inmediatamente después del estímulo genital. Vamos, todo aquel que se corre antes o inmediatamente después de que estimulen su pene; ya sea con la mano, la boca, a través del coito... "Es que yo me corro al de dos minutos", "Es que yo tardo un rato, pero siempre me corro antes de lo que me gustaría", "Es que yo no me entero cuando me voy a correr, se me escapa"... Podemos hablar de esos casos, pero es importante saber que en esos ejemplos NO EXISTE EYACULACIÓN PRECOZ.

Una vez determinado cuándo existe la dificultad, ahora hablemos de la relatividad del problema. Para casi cualquier hombre el eyacular tan rápido es una dificultad que imposibilita el tener encuentros eróticos satisfactorios. Pero yo me pregunto: ¿cuántas chicas firmarían tener un orgasmo nada más sentir el estímulo erótico? Muchas, os lo aseguro. Entonces, ¿es realmente un problema? Pues no. Como mucho podíamos llamarlo "dificultad", siempre que lo vivamos como tal, claro.

El problema reside en que todos queremos tener encuentros eróticos de cine: largos coitos, orgasmos espectaculares y simultáneos, penes gigantes y súper-erectos, mujeres contorsionistas... Señores y señoras, las pelis son una cosa, y la realidad otra muy distinta. Hay gente que tarda más en eyacular, y gente que tarda menos, y cada uno tiene sus ventajas y sus inconvenientes, sin duda. La clave es saber adaptarse a nuestras posibilidades y explotar al máximo nuestras capacidades. Para disfrutar de nuestra capacidad erótica no es necesario ni penes de 20cm, ni posturas acrobáticas, ni coitos de 30 minutos, ni gritar como poseídos, ni tener cuerpos 10...

Bueno, después de esta pequeña introducción, vayamos al grano. Voy a dividir el artículo en tres partes:
A. Pequeños trucos para aguantar más.
B. Me he corrido, ¿y ahora qué?
C. Soluciones a medio-largo plazo.

[Continúa en el post Eyaculación precoz (2)]

Despechada


Sucedió en Saladas, una pequeña localidad del noreste argentino, de poco más de 20.000 habitantes situada al norte de Buenos Aires.

El escándalo comenzó cuando la novia, también ella maestra, descubrió que su pareja de 35 años tenía en su ordenador fotografías eróticas de sus compañeras de trabajo en la escuela. La muchacha distribuyó las fotografías entre sus conocidos y entre los maridos de sus colegas, apareciendo en Internet las fotos íntimas de las seis maestras rurales -cinco de ellas casadas-, tomadas con el teléfono móvil.

Los padres de los alumnos han urgido que las maestras sean despedidas. No lo van a conseguir; el ministerio de Educación arguye que 'todo' ocurrió fuera del colegio.

Decisiones acertadas

A todos nos ha pasado en infinidad de ocasiones el arrepentirnos de una decisión tomada. Cuantas veces habremos dicho aquello de: "qué rabia, cuánto me arrepiento", "si pudiese dar marcha atrás...", "tenía que haber elegido la otra opción"...

Ante estas situaciones la respuesta más habitual que solemos obtener es la de "no le des más vueltas". Esta frase inútil suele ir acompañada de una argumentación del estilo a "ya no hay vuelta atrás". ¿Pero realmente no debemos darle más vueltas? ¿Por qué?

Para empezar hay que tener en cuenta que cuando elegimos algo, también estamos descartando algo. Y si tenemos dudas de qué opción elegir, eso significa que todas las opciones tienen cosas buenas y cosas malas. Por ello, al elegir una de ellas, estamos descartando también las cosas buenas de las opciones no elegidas. Y una vez tomada la decisión, parece que sólo nos viene a la cabeza esas cosas buenas de nuestros descartes, relegándose a un segundo plano tanto todas las cosas buenas de nuestra opción como las cosas malas de las opciones descartadas. Y me explico con un ejemplo:

Me voy a comprar un coche. No sé si comprarme uno nuevo muy sencillito o uno de ocasión más majo. Finalmente decido comprarme uno de ocasión, por un lado porque me sale más barato y no estoy bien económicamente, y por otro lado porque puedo comprarme un coche mejor por menos dinero. Cuando tengo el coche, sólo me viene a la cabeza cosas del estilo a: "este color no me convence, si lo hubiese comprado nuevo hubiese elegido el color", "hace un ruido raro, los nuevos no hacen ningún ruido", "el año que viene ya tengo que pasar la ITV, si fuese nuevo..." Es como si se nos hubiese olvidado por completo el dinero que nos hemos ahorrado, que el coche tiene más potencia, que es más grande, que no he tenido que hacer malabarismos para poder pagarlo...

