Gestionando los celos (2)

[Continuación del post Gestionando los celos (1)]

¿No te gusta la sensación que te provocan los celos? ¿Te gustaría no sufrir cada vez que tu pareja queda con su ex? ¿Quieres eliminar, o por lo menos reducir al máximo, ese sensación tan desagradable que sientes cada vez que tu pareja te dice: marcho a tomarme una cerveza con "X"? Hablemos de lo que podemos hacer con "lo que sentimos":

A) Para empezar y relacionándolo con el post anterior, debes actuar como si no fueses celos@. Actuaremos de forma pemisiva y confiada, aunque por dentro tengamos ganas de controlar todo lo que haga nuestra pareja y queramos echarle una buena bronca. Con el tiempo esta forma de actuar posibilita que progresivamente nos vayamos creyendo nuestro papel, y así en la medida de lo posible vamos a ir interiorizando incoscientemente nuestras respuestas y transformando los sentimientos a positivo. Sin querer, los celos cada vez van a ser menos dolorosos, y al mismo tiempo, estaremos reduciendo considerablemente las posibilidades de perder a nuestra pareja.

B) Si en algún momento te sientes inferior a tus "contrincantes", debes darte un baño de autoestima. Si tu pareja ha tomado la decisión de estar contigo, es porque para él/ella eres más importante y valioso que tus "rivales". Quiere estar contigo, y eso es lo más importante. Y su elección tiene mucho más valor si en el camino se ha encontrado con tentaciones... ¿Qué valor tiene que tu pareja te haya elegido a ti, si lo ha hecho porque no hay nadie más? "Si no hay más, contigo Tomás", dicen por ahí... ¿No será mejor "aún habiendo más, contigo Tomás"? Si decide seguir contigo a pesar de las personas atractivas que puedan cruzarse en su camino, su elección tiene un valor añadido y dice mucho de lo importante que eres para él/ella. Se llevará bien con quien quiera, ¡pero su pareja eres tú! ¿Hay algo mejor que eso?

C) Cuando tu pareja tenga una cita con otra persona, piensa en positivo: Podrás tirarte en el sofá y ver en TV lo que a ti te de la gana, podrás dedicarle el tiempo que quieras a ese hobbie que tanto te gusta, podrás quedar con quien te de la gana sin dar explicaciones a nadie... Nada de quedarte sin hacer nada dándole vueltas a la cabeza, ¡oblígate a hacer algo que te haga sentirte bien! De esta forma, relacionarás con estímulos positivos las cosas que haga tu pareja sin tí, y no con estímulos negativos. Además, recuerda que el tener espacios independientes y hacer cosas por separado revitalizan y enriquecen la relación de pareja. Así, probablemente cuando tu pareja vuelva, ambos tengáis más ganas de estar juntos y estéis más cariñosos el uno con el otro. Al final, esto será un buen remedio contra el aburrimiento y la monotonía.

Recuerda que el sentir celos es algo natural y significa que estás vivo; tanto tú como tu relación. Así que... ¡enhorabuena!

Metonimia conyugal

Hablando de figuras retóricas, hay un tipo de metonimia que consiste en designar la parte de algo con el nombre del "todo". Por ejemplo cuando decimos lavar el coche (el todo), en lugar de decir lavar la carrocería del coche (la parte). Bueno, pues en las relaciones de pareja en infinidad de ocasiones se hace algo similar a esta metonimia, muchas veces inconscientemente y sin que sea lo más adecuado.

Cuando tenemos un malentendido o un problema de pareja, y estamos hablando para entendernos e intentar solucionarlo, no debemos cometer el error de "generalizar" las actitudes, conductas, sentimientos o respuestas del otro. Cuando un niño pega a otro no es malo, ha actuado mal en ese momento; cuando alguien tiene un golpe con su coche no es un despistado, se ha despistado esa vez; y cuando alguien se equivoca haciendo algo no es un torpe, simplemente se ha equivocado en esa ocasión.

