Metonimia conyugal

Hablando de figuras retóricas, hay un tipo de metonimia que consiste en designar la parte de algo con el nombre del "todo". Por ejemplo cuando decimos lavar el coche (el todo), en lugar de decir lavar la carrocería del coche (la parte). Bueno, pues en las relaciones de pareja en infinidad de ocasiones se hace algo similar a esta metonimia, muchas veces inconscientemente y sin que sea lo más adecuado.

Cuando tenemos un malentendido o un problema de pareja, y estamos hablando para entendernos e intentar solucionarlo, no debemos cometer el error de "generalizar" las actitudes, conductas, sentimientos o respuestas del otro. Cuando un niño pega a otro no es malo, ha actuado mal en ese momento; cuando alguien tiene un golpe con su coche no es un despistado, se ha despistado esa vez; y cuando alguien se equivoca haciendo algo no es un torpe, simplemente se ha equivocado en esa ocasión.

Pues deberíamos extrapolar esto mismo a nuestra relación de pareja. Ahí van unos ejemplos para entenderlo mejor:
A) No digas "NUNCA limpias" salvo que sea completamente cierto; al decir "nunca" estás minusvalorando y despreciando las veces que lo hace.
B) No digas "NADA de lo que hago te gusta".
C) No digas "es que ya NUNCA me besas".
D) No digas "últimamente TODO lo que te digo te sienta mal".

¿Realmente NUNCA limpia? ¿Nunca nunca? ¿TODO lo que dices le sienta mal? ¿Absolutamente todo? Ahí van mis propuestas asertivas:
A) "Me da la sensación que yo dedico más tiempo a la limpieza de la casa que tú; ¿qué te parece el hacer un cuadrante de turnos de limpieza?"
B) "Te agradezco que me digas cuando hago algo y no te gusta, pero me gustaría que también me dijeses cuando te gusta cómo hago las cosas; es algo que me hace sentir bien."
C) "¡Pero qué ricos son tus besos! Me encantaría que me besases más a menudo, sería genial..."
D) "Lo siento, no era mi intención hacer que te sintieras mal. La próxima vez procuraré medir un poco más mis palabras."

Y recuerda: Mucha mucha EM-PA-TÍ-A, porque... ¿Quién determina si tu pareja limpia poco, o es demasiado lo que tú quieres que se limpie? ¿Él te besa poco, o tú pides demasiados besos? ¿Él está demasiado sensible, o tus respuestas son demasiado agresivas para su estado de ánimo? Todo es tan subjetivo...

El próximo post será la segunda parte de Gestionando los celos, no te lo pierdas.

2 comentarios:

jimena dijo...

Estos posts me parecen excelentes; hace falta un poquito más de empatía en el mundo...

ArGoS dijo...

pregunta: la pintura del ojo. que artista ?

alvaro.