El hombre "arreglatodo"

Cada vez tengo más claro que los hombres somos de Marte, y las mujeres de Venus. Y quien no quiera reconocer que hombres y mujeres somos diferentes, nunca conseguirá un alto grado de entendimiento con el sexo opuesto. Que sí; que cada uno de nosotros es único, que diferentes somos todos, que puede que tú en este aspecto no te parezcas en nada a la mayoría de la gente de tu mismo sexo... Pero en este post voy a volver a cometer la inmoralidad de generalizar. Seguro que sabréis perdonarme...

Para los hombres, el obtener buenos resultados es un gran valor; encontrar la solución a una dificultad es algo que se valora muy positivamente en el mundo masculino. Para sentirte un hombre muy hombre, debes arreglar el enchufe si se estropea, desatascar el baño si se atasca, desbloquear el ordenador si se bloquea, y saber por qué Plutón ya no es un planeta si alguien lo pregunta. Para un hombre la frase "no tengo ni idea" no es una muestra de humildad, como podrían pensar muchas mujeres; para nosotros es una muestra de incapacidad e ignorancia. Por ello, si es posible evitarla, mejor. Así, podríamos decir que los hombres tenemos que ser los "arreglatodo" (además de "sabelotodo").

Estas respuestas típicamente masculinas puede que no sean negativas en ciertas circunstancias, pero en otras situaciones chocan frontalmente con las necesidades de las mujeres, y aquí es cuando se monta el lío.

Como ya expliqué en ESTE post, las mujeres cuando están preocupadas, agobiadas, estresadas o tristes, necesitan hablar. La forma de canalizar su malestar y sentirse mejor lo consiguen a través de la conversación, ya que así consiguen cubrir una de sus necesidades básicas: sentirse escuchadas y comprendidas. Pero la mayoría de esas ocasiones, no hablan para que nadie les de la solución a sus problemas, sino que simplemente quieren compartir sus preocupaciones con alguien a quien quieren. Es más, muchas veces ya tienen una decisión tomada respecto a qué hacer con sus dichosos problemas, pero aún así están preocupadas y necesitan desahogarse hablando.

¿Y qué sucede cuando hablan con su pareja-hombre? Pues que el hombre, debido a su esencia masculina, se da cuenta que su pareja tiene un problema y se le activa la macho-alarma: "Atención, problema detectado. Buscando solución..." Y en cuanto ve la solución, la suelta. Y si interrumpe a la mujer, pues la interrumpe. Y si no muestra comprensión y empatía, pues da igual. Ofrece la solución y eso es lo importante, ¿o no?

Veámoslo en un ejemplo: María llega a casa tras un duro día de trabajo. Su jefe le ha machacado en la oficina, sobrecargándole de tareas y exigiéndole demasiadas cosas.
- Hola Jose. Estoy destrozada, vaya día he tenido en el trabajo...
- ¿Sí? ¿Qué ha pasado?
- Mi jefe, que es un gilipollas; me ha cargado con un montón de trabajo que no soy capaz de llevar al día.
- ¿Y eso te preocupa? ¡Que le den por el culo a tu jefe!
- Sí hombre, te recuerdo que es mi jefe...
- Sí, es tu jefe, pero tú no eres su esclava. Si te manda demasiado trabajo, no lo hagas y punto.
- Qué fácil lo ves, que no lo haga... Si no lo hago me echa a la calle.
- ¡Pues que te eche! Para la mierda de trabajo que tienes... Si te echa, buscamos otro trabajo y punto, que tú vales mucho.
- Oye perdona, mi trabajo no es ninguna mierda... Además, yo no quiero buscar otro trabajo.
- Joder, no te entiendo, ¿no vienes jodida por tu trabajo? Y ahora me vienes con que tu trabajo no es ninguna mierda...
- Mira tío, paso; contigo no hay quien hable.

En este ejemplo, Jose pretende dar solución a los problemas de Maria ("si te manda demasiado trabajo, no lo hagas y punto", "buscamos otro trabajo"), además de relativizar el problema ("¿y eso te preocupa?"). María en cambio, que tiene más que decidido NO dejar el trabajo que tanto le ha costado conseguir, sólo necesita alguien que la escuche, la comprenda y le muestre su cariño incondicional. Para ella las palabras de Jose no son soluciones, sino una clara muestra de incomprensión y frialdad. Pero Jose, como buen hombre "arreglatodo", está respondiendo como lo haría prácticamente cualquier hombre.

Así que para todos los "Joses": Cuando una mujer te cuenta un problema no te está pidiendo una solución, te está contando un problema. Así que primero escúchala, compréndela, ponte en su lugar, dale unos mimos y luego, si la situación lo requiere y ella te lo pide, buscáis juntos la decisión más adecuada. Y un poquito más de humildad y tranquilidad hombre, que muchas veces el mejor consejo es ESTE...

3 comentarios:

Centinel dijo...

Has escrito sobre "los hombres no entienden", espero que también lo hagas sobre "las mujeres no entienden". El libro expone ambas. Es que así parece que los tios tenemos la culpa de la falta de entrendimiento en la pareja.

SuperCow_cronOPIO dijo...

bu bu bu pobrecito centiel incomprendido, la verdad me encanto tu post, solo puedo decir VERDAD!

Anónimo dijo...

Real como la vida misma.
Oye, tu ayer me estabas vigilando por un agujerito antes de escribir este post?
O será telepatía "brodeliana"?
;)

muchos besines corazon!

LaRum.