Pues deberíamos extrapolar esto mismo a nuestra relación de pareja. Ahí van unos ejemplos para entenderlo mejor:
A) No digas "NUNCA limpias" salvo que sea completamente cierto; al decir "nunca" estás minusvalorando y despreciando las veces que lo hace.
B) No digas "NADA de lo que hago te gusta".
C) No digas "es que ya NUNCA me besas".
D) No digas "últimamente TODO lo que te digo te sienta mal".

¿Realmente NUNCA limpia? ¿Nunca nunca? ¿TODO lo que dices le sienta mal? ¿Absolutamente todo? Ahí van mis propuestas asertivas:
A) "Me da la sensación que yo dedico más tiempo a la limpieza de la casa que tú; ¿qué te parece el hacer un cuadrante de turnos de limpieza?"
B) "Te agradezco que me digas cuando hago algo y no te gusta, pero me gustaría que también me dijeses cuando te gusta cómo hago las cosas; es algo que me hace sentir bien."
C) "¡Pero qué ricos son tus besos! Me encantaría que me besases más a menudo, sería genial..."
D) "Lo siento, no era mi intención hacer que te sintieras mal. La próxima vez procuraré medir un poco más mis palabras."

Y recuerda: Mucha mucha EM-PA-TÍ-A, porque... ¿Quién determina si tu pareja limpia poco, o es demasiado lo que tú quieres que se limpie? ¿Él te besa poco, o tú pides demasiados besos? ¿Él está demasiado sensible, o tus respuestas son demasiado agresivas para su estado de ánimo? Todo es tan subjetivo...

El próximo post será la segunda parte de Gestionando los celos, no te lo pierdas.

Gestionando los celos (1)

¿No soportas que tu novio tenga tan buen rollo con su compañera de trabajo? ¿Te hierve la sangre cada vez que tu novia queda con su ex? ¿Los celos pueden contigo?

Es habitual que en estas situaciones nos pongamos celosos, y que acabemos pidiendo explicaciones a nuestra pareja, le pasemos facturas, e incluso intentemos evitar que persistan esas citas que tanto nos molestan. Pero puede que esto no sea lo más conveniente, no si lo que queremos es no perder a nuestra pareja.

Antes de nada tendrás que determinar cuál es tu objetivo. Si tu objetivo es no perder a tu pareja, lee con atención este artículo. Si tu objetivo es otro, como por ejemplo descubrir si tu pareja es infiel, controlar lo que hace o dominar a tu cónyuge, este artículo no te interesa.

Una vez que tengas claro el objetivo, tendrás que asumir que los celos son un sentimiento natural, universal e inherente al ser humano. Sentimos celos al igual que sentimos alegría, tristeza, enfado o amor, y lo que tenemos que hacer es aprender a gestionarlos, no pretender eliminarlos. Los celos nunca desaparecen, aunque sí es posible reducir sus efectos y vivirlos de una manera mucho más sana y llevadera.

Ahora toca reflexionar sobre tu actitud y tus conductas. ¿Cómo actuabas cuando quisiste conquistar a tu actual pareja? ¿Le demostrabas tus celos? ¿Le pedías explicaciones por sus amistades? ¿Le pasabas facturas por sus citas? ¿No verdad? ¿Y por qué ahora sí? Puede que antes de conseguir a tu pareja sintieses los mismos celos que puedes sentir ahora (o incluso más), pero nunca hubieses actuado así, ya que sabías que esa forma de actuar hubiese sido la más contraproducente de todas para conseguir ligarte a tu pareja.

Si lo que quieres es no perder a tu pareja, nunca debes actuar de forma que tu pareja se sienta mal, sino todo lo contrario. ¿Crees que es positivo que tu pareja se sienta coartada y controlada? Seguro que para ti sería genial que pudieses conseguir que tu novi@ no quisiera quedar con su ex, no se llevase tan bien con sus compañer@s de trabajo, o que no tuviese amig@s que le pudiesen resultar atractivos. Pero eso no está en tu mano, ahí tú no puedes hacer nada. Pero lo que sí puedes hacer es que él/ella esté a gusto contigo, se sienta feliz por tenerte, que se muera de ganas de estar contigo y que esté orgullos@ de tener una pareja como tú.

