La sexualidad de Mosley

Todos los periódicos han recogido la noticia: el presidente de una federación participó en una orgía con cinco prostitutas. Como parte de la fiesta, hubo juego de roles BDSM, algunos de ellos de temática nazi. Piden su dimisión por considerar este comportamiento indigno e incompatible con su cargo. Además, mencionan el parentesco nazi de su padre como agravante. Sobre esto último debo de andar muy despistado porque no creía que los hijos fuesen responsables de la ideología paterna.

Pero vamos al meollo: en sus ratos libres, en el disfrute de su erótica, un señor se monta una orgía, paga a unas prostitutas y juegan a buenos y malos. ¡¡¿Y?!! ¿A quién le importa esto?

¿Hay eróticas dignas e indignas? ¿Ahora hay que ponerse lúbrico sólo con lo políticamente correcto? ¿Acaso los deseos siguen normas sociales? ¿La intromisión en la vida privada no es un rasgo de los fascismos? ¿Sólo son fiables las personas que se acuestan con su esposa en la postura del misionero? ¿Desde cuándo juzgamos la adecuación al trabajo por los deseos eróticos?

No es un caso único. El linchamiento mediático que acompaña cualquier revelación sobre la vida erótica de los personajes públicos (especialmente si se trata de sadomasoquismo) revela el puritanismo que todavía tiñe las actitudes de muchos.

(Juan Lejárraga, sexólogo)

[Fuente: Héroe de Sillón]


3 comentarios:

Anónimo dijo...

Sí, es cierto, qué nos importa la intimidad sexual de nadie, independientemente de su cargo público.
Pero entonces ¿por qué llamó racistas a todos los españoles por el tema de insultos a Hamilton? Fue sólo cosa de unos cuantos impresentables; ¿por cuestiones de corrección política de cara a la galería? Pues esta misma corrección política es la que le está juzgando ahora a él

jimena dijo...

karma is a bitch! xD

aunque no sea de mi devoción, poco me importa lo que haga el Sr. Mosley en su intimidad. como si contrata a prostitutas negras vestidas de mono. unos aceptan con gusto y otros disfrutan, so what. a quién más que a los implicados debería de importarle? además es una conducta que nada tiene que ver con su trabajo, más allá de cualquier declaración que pueda hacer, que no tiene efecto en las cuestiones prácticas, sólo mediáticas y en el cansino morbo/mamoneo "periodístico"...

Juan dijo...

Vaya, gracias por la cita :D

Por cierto, ¡bonito sillón!