Hablar demasiado...

Antes de nada quería pediros disculpas por el poco tiempo que estoy dedicando últimamente al blog; no estoy pasando un buen momento personal, y llevo un tiempo sin fuerzas para escribir sobre nada. Aún así en breve volveré con ganas y prometo varios artículos interesantes que ya me están rondando la cabeza y que tengo ganas de compartir con todos vosotros. El blog ha sido una parte importante de mi vida, y volverá a serlo, seguro.

Hoy quería recordar un post que escribí hace casi dos años, y que me parece uno de los mejores artículos que he escrito:

El mejor consejo: Un abrazo.

Muchas veces cuando quedamos con un amigo y nos cuenta que está mal por algo, y nos explica el porqué, nos sentimos obligados a darle un buen consejo. Además dicho consejo debe ser práctico y de aplicación inmediata, que le guíe en cómo debe actuar y que lo pueda aplicar lo antes posible. "Tienes que dejar a tu novio", "tienes que hablar con tu jefe y decirle tal", "tienes que ir a donde tu madre y pedirle cual", "tienes que elegir pascual"...

Cuando un amigo nos cuenta un problema puede que nos explique muy detalladamente todo lo que sucede, pero nunca vas a conocer el problema tan bien como para poder decir a la otra persona cómo debe actuar. Lo que sí puedes hacer es ayudarle a ver cosas que por su estado no sea capaz de ver; puedes ayudarle a ver las cosas desde otro punto de vista, puedes ayudarle a obtener todos los pros y los contras de cada opción... pero nunca decirle exactamente qué es lo que tiene que hacer. Nadie conoce tan bien un problema como quien lo está sufriendo, y no sólo por falta de datos, sino también porque cada persona es única y diferente; y lo que para mí sería una solución a mis problemas, para otro puede que sea la peor opción de todas las posibles. Cada cual tiene que decidir qué hacer en cada dificultad que se le presente en la vida, no sólo porque es quien mejor conoce el problema, sino también porque las consecuencias de la decisión que tome van a recaer sobre él, no sobre nadie que le haya dicho cómo actuar.

Por todo esto pido mucho cuidado a la hora de hacer valoraciones y juicios, y dar consejos y pautas de actuación, cuando un amigo está pasando un mal momento. Tened en cuenta que en infinidad de ocasiones, cuando os cuentan un problema, la otra persona sólo espera de ti que le escuches; comprensión, empatía y sentir que no está solo.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

y dar ánimo?

Pues eso, chico, mucho ánimo y que este bache pase pronto.

:***

Anónimo dijo...

guapo!!!

muahhhhhhhhhhhhh!!!!!

LR.

La serpiente que pudo ser mujer dijo...

Sea lo que sea por lo que estés pasando, aplico tu post y te envío un abrazo. Un abrazo de serpiente nada menos! Cuando vea que te pones rojo (ya sea por vergüenza o asfixia) prometo dejar de apretar.

Silbidoss suavess

Mer dijo...

plan a: "no hay mal que cien años dure"
plan b: "tranquilidad y buenos alimentos".

Abrazón.

Mertxe. a la espera de tus próximos posts, cuando lleguen.

Kaoki dijo...

Física pura... cuando se está abajo no queda más remedio que subir...

Muxu bat

roci dijo...

Gran post

Un abrazo enorme de la que, seguramente, sea la lectora mas pequeña de tu blog.


Roci*

Enigmática dijo...

Es un buen consejo, espero que esos malos momentos por los que atraviesas se pasen rápido y de la mejor forma.

Un beso,

Enigmática

Lorna dijo...

Que pronto puedas sonreir y olvidar tus malos momentos . Un abrazo