Por otro lado, también hay que destacar que cuando hay varias opciones de actuación y tenemos que elegir una de ellas, casi siempre tomamos la decisión más acertada. Esto no significa que los resultados sean los esperados, ni tampoco tienen porqué ser los mejores. Pero esto no quita a que la decisión sea la acertada. Y me explico:

Cuando consideramos que hemos tomado una decisión "equivocada" no estamos haciendo una valoración de la decisión tomada, sino de las consecuencias y los resultados de esa decisión. Vamos, que cuando elijo el camino "A" para llegar lo más rápido posible al centro comercial y pillo un tremendo atasco, "lo malo" no es la decisión tomada, lo malo son los resultados.

Entonces, ¿por qué no tengo que enfadarme por la decisión que he tomado? ¿No tengo por qué arrepentirme? Pues claro que no. ¿Qué criterios has tenido en cuenta para elegir esa opción entre todas las posibles? Los criterios pueden ser variados dependiendo de la situación, pero nunca vas a poder tener los resultados como criterio a tener en cuenta. Si supieses los resultados a priori, nunca tendrías dudas de qué elegir. En el ejemplo del camino para ir al centro comercial, los criterios serán la distancia de los dos recorridos, el tráfico que suele haber por cada itinerario, si es hora punta o no... pero nunca será un criterio el tiempo que vas a tardar; porque si lo supieses, no habría ninguna duda. "Ya, pero si pudiese volver atrás, elegiría el otro itinerario"... Falso. Si pudieses volver atrás, tendrías los mismos criterios (distancia, tráfico habitual, hora...), por lo que la decisión sería la misma. Vamos, que la decisión ha sido la acertada, a pesar de que los resultados no hayan sido los esperados.

Otro ejemplo: Elijo cambiar de trabajo, y en mi nuevo trabajo hay un compañero que me está haciendo la vida imposible. "No tenía que haber cambiado de trabajo..." ¡No pienses eso! Los criterios que has tenido en cuenta (salario, horario, actividad laboral...) te han hecho tomar la decisión de cambiar de trabajo, y la decisión está bien tomada. Los resultados no son los que esperabas, pero es que no eres adivino. La decisión es la correcta, a pesar de que no estés a gusto en tu nuevo trabajo. Si volvieses a estar en una situación así, la decisión debería ser la misma; por lo que la decisión que has tomado es la acertada.

Cuando sientas que te has equivocado en la decisión que has tomado, tres cosas:

- Haz un esfuerzo en recordar todo lo malo del resto de las opciones, y recuerda con intensidad todas las cosas buenas de la decisión tomada. "Cómo tira este coche en las cuesta-arriba... y todo lo que me he ahorrado al pillarlo de ocasión, qué bien que ahora no estoy con el agua al cuello..."

- Era imposible saber con anterioridad los resultados de tu decisión. Con los datos que tenías has elegido lo que tenías que elegir, y no tienes razones para arrepentirte. A posteriori es muy fácil decir lo que teníamos que haber hecho, pero además de fácil, es algo absurdo e inútil.

- Nadie sabe qué hubiese pasado si hubieses elegido la otra opción. Sí, por este camino he pillado un gran atasco, pero igual por el otro hay todavía más tráfico, o me hubiesen puesto una multa, o hubiese tenido un accidente... ¡Quién sabe!

Represión

“La represión es lo que se niega más lo que se afirma. Por ello, el cuerpo femenino al estar menos sexualizado, está menos reprimido que el del hombre.”

(Marcos Sanz, Sexólogo y Doctor en Sociología)

Mujeres y hombres (2)

"Las mujeres mueren, ésa es la cara más amarga; pero los hombres deben preguntarse también cuánto están perdiendo con sus supuestos triunfos, cuánto está afectando el modelo de masculinidad tradicional a la falta de bienestar, a la calidad de vida.

