¿Desorden moral?

Hoy he leído una carta al director en El Diario Montañés que no tiene desperdicio. Os transcribo parte de la carta, para someterla a la valoración de mis queridos lectores:

(...) Hace unos 30 años, cuando mis hijos eran pequeños y el top-less era una 'moda' incipiente, EL DIARIO MONTAÑÉS me publicó un escrito en el cual solicitaba mi derecho a que mis hijos pudieran estar en la playa en un lugar libre de dicha 'moda'.

La situación moral se ha ido agravando de tal modo que hace unos años, aunque no fuese nada más que por decoro personal, dejé de ir a la playa. Una mujer en esa situación es muy atractiva y objeto de las miradas del género masculino, pero entiendo que ese atractivo se limita a la satisfacción carnal del varón.

Yo me pregunto: ¿Qué hombre que sea normal puede aceptar como esposa para toda la vida a una mujer que muestre sus atractivos femeninos a quien la quiera mirar?

Tengo una preocupación y no pequeña por que tengo nietas. Da pena el ver cómo niñas adolescentes, influidas por el liberalismo imperante, van mostrando sus incipientes atributos femeninos cuando carecen de una experiencia de la vida para tomar una decisión libre y responsablemente.

Entiendo que este camino del feminismo es erróneo. La igualdad y la dignidad del género femenino con el masculino nadie en su sano juicio la negará. Pero este camino degrada a la mujer y todo desorden moral, más bien pronto que tarde, pasará factura. (...)

Una opinión así no sólo me sorprende, sino que incluso me asusta. Sobre todo lo de "¿Qué hombre que sea normal puede aceptar como esposa para toda la vida a una mujer que muestre sus atractivos femeninos a quien la quiera mirar?" Y yo que siempre me he considerado un hombre "normal"... Os invito a volver a leer el post "Desnudos y anormales" que publiqué hace año y medio, para reflexión del personal.

Garganta profunda

Si el que tiene al lado es su novio/marido, está claro que a él nunca le ha hecho eso. Si sólo es un amigo, ya sabemos cuál va a ser su fantasía más repetida en sus próximas masturbaciones. Atentos a la cara que pone el chico...

Barajas: Algo diferente

Dos días después de la tragedia de Barajas, y habiéndose escrito sobre el tema todo y más, voy a hacer algunas reflexiones personales, seguro que diferentes de lo que podéis encontrar por ahí:

1.- Es curioso como el ser humano ante estas situaciones ansía buscar responsables, castigos, incompetentes, culpables... Vamos, en definitiva, a los malos de la película. Entiendo que si pegan un tiro a tu hija, quieras que el asesino pague por lo que ha hecho. ¿Pero en este caso? ¿Por qué el piloto y el copiloto van a querer volar si la primera vida que ponen en peligro es la suya? ¿Qué estarán sintiendo estos días los técnicos que dieron el visto bueno al vuelo después de arreglar la supuesta avería que tenía el avión? ¿Qué ganan los máximos responsables de Spanair por no evitar una tragedia de esta magnitud?

Estoy seguro que los técnicos que revisaron el avión poco antes del accidente, también tardarán años en normalizar sus vidas. No creo que ninguno de ellos esté durmiendo bien estos días... Para mí también son víctimas de una tragedia en donde no hay culpables.

Estoy seguro que los máximos mandatarios de Spanair están viviendo los peores días de su existencia. Y lo que les queda... Se morirán sin haber podido borrar de su recuerdo el haber vivido tan de cerca una de las peores tragedias aéreas de la historia de España. Y al dolor natural ante una tragedia de esta magnitud, hay que añadirle la responsabilidad que algunos les quieren cargar. "Eres responsable de 153 muertes y de todo el sufrimiento que ello provoca". Duro, ¿verdad?

Algunos familiares piden explicaciones de "por qué voló un avión que podía estar averiado". ¿Alguien en su sano juicio piensa que si alguien podía prever lo más mínimo esta tragedia, no iba a intentar evitar por todos los medios que el vuelo se realizase? Ahora, dos días después del trágico accidente, se quejan de la falta de información. ¿No será que todavía no hay información que darles? No creo que ningún responsable esté tomándose un café y diciendo "que se esperen los familiares, que me estoy tomando el cafecito". Tampoco creo que los expertos que están analizando el ADN de los fallecidos estén tocándose las narices. A diferencia de otros casos, en éste no veo intereses ocultos ni malas intenciones, sólo una desesperación y una tristeza generalizada y completamente comprensible.

2.- Vuelvo a sentir asco por la actitud de algunos periodistas en particular y por los medios de comunicación en general. Los periodistas están a la caza de la declaración más dramática, de la imagen más impactante, del vídeo más explícito. Y sin el más mínimo respeto. Si hay que meter el micrófono en la boca a una madre que ha perdido a sus dos hijas, pues se mete. Si hay que preguntar por sus familiares a un abuelo confundido para poder grabar sus trágicas lágrimas, pues se pregunta. ¿Dónde está la ética periodística? ¿Por qué ante la familia real siempre hay un escrupuloso respeto, y no lo hay ante sufrimientos humanos tan profundos y dolorosos? De todo esto habla de forma magistral Jose A. Pérez en su blog.