Plantéate esto como una competición de "quién es mejor". Si tienes miedo a que tu pareja te deje por otr@, tu objetivo será ser mejor que tu "contrincante"; así tu cónyuge nunca dudará de haber hecho una buena elección. Y demostrar tus celos nunca será una buena estrategia; sería regalar "puntos" a tu rival.

Así que si quieres ganar siempre los "partidos" que te surjan a lo largo de tu vida conyugal, deberás "sudar la camiseta" cada día: sé simpátic@, agradable, demuestra tu afecto por tu pareja, ten detalles, hazle cariñitos, apóyale en los malos momentos, bésale, sonríe... Y nunca nunca te muestres celos@; será la mejor forma de no perder a tu pareja. Ah, y doy por hecho que hablamos de una relación en donde no sólo "das", sino que también "recibes"; porque si no es así, el problema es otro y no tiene nada que ver con los celos.

Ya he hablado de cómo gestionar "lo que hacemos", ahora falta hablar de cómo gestionar "lo que sentimos". En el siguiente post daré unos útiles truquillos para combatir esas sensaciones tan desagradables que nos provocan los celos y así asimilar cada vez mejor un sentimiento que puede resultar tan dañino.

[Continúa en el post Gestionando los celos (2)]

Envejeciendo juntos

¿Qué diferencia fundamental existe entre amistad y amor? ¿Entre una forma de relación madurada con el tiempo y una ternura conyugal forjada de dulces y agradables costumbres compartidas por una pareja que ha aprendido a conocerse y a adaptarse? Al cabo de algunos años es raro que el deseo sexual una realmente a los cónyuges. El vínculo conyugal se aproxima sobre todo a una amistad cuando hay una verdadera confianza y comprensión. No hay que ofuscarse, es una situación positiva: los amantes han aprendido a envejecer juntos.

(Serge Chaumier, El nuevo arte de amar)

Ejemplo de empatía

Ya expliqué en ESTE post lo difícil que es tener empatía de verdad. Pero añadido a la dificultad que tiene el ser empático, algunos grupos, colectivos o gremios tienen todavía más complicado que el resto de la humanidad sea comprensiva con ellos y que se pongan en su pellejo.

Es muy fácil tener empatía con una mujer maltratada, ¿pero quién se pone en el lugar de una persona que siente deseo erótico por los niños? Pobre, le ha dejado su novio y está destrozada, cómo la entiendo... ¿pero quién comprende a la mujer que ha sido infiel a su marido en repetidas ocasiones? Mira ese peón, trabajando a pleno sol con el calor que hace, y por cuatro duros... ¿y quién tiene empatía cuando en un partido todo el mundo ataca indiscriminadamente al árbitro? ¿Alguien se acuerda de que el colegiado es también una persona, con sus sentimientos, miedos e inseguridades? ¿Alguien tiene en cuenta de que su intención siempre es el no equivocarse y hacerlo lo mejor posible?

El jugador de fútbol Santiago Solari, haciendo un profundo trabajo de empatía, escribió hace poco este interesantísimo artículo. Sobresaliente.

"El árbitro pita y da comienzo a su propio calvario. Como si fuera un pequeño agujero negro, absorberá toda la energía, la furia y las frustraciones que se originen a su alrededor, será el depositario de los nervios y las inseguridades de jugadores, entrenadores y público y, de alguna manera, un poco más mística recibirá, vía coaxial, los improperios de los que miran el partido por cable.

El árbitro conoce de antemano que el suyo no es un camino de flores. Sabe que una vez allí ya no tiene un nombre y un apellido, sino que es simplemente el árbitro, como si todos fueran el mismo y éste fuera la encarnación en pantalones cortos de la injusticia y el fracaso del mundo. Sabe también que si en su lugar ubicaran a un robot programado para ser infalible, una parte del público seguiría acusando a la progenitora de la máquina de ejercer el más antiguo de los oficios, de la misma manera que nos acordamos de la madre del martillo cuando nos machacamos, sin querer, nuestro propio dedo.