Hay violencia de género y 'violencia y género', porque los hombres también desarrollan violencia contra sí mismos. Antes, la gente moría más joven; ahora, la esperanza de vida es mayor, pero lo que se mantiene inmutable es que las mujeres son más longevas. ¿Por qué? Algunos demógrafos lo tienen claro; ellos se tratan peor: más muertos por accidentes de tráfico, más muertos por drogadicción, por problemas cardiovasculares a causa del estrés laboral... Y para qué hablar de las guerras, de los homicidios, de las peleas... Las cárceles están llenas de hombres. ¿De dónde sale toda esa imprudencia, esa temeridad? ¿Por qué presumen ante la novia de velocidad al volante, de aguante con el alcohol? Los roles de género están siendo también fatales para los hombres. El debate del siglo XXI debe cambiar el foco."

(Ritxar Bacete. Juntero de IU en las Juntas Generales de Álava, miembro de la Plataforma Hombres por la Igualdad)

Mujeres y hombres (1)

"Algunos hombres hemos percibido que en nuestro triunfo de siglos está nuestra pérdida. Hemos ascendido en el trabajo, pero nos perdemos la crianza de los hijos, por ejemplo. Uno me decía que ganaba mucho dinero, pero apenas se enteró de que su padre se iba día a día hasta que murió.

La violencia persiste en las parejas, y no sólo la que sale en la televisión cuando hay que enterrar a alguna mujer. La hay, por así decirlo, de baja intensidad, con la que se convive a diario, año tras año. Nace y se va desarrollando entre estereotipos tempranos que marcan líneas rígidas y erróneas para definir al varón y a la mujer."

(Erick Pescador, sociólogo experto en sexología)

En casa y en el cole

“La educación sexual no debería servir sólo para evitar problemas, sino también para cultivar posibilidades”
(Carlos de la Cruz, psicólogo y sexólogo)

Ligando...

¿Qué sucede cuando dos chicas, productoras de deseo y andrerastas, salen un sábado por la noche a divertirse? Bailan, hablan, ríen, beben... y producen mucho mucho deseo.

¿Qué sucede cuando una de ellas empieza a sentirse atraída por uno de los numerosos chicos con los que han hablado a lo largo de la noche? Le mira, habla con él, le sonríe, flirtea...

¿Qué sucede si el chico también parece estar interesado? Le sigue el juego, le echa piropos, le hace reír...

¿Qué sucede si al mismo tiempo la amiga también está interesada por otro chico? Cada una está a lo suyo, cada una se dedica a ligar con su chico.

¿Qué sucede si las dos tienen la oportunidad de irse y tener un encuentro erótico con su respectivo chico, y las dos quieren? Genial, las dos han ligado, las dos se van (cada una por su lado), y al día siguiente quedarán para contarse todo. "El mío era una máquina", "El mío si que era buenísimo", "Te aseguro que el mío mucho más"...

¿Pero qué sucede si una quiere irse con su ligue, y la otra no? Pues hay dos opciones:
- Que la que ha ligado se vaya con el chico, y que su amiga se enfade por dejarla "colgada".
- Que el chico se quede con las ganas porque nuestra protagonista, a pesar de desear pasar esa noche con el chico, "nunca dejaría colgada a una amiga".

¿Qué sucede cuando dos chicos, híperdeseantes y ginerastas, salen un sábado por la noche a divertirse? Hablan, ríen, beben, hacen el tonto... y si tienen alguna oportunidad de ligar, lo dan todo.

¿Qué sucede si uno de ellos tiene la oportunidad de irse y tener un encuentro erótico con una chica, y el otro no? Aquí no hay opciones; el chico no pierde su oportunidad y se va con la chica, y el amigo se va a casa contento y feliz porque su amigo ha pillado. "Si triunfas tú, triunfa el equipo".

Los chicos, como hiperdeseantes que son, comprenden a la perfección que un hombre no puede perder la oportunidad de pillar, por lo que nunca se enfadarían porque su amigo le deja "colgado". "Yo haría lo mismo", pensaría cualquiera. Con las mujeres, como son principalmente productoras de deseo, es muy diferente. ¿O no?