Decisiones y acuerdos (3)

[Continuación del post "Decisiones y acuerdos (2)"]

Allá van unas pequeñas puntualizaciones para dar por finalizado este tema:

Mi opinión personal y GENERAL (no absoluta) sobre cómo se debería actuar frente a los diferentes tipos de propuestas, decisiones y acuerdos:
- Respeto absoluto e incuestionable a las decisiones tipo A. Ni yo debería cuestionar las decisiones "A" que mi pareja tome, ni mi pareja debería cuestionar las que yo tomo. Ni siquiera me gusta que haya malas caras, indirectas, facturas... Todo lo contrario; deberíamos estar orgullosos de nosotros mismos por no cuestionar ni condicionar a nuestra pareja ese tipo de decisiones.
- Rechazo a las propuestas tipo C. No debería permitir que mi pareja me exigiese nada del tipo C, pero yo tampoco debería pedir nada que sólo y exclusivamente incumbiese a mi pareja.
- Mucha comunicación, empatía y asertividad con las propuestas del tipo B. Deberíamos aprender a disfrutar de determinadas propuestas "B" de nuestra pareja, y poner de nuestra parte para que haya un espacio compartido agradable y enriquecedor para ambos. Es que si no hay propuestas, acuerdos y decisiones del tipo B, no hay pareja.

Puede que seas de los que están constantemente tomando decisiones del tipo A (estar solo, salir con los amigos, irme de viaje solo, cambiar de trabajo, irme de erasmus...), y que ninguna propuesta del tipo B que te plantea tu pareja te interese (ir al cine, salir juntos, una cena romántica, compraros un piso, tener hijos...). Tu pareja debería respetar tus decisiones, pero puede que tus preferencias provoquen que ella tome la decisión del tipo A que nunca vas a poder cuestionar: Dejarte. Así que tú verás...

Aunque no deberían cuestionarse las decisiones tipo A-2, creo que con una buena comunicación y mucha empatía se pueden limar ciertas asperezas que este tipo de decisiones a veces provocan. Unos ejemplos:
- Tienes derecho a tener fantasías eróticas con otras personas, pero si a tu pareja le molesta, puedes evitar contárselas para que no lo pase mal.
- Tienes derecho a mirar a otras chicas cuando paseas con tu pareja, pero si ella se siente mal cuando lo haces, puedes ser un poco más disimulado cuando vayas con ella; seguro que lo agradecerá.
- Tu pareja no tiene derecho a exigirte a que no flirtees con otras personas cuando sales de fiesta. Pero si él lo pasa mal cuando ve algo así, puedes reservar el ejercer ese derecho para cuando salgas sin tu pareja.
- Tienes derecho a irte con tus amigos de viaje, pero puedes evitar que tu pareja se sienta mal si te esfuerzas en recordarle que la quieres, que la echas de menos, que tienes ganas de verla...
- Tienes derecho a seguir siendo amiga de tu ex, pero tu pareja también tiene derecho a que tú comprendas que es natural y completamente lógico sentir celos por ello. Así que busca los momentos más adecuados para quedar con tu ex, e incluso plantéate la posibilidad de no contárselo a tu pareja, si tan mal se siente.

Y para acabar, mi opinión personal sobre unas cuantas situaciones concretas y bastante controvertidas:

- "Yo soy fumador y quiero fumar en el salón de nuestra casa. Mi pareja no quiere que lo haga." Tu pareja no quiere respirar humo (tipo A-2), pero tú quieres fumar en donde a tu pareja no le quedaría más remedio que respirar humo (tipo B). Deberías respetar sus deseos, y fumar donde ella no salga perjudicada por ello.

- "Mi pareja dice tener derecho a no hacer limpieza de la casa todas las semanas, dice que con una vez al mes es suficiente. Yo le exijo hacerlo por lo menos una vez a la semana. Él se niega; dice que si quiero, que limpie yo." No creo que sea cuestión de exigir ni de negarse, sino de hablar. Si tu pareja viviese solo, lo limpia que quiera tener su casa es sólo cosa suya. Pero al convivir con otra persona, ensuciamos espacios comunes y compartidos, y por ello ambas propuestas (la tuya y la de él) son del tipo B, e incompatibles. Hablar, negociar, ceder ambos un poquito y llegar a unos acuerdos mínimos será la única solución.

- "Yo quiero ser ama de casa y dedicarme a las tareas del hogar y a mis hijos, y mi pareja está de acuerdo de ser la única fuente de ingresos de la familia. Pero mis amigas dicen que estoy cometiendo un error y que a la larga me arrepentiré." Es un acuerdo tipo B perfecto, igual de perfecto que si decidís trabajar los dos. Ser feminista y moderna no es imponer otro modelo de mujer diferente al tradicional, sino respetar y valorar por igual todas las formas de vivir que toda mujer libremente elija.

- "Hace meses que mi pareja no quiere tener nunca encuentros eróticos; ya ni me acuerdo la última vez que tuvimos sexo..." Pues en principio deberías respetar su decisión (tipo A-2). Pero, ¿eres capaz de soportar una situación así si se perpetuase en el tiempo? Me extrañaría...

- "Yo quiero acostarme con mi compañero de trabajo, y lógicamente, no quiero que mi pareja se entere." Técnicamente es una decisión A-1, así que yo lo tendría claro...

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Enhorabuena por los tres posts, geniales!! (como es habitual...)

Anónimo dijo...

mmm... yo no diría que las de tipo A son incuestionables.
Que deben ser respetadas, por supuesto, pero que pueden ser habladas y razonadas (porque algunas tienen consecuencias en la pareja) pues también.

Por ejemplo, en el caso que citas antes de una persona que suele tomar exclusivamente decisiones de tipo A (salir con sus amigos, irse de viaje, hacer un cursillo de macramé) en detrimento de las decisiones de tipo B (ir al cine, salir a cenar, etc), evidentemente la pareja se deteriora.

Ahí la cuestión no creo que sea ni obligar a nadie a hacer cosas que no quiere hacer (o dejar de hacer), ni tampoco aguantar hasta que llegues a un punto en el que dices "lo dejo".

Quizás lo interesante sea hablar de las necesidades de tiempo que requiere una pareja para mantenerse, y de las consecuencias que pueden derivarse de no cuidar la relación convenientemente, para que así la persona sea más consciente y pueda tomar sus decisiones con conocimiento de causa (ojo, digo hablar de necesidades y consecuencias, que no es lo mismo que extorsión ni chantaje emocional).

Por eso digo que ciertas decisiones tipo A no me parecen del todo incuestionables.
Aunque sí respetables, una vez haya decidido con total libertad, solo queda actuar en consecuencia.

En otras decisiones me parece totalmente fuera de lugar plantear la más mínima queja, como el tipo de amigos que decida tener, los estudios o el trabajo que desee realizar.
Símplente esto no afecta ni tan siquiera indirectamente a la pareja (en un principio, claro).

Por eso aquí también haría distinción entre como comportarse frente a decisiones tipo A1 y tipo A2.

Anónimo dijo...

Por curiosidad ¿de dónde salen estos patrones?

Yo no estoy de acuerdo con varios y por eso tengo la duda.

Un saludo.

SEXOLOGO dijo...

¿De donde salen? Pues de ningún sitio. Vamos, sí, salen de mi cabeza...
No habré insistido que es una opinión PERSONAL, general y completamente subjetiva. Lógico que haya gente que no esté de acuerdo...

ana dijo...