Decisiones y acuerdos (2)

[Continuación del post "Decisiones y acuerdos (1)"]

Efectivamente, es muy complicado por no decir imposible marcar unas pautas generalizadas y estandarizadas para todo tipo de relaciones y parejas. Además, podría resultar peligroso intentar determinar algo así, porque cualquiera puede tomarlo como algo objetivo e incuestionable, extrapolándolo a su relación de pareja sin tener en cuenta las individualidades y peculiaridades de su propia relación.

Teniendo en cuenta todo esto y respetando al 100% las decisiones que toda pareja tome, voy a exponer una pequeña clasificación del tipo de propuestas, decisiones y acuerdos que suele haber en las relaciones conyugales, que os puede servir de ayuda a la hora de afrontar ciertos conflictos que surjan con vuestra pareja:

- Tipo A-1: Cuando la decisión que voy a tomar sólo requiere de mi propia libertad, y considero que no tengo por qué informar a mi pareja sobre la decisión tomada. Estas decisiones no requieren para nada la libertad ni el espacio de mi pareja; voy a hacer algo que sólo me incumbe a mí porque ni necesito a mi pareja para poder llevarlo a cabo, ni tampoco necesito ningún elemento suyo. Además, considero que lo que voy a hacer entra en el campo de mi intimidad, y que tener que informar de ello a mi pareja sería una vulneración de ese espacio propio e íntimo. Ejemplos: Masturbarme cuando quiera y como quiera, mirar a otras mujeres cuando paseo por la calle, tomar demasiados cafés en el trabajo, crearme una nueva dirección de correo electrónico y que mi pareja no la conozca...

- Tipo A-2: Cuando la decisión sólo requiere de mi propia libertad (como las A-1), pero considero que es conveniente informar a mi pareja sobre ello. Aunque para tomar estas decisiones tampoco necesito para nada la libertad ni el espacio de mi pareja, sí considero que es necesario informar a mi pareja de la decisión que he tomado. Ejemplos: Comprarme con mi dinero un coche nuevo, irme con mis amigos de cena (si no hay hijos comunes), cambiar de trabajo, hacerme un tatuaje...
Algunos de estos casos podrían pasar a ser del grupo B si se dieran circunstancias como: todo el dinero que entra y sale de la pareja es común, hay responsabilidades compartidas como por ejemplo hijos, etc.

- Tipo B: Cuando se requiere la libertad de nuestra pareja para poder tomar la decisión. Estas propuestas de acuerdos son las más complejas y las que más conflictos generan en el ámbito de la pareja, confrontándose habitualmente con las del tipo A-2. Estos acuerdos hacen referencia a cualquier decisión que uno de los miembros desearía tomar, pero que requiere que su pareja también desee lo mismo para poder llevarlo a cabo. Ejemplos hay muchos: Ir al cine con mi pareja, practicar coito anal, comprarnos un piso juntos, tener hijos juntos...

- Tipo C: Cuando es requerida sólo y exclusivamente la libertad de nuestra pareja. Este tipo de propuestas suelen generar mucha controversia y suelen estar socialmente mal vistas en su gran mayoría. Estos acuerdos, a pesar de ser aceptados por ambos miembros de la pareja, en muchos casos a la larga suelen generan frustración a uno de los cónyuges (al que "cede"). Ejemplos: Requerir a mi pareja que no salga con sus amigas, pedirle que deje de trabajar de camarera, exigir que conozca y tenga una buena relación con mi familia...

Por lo general y cometiendo la valentía de objetivarlas, las decisiones del tipo A deberían ser respetadas en mayor medida que las propuestas tipo B, y éstas más que las del tipo C. Vamos, que si se confrontan dos tipos de propuestas que son incompatibles, las del tipo A deberían prevalecer sobre las del tipo B, y las dos sobre las "C". Esto es, cuanto más alto en la clasificación esté, menos deberían cuestionarse. Unos ejemplos para que nos entendamos mejor:

- Yo quiero ir al cine con mi pareja (tipo B), pero mi pareja quiere ir a ver el fútbol con sus amigos (tipo A-2): Debería respetar los deseos de mi pareja. Y buscar compañía si no quiero ir al cine sol@...
- Yo quiero hacer un trío con mi pareja y otra chica (tipo B), pero ella no quiere hacer tríos (tipo A-2): Ella tiene derecho a no hacerlos.
- Yo quiero que mi pareja no se vea con su ex (tipo C), pero ella sí quiere (tipo A): Te tocará aguantarte...
- Yo quiero que mi pareja no se masturbe (tipo C), pero ella ni siquiera quiere contarme si lo hace o no (tipo A-1): Incuestionable.
- Yo quiero salir de marcha con mi pareja (tipo B), y ella además de salir quiere que me emborrache (tipo C): Salimos, pero yo no tengo porqué beber...

Vuelvo a insistir que estas pautas son demasiado generales y que no tienen en cuenta las objetividades de cada pareja; hay que tomarlas como sugerencias o ideas, nunca como recetas infalibles o incuestionables. Cada pareja es un mundo, con sus propias individualidades, subjetividades, necesidades, acuerdos...

En el próximo post un par de cositas más sobre esto, ya para acabar.

11 comentarios:

nana dijo...

Que post tan util!! Solo hay una cosa que no entiendo, bueno, que no comparto, y me gustaria saber tu punto de vista:

¿Por qué hacerse un tatuaje seria del tipo a-2 y no del tipo a-1?

Gracias!!

SEXOLOGO dijo...

Sencillamente porque tu pareja antes o después descubrirá que te has hecho un tatuaje, y mejor será que lo sepa antes de que te lo hagas a que lo descubra, por ejemplo, cuando te esté desnudando para "echar un polvo".

Como ya he dicho en el post, esta clasificación es subjetiva y muy relativa, y efectivamente puedes considerar que no debes informar a tu pareja de que vas a hacerte un tatuaje, ponerte un piercing... Pero al ser algo que sandrá a la luz antes o después, considero que es conveniente tener informado a tu cónyuge de tus intenciones.

Un saludo.

nana dijo...

Gracias!!!

Rebeca dijo...

Me parece bastante acertada la clasificación, pero por ejemplo, en el tercer caso que pones de ejemplo (el de ver a un ex) pienso que aunque tienes todo el derecho a hacerlo, tan solo por comprensión hacia tu pareja...Supongo que a esas cosas te refieres con las individualidades de la pareja.

Caótica dijo...

Ufffff... si es que esto de tener pareja es jodidamente complicado. No se yo si podría.

Sonia dijo...

Rebeca: si por respeto a tu pareja dejas de ver a un amigo (supongo que si quieres ver a un ex es porque es un amigo, no? )¿donde está tu respeto a ti misma?

Caótica dijo...

Rebeca, respecto a lo del ex: si una persona quiere ver a su ex es por que se tienen cariño y guardan buena relación, a pesar de que como pareja no funcionaran. Cuando se empieza una relación con alguien, creo imprescindible aceptarle y respetarle tal como es, con todas las personas que tenga en su vida, incluidas ex-parejas. Nadie tiene derecho a hacerte sentir mal por querer ver a un ex... ni comprensión ni pollas.

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo con Sonia y con Caótica.
Pienso que no es bueno "comprender" que quieran delimitar nuestro trato con según qué gente. Es cada uno quien debe decidir quien forma parte de su círculo y quién no.
Y el que debe hacer un esfuerzo de comprensión es quien no acepte a los amigos de su pareja.

Muy buen análisis, Sexólogo. No puedo sacarle ni un solo pero :P

elena dijo...

Me parece de un egoísmo brutal. Entonces, algo como tener un amante sería una decisión tipo A1, porque no considero que deba informar a mi pareja ni necesito su espacio ni su colaboración para nada, ¿no? Es de coña... creo que la única "regla" en pareja es actuar siempre pensando en hacer feliz al otro. Cuando los dos hacen los mismo, eso es lo que de verdad funciona.

jimena dijo...

elena, yo pienso que lo que dices es más bien una B, porque uno debe ser libre e informado de querer compartir potenciales ETSs transmitidas por un tercero, como mínimo... ¡atañe a la salud de todos los implicados..!

Anónimo dijo...

En eso pienso como tu.

Soy más de poliamor que de infidelidad. Pero cada persona lleva su pareja como cree mas conveniente.