Mujeres y hombres (2)

"Las mujeres mueren, ésa es la cara más amarga; pero los hombres deben preguntarse también cuánto están perdiendo con sus supuestos triunfos, cuánto está afectando el modelo de masculinidad tradicional a la falta de bienestar, a la calidad de vida.

Hay violencia de género y 'violencia y género', porque los hombres también desarrollan violencia contra sí mismos. Antes, la gente moría más joven; ahora, la esperanza de vida es mayor, pero lo que se mantiene inmutable es que las mujeres son más longevas. ¿Por qué? Algunos demógrafos lo tienen claro; ellos se tratan peor: más muertos por accidentes de tráfico, más muertos por drogadicción, por problemas cardiovasculares a causa del estrés laboral... Y para qué hablar de las guerras, de los homicidios, de las peleas... Las cárceles están llenas de hombres. ¿De dónde sale toda esa imprudencia, esa temeridad? ¿Por qué presumen ante la novia de velocidad al volante, de aguante con el alcohol? Los roles de género están siendo también fatales para los hombres. El debate del siglo XXI debe cambiar el foco."

(Ritxar Bacete. Juntero de IU en las Juntas Generales de Álava, miembro de la Plataforma Hombres por la Igualdad)

1 comentario:

Jimena dijo...

Interesante...
Por suerte, ha empezado a cambiar la mentalidad de que cuidarse no es exclusivamente "de gays" (para los que estereotipen esta condición sexual como algo negativo...) y ser temerario "es ser más hombre".
Creo que en un mundo tan competitivo de cara a la guerra de poder (una característica tan "masculina", en ese punto sí estoy de acuerdo con Valerie Solanas), se pierde en inteligencia emocional y racional, personal y socialmente hablando; el hombre se convierte en máquina, y del autoestima, ni hablemos: se la dá el "poder", el dinero.
No digo que toooodos hombres sean así, pero como está montado el sistema en algunas sociedades, es fácil crecer y caer en ello. Sino veamos el ejemplo de muchos casos extremos en Japón, una sociedad mayoritariamente machista, y su "Ciudad de los hombres"... creo que es, tristemente, el mejor ejemplo, la consecuencia, del sistema de poder "tradicional" imperante en el mundo llevado al extremo.