Barajas: Algo diferente

Dos días después de la tragedia de Barajas, y habiéndose escrito sobre el tema todo y más, voy a hacer algunas reflexiones personales, seguro que diferentes de lo que podéis encontrar por ahí:

1.- Es curioso como el ser humano ante estas situaciones ansía buscar responsables, castigos, incompetentes, culpables... Vamos, en definitiva, a los malos de la película. Entiendo que si pegan un tiro a tu hija, quieras que el asesino pague por lo que ha hecho. ¿Pero en este caso? ¿Por qué el piloto y el copiloto van a querer volar si la primera vida que ponen en peligro es la suya? ¿Qué estarán sintiendo estos días los técnicos que dieron el visto bueno al vuelo después de arreglar la supuesta avería que tenía el avión? ¿Qué ganan los máximos responsables de Spanair por no evitar una tragedia de esta magnitud?

Estoy seguro que los técnicos que revisaron el avión poco antes del accidente, también tardarán años en normalizar sus vidas. No creo que ninguno de ellos esté durmiendo bien estos días... Para mí también son víctimas de una tragedia en donde no hay culpables.

Estoy seguro que los máximos mandatarios de Spanair están viviendo los peores días de su existencia. Y lo que les queda... Se morirán sin haber podido borrar de su recuerdo el haber vivido tan de cerca una de las peores tragedias aéreas de la historia de España. Y al dolor natural ante una tragedia de esta magnitud, hay que añadirle la responsabilidad que algunos les quieren cargar. "Eres responsable de 153 muertes y de todo el sufrimiento que ello provoca". Duro, ¿verdad?

Algunos familiares piden explicaciones de "por qué voló un avión que podía estar averiado". ¿Alguien en su sano juicio piensa que si alguien podía prever lo más mínimo esta tragedia, no iba a intentar evitar por todos los medios que el vuelo se realizase? Ahora, dos días después del trágico accidente, se quejan de la falta de información. ¿No será que todavía no hay información que darles? No creo que ningún responsable esté tomándose un café y diciendo "que se esperen los familiares, que me estoy tomando el cafecito". Tampoco creo que los expertos que están analizando el ADN de los fallecidos estén tocándose las narices. A diferencia de otros casos, en éste no veo intereses ocultos ni malas intenciones, sólo una desesperación y una tristeza generalizada y completamente comprensible.

2.- Vuelvo a sentir asco por la actitud de algunos periodistas en particular y por los medios de comunicación en general. Los periodistas están a la caza de la declaración más dramática, de la imagen más impactante, del vídeo más explícito. Y sin el más mínimo respeto. Si hay que meter el micrófono en la boca a una madre que ha perdido a sus dos hijas, pues se mete. Si hay que preguntar por sus familiares a un abuelo confundido para poder grabar sus trágicas lágrimas, pues se pregunta. ¿Dónde está la ética periodística? ¿Por qué ante la familia real siempre hay un escrupuloso respeto, y no lo hay ante sufrimientos humanos tan profundos y dolorosos? De todo esto habla de forma magistral Jose A. Pérez en su blog.

3.- Todos estamos de acuerdo que la vida de los familiares de los fallecidos va a cambiar radicalmente. Todos nos solidarizamos ante las nuevas circunstancias que van a vivir. Todos nos acordamos de su dolor, de su pena, de su incierto futuro. ¿Y de los supervivientes? Durante unos días nos recordarán su estado de salud física, pero ¿y su futuro estado psicológico? Me parece que a muchos de ellos, a pesar de haber sobrevivido al accidente milagrosamente, les esperan unos años de sufrimiento, depresiones, ansiedades y calvarios varios. "Felices deberían estar por haber sobrevivido", pensarán algunos. "Qué fácil es decirlo", pensarán otros. "Un poquito de empatía por favor", pienso yo.

4.- Es curioso analizar cómo cada ser humano vivimos de forma tan diferente una noticia como ésta, dependiendo de nuestro estado de ánimo, de nuestra situación personal, del momento vital... Habrá madres con hijos de edad similar a los fallecidos, que lo vivirán de una forma. Habrá aerofóbicos que por cuestiones laborales no les queda otra que viajar en avión, que lo vivirán de otra forma. Habrá pilotos y azafatas que lo vivirán a su manera. Habrá habitantes de aldeas orientales (por poner un sitio), que no han viajado ni viajarán nunca en avión, y que les interese más como van las olimpiadas que las causas del accidente. Y habrá otros que recientemente habrán perdido algún ser querido y muy cercano, y que al leer los pormenores de la tragedia y el profundo dolor que cientos de personas están viviendo, no puedan evitar que se les salten las lágrimas.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

no puedo estar mas de acuerdo contigo... son exactamente las mismas reflexiones que he estado haciendo yo y que has descrito perfectamente....


ainara.

Anónimo dijo...

Puedo estar de acuerdo con las reflexiones con respecto a los medios de comunicación porque es vomitivo, pero muchas de las cosas que dices me parecen poco reflexionadas, o a menos yo discrepo.

Entiendo perfectamente que se busquen responsables, que haya quejas, que los familiares pidan... son momentos muy duros, de mucha impotencia y en los que el ser humano ha de descargar su rabia y su dolor de alguna manera, quizás algunos lo hagan así (por suerte no me he encontrado nunca en una situación tan límite y no puedo relatar mi caso personal).

Por otra parte creo que cuando se habla de víctimas no solo se piensa en los familiares de los fallecidos, sino que también se tiene muy en cuenta a los supervivientes, de hecho por lo que yo he visto los psicologos estan atendiendo a todo tipo de afectados y eso si se ha hablado y tenido en cuenta. Por otra parte no creo que nadie en sus sanos cabales opine : "Felices deberían estar por haber sobrevivido", me parece frivolizar mucho con el tema...

Y para terminar, no entiendo muy bien el punto 4. Naturalmente que cada uno tenemos nuestra propia opinión, sobre TODO en la vida, pero no me parece resaltable por este caso excepcional más que en cualquier otro. De lo que sí estoy seguro es de que a muchos se nos han caído las lágrimas ante semejante desgracia...

Mi más sincero apoyo a todos los implicados.

Un abrazo

Kialaya dijo...

Aunque el tema es verdad que empieza a estar trillado me ha parecido muy interesante tu post por algunas de los nuevos puntos de vista que adoptas, en especial el punto 1. Y es cierto, para los trabajadores y responsables tampoco debe ser plato de buen gusto lo que está pasando. Me he permitido la libertad de enlazarte en un post que he puesto sobre este tema en mi blog y donde he publicado el email que me ha enviado un amigo mío que trabaja en el aeropuerto de Málaga. Un saludo.