3.- Todos estamos de acuerdo que la vida de los familiares de los fallecidos va a cambiar radicalmente. Todos nos solidarizamos ante las nuevas circunstancias que van a vivir. Todos nos acordamos de su dolor, de su pena, de su incierto futuro. ¿Y de los supervivientes? Durante unos días nos recordarán su estado de salud física, pero ¿y su futuro estado psicológico? Me parece que a muchos de ellos, a pesar de haber sobrevivido al accidente milagrosamente, les esperan unos años de sufrimiento, depresiones, ansiedades y calvarios varios. "Felices deberían estar por haber sobrevivido", pensarán algunos. "Qué fácil es decirlo", pensarán otros. "Un poquito de empatía por favor", pienso yo.

4.- Es curioso analizar cómo cada ser humano vivimos de forma tan diferente una noticia como ésta, dependiendo de nuestro estado de ánimo, de nuestra situación personal, del momento vital... Habrá madres con hijos de edad similar a los fallecidos, que lo vivirán de una forma. Habrá aerofóbicos que por cuestiones laborales no les queda otra que viajar en avión, que lo vivirán de otra forma. Habrá pilotos y azafatas que lo vivirán a su manera. Habrá habitantes de aldeas orientales (por poner un sitio), que no han viajado ni viajarán nunca en avión, y que les interese más como van las olimpiadas que las causas del accidente. Y habrá otros que recientemente habrán perdido algún ser querido y muy cercano, y que al leer los pormenores de la tragedia y el profundo dolor que cientos de personas están viviendo, no puedan evitar que se les salten las lágrimas.

Manuales de amor eterno

"Existen miles de manuales terapéuticos que enseñan a amarse con madurez, profundidad e incluso romanticismo. La gente los lee y los pone en práctica hasta agotarse, hasta que tienen ganas de gritar de dolor o hasta la náusea. Después de eso se divorcian, pero teniendo muy presente el objetivo: empezar una nueva aventura de amor eterno. Pero como éste también corre el riesgo de atenuarse, hay que volver al trabajo sin cesar."

(Francesco Alberoni, periodista y Catedrático de sociología)


Hablar demasiado...

Antes de nada quería pediros disculpas por el poco tiempo que estoy dedicando últimamente al blog; no estoy pasando un buen momento personal, y llevo un tiempo sin fuerzas para escribir sobre nada. Aún así en breve volveré con ganas y prometo varios artículos interesantes que ya me están rondando la cabeza y que tengo ganas de compartir con todos vosotros. El blog ha sido una parte importante de mi vida, y volverá a serlo, seguro.

Hoy quería recordar un post que escribí hace casi dos años, y que me parece uno de los mejores artículos que he escrito:

El mejor consejo: Un abrazo.

Muchas veces cuando quedamos con un amigo y nos cuenta que está mal por algo, y nos explica el porqué, nos sentimos obligados a darle un buen consejo. Además dicho consejo debe ser práctico y de aplicación inmediata, que le guíe en cómo debe actuar y que lo pueda aplicar lo antes posible. "Tienes que dejar a tu novio", "tienes que hablar con tu jefe y decirle tal", "tienes que ir a donde tu madre y pedirle cual", "tienes que elegir pascual"...

Cuando un amigo nos cuenta un problema puede que nos explique muy detalladamente todo lo que sucede, pero nunca vas a conocer el problema tan bien como para poder decir a la otra persona cómo debe actuar. Lo que sí puedes hacer es ayudarle a ver cosas que por su estado no sea capaz de ver; puedes ayudarle a ver las cosas desde otro punto de vista, puedes ayudarle a obtener todos los pros y los contras de cada opción... pero nunca decirle exactamente qué es lo que tiene que hacer. Nadie conoce tan bien un problema como quien lo está sufriendo, y no sólo por falta de datos, sino también porque cada persona es única y diferente; y lo que para mí sería una solución a mis problemas, para otro puede que sea la peor opción de todas las posibles. Cada cual tiene que decidir qué hacer en cada dificultad que se le presente en la vida, no sólo porque es quien mejor conoce el problema, sino también porque las consecuencias de la decisión que tome van a recaer sobre él, no sobre nadie que le haya dicho cómo actuar.

Por todo esto pido mucho cuidado a la hora de hacer valoraciones y juicios, y dar consejos y pautas de actuación, cuando un amigo está pasando un mal momento. Tened en cuenta que en infinidad de ocasiones, cuando os cuentan un problema, la otra persona sólo espera de ti que le escuches; comprensión, empatía y sentir que no está solo.