No esperaban los árbitros que la televisión llegara para arbitrarlos a ellos y terminar siendo más juzgados que los propios futbolistas. Ahora, además de las desventajas habituales, cuentan con la competencia desleal de la repetición y la cámara lenta, con puntos de vista de cámaras que, en plan "Gran Hermano", vigilan el espacio posicionadas en lugares humanamente imposibles; con tertulias masivas que debaten y resuelven si ese balón estaba dentro o fuera del área cuando tocó el hombro o la mano del defensor.

En el fútbol moderno las entrevistas pospartido funcionan como una especie de cámara hiperbárica que permite a los protagonistas desviar parte de la presión que pesa sobre ellos, dirigirla hacia otro lado, y dónde mejor que en hombros del colegiado ya desprovisto del silbato. Ante estas sesiones de catarsis futbolera los jueces se encuentran maniatados y expuestos, no tienen un espacio de réplica, una trinchera desde la que responder al ataque.

No creo que haya aumentado la frecuencia con la que los árbitros se equivocan, sí lo ha hecho la mediatización de su trabajo y la utilización ventajista de sus desaciertos.

En un torneo, el "referee" es el único que no escucha aplausos ni vítores, el único para el que la indiferencia es la victoria máxima, el único para el que la recompensa al partido perfecto es el silencio."

[Fuente: El País, La Soledad del Árbitro]

Iguales ante la ley

En el periódico de hoy he encontrado una pequeña noticia, de esas que están en una esquinita, que pasan prácticamente desapercibidas, que me ha llamado la atención:

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Un juzgado de San Sebastián ha condenado a una mujer que maltrataba habitualmente a su esposo, al que propinaba golpes, insultaba y amenazaba de muerte, aunque no irá a prisión. Los malos tratos se acentuaron desde que el marido dijo que quería separarse.

¿No irá a prisión? ¿Y si hubiera sido el hombre quien reiteradamente hubiese golpeado, insultado y amenazado de muerte a su mujer, iría a prisión? Viva la igualdad...
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Lenguaje femenino

Me mandaron esto por correo electrónico... ¿Qué os parece? :-)

Nueve expresiones que las mujeres utilizan... y los hombres no entendemos.

- VALE (también NO TENGO GANAS DE DISCUTIR): Esta es la palabra que las mujeres utilizan para finalizar una discusión cuando han concluido que ellas tienen la razón.

- CINCO MINUTOS: Si se está arreglando para salir, significa MEDIA HORA. CINCO MINUTOS son realmente cinco minutos si te han concedido ese tiempo para terminar de ver el partido antes de salir a hacer la compra.

- NO PASA NADA: Significa PASA ALGO, y deberías estar totalmente alerta. Discusiones que empiezan con NO PASA NADA, normalmente acaban con VALE (ver punto 1).

- NO HAY PROBLEMA (también NO, NO ME MOLESTA): Es un desafío, para nada un permiso. ¡Ni se te ocurra hacerlo!

- COMO TÚ PREFIERAS: A diferencia de lo que parece significar, realmente significa SI NO HACES LO QUE YO QUIERO QUE HAGAS, PAGARÁS LAS CONSECUENCIAS. Nunca hagas lo que tú prefieras, haz lo que ella quiere que hagas. Y si no sabes lo que quiere, nunca preguntes; debes adivinarlo. Si fallas, ella responderá con un NO HAY PROBLEMA (ver punto anterior).

- "GRAN SUSPIRO": Un suspiro alto y claro significa que ella piensa que eres idiota y se pregunta por qué esta perdiendo el tiempo discutiendo contigo.

- MUY BIEN (también PERFECTO): Una de las frases más peligrosas que una mujer puede decir a un hombre. MUY BIEN significa que ella meditará cuidadosamente antes de decidir cómo y cuándo pagarás por tu equivocación.

- GRACIAS: Una mujer te agradece algo. No preguntes. No dudes. Solo di "DE NADA".

- DA IGUAL (también TÚ MISMO): Es la forma femenina de mandarte a la mierda.

El poder de tu voz

El Gobierno de España lleva ocho meses impidiendo que veamos este spot de Amnistía Internacional en los canales de televisión nacionales. Han dicho que no es de utilidad pública y que además es publicidad partidista y política, y por ello amenazan con multar a los medios de comunicación que lo emitan. Ayuda al Gobierno a rectificar, ¡difunde el spot!



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