Ejemplo de empatía

Ya expliqué en ESTE post lo difícil que es tener empatía de verdad. Pero añadido a la dificultad que tiene el ser empático, algunos grupos, colectivos o gremios tienen todavía más complicado que el resto de la humanidad sea comprensiva con ellos y que se pongan en su pellejo.

Es muy fácil tener empatía con una mujer maltratada, ¿pero quién se pone en el lugar de una persona que siente deseo erótico por los niños? Pobre, le ha dejado su novio y está destrozada, cómo la entiendo... ¿pero quién comprende a la mujer que ha sido infiel a su marido en repetidas ocasiones? Mira ese peón, trabajando a pleno sol con el calor que hace, y por cuatro duros... ¿y quién tiene empatía cuando en un partido todo el mundo ataca indiscriminadamente al árbitro? ¿Alguien se acuerda de que el colegiado es también una persona, con sus sentimientos, miedos e inseguridades? ¿Alguien tiene en cuenta de que su intención siempre es el no equivocarse y hacerlo lo mejor posible?

El jugador de fútbol Santiago Solari, haciendo un profundo trabajo de empatía, escribió hace poco este interesantísimo artículo. Sobresaliente.

"El árbitro pita y da comienzo a su propio calvario. Como si fuera un pequeño agujero negro, absorberá toda la energía, la furia y las frustraciones que se originen a su alrededor, será el depositario de los nervios y las inseguridades de jugadores, entrenadores y público y, de alguna manera, un poco más mística recibirá, vía coaxial, los improperios de los que miran el partido por cable.

El árbitro conoce de antemano que el suyo no es un camino de flores. Sabe que una vez allí ya no tiene un nombre y un apellido, sino que es simplemente el árbitro, como si todos fueran el mismo y éste fuera la encarnación en pantalones cortos de la injusticia y el fracaso del mundo. Sabe también que si en su lugar ubicaran a un robot programado para ser infalible, una parte del público seguiría acusando a la progenitora de la máquina de ejercer el más antiguo de los oficios, de la misma manera que nos acordamos de la madre del martillo cuando nos machacamos, sin querer, nuestro propio dedo.

No esperaban los árbitros que la televisión llegara para arbitrarlos a ellos y terminar siendo más juzgados que los propios futbolistas. Ahora, además de las desventajas habituales, cuentan con la competencia desleal de la repetición y la cámara lenta, con puntos de vista de cámaras que, en plan "Gran Hermano", vigilan el espacio posicionadas en lugares humanamente imposibles; con tertulias masivas que debaten y resuelven si ese balón estaba dentro o fuera del área cuando tocó el hombro o la mano del defensor.

En el fútbol moderno las entrevistas pospartido funcionan como una especie de cámara hiperbárica que permite a los protagonistas desviar parte de la presión que pesa sobre ellos, dirigirla hacia otro lado, y dónde mejor que en hombros del colegiado ya desprovisto del silbato. Ante estas sesiones de catarsis futbolera los jueces se encuentran maniatados y expuestos, no tienen un espacio de réplica, una trinchera desde la que responder al ataque.

No creo que haya aumentado la frecuencia con la que los árbitros se equivocan, sí lo ha hecho la mediatización de su trabajo y la utilización ventajista de sus desaciertos.

En un torneo, el "referee" es el único que no escucha aplausos ni vítores, el único para el que la indiferencia es la victoria máxima, el único para el que la recompensa al partido perfecto es el silencio."

[Fuente: El País, La Soledad del Árbitro]

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Gran capacidad de ponerse en el lugar del otro de este gran jugador y aora veo q gran persona tb,aunq eso ya se le notaba en el campo tb.mucha humildad la q tiene este tio cuando juega y cuando habla en la tele.A ver si todos son capaces de hacer lo mismo,llamese Fernando Hierro x ejemplo,aunq ya no juegue,q asco d tio con los arbitros.

Anónimo dijo...

Crack Solari y cracks los árbitros, óle los huevos que tienen con la pila de mierda que aguantan. De peque no me gustaba ver a mi hermana arbitrar porque si se metían con ella me ponía triste. Y de mayor tampoco, porque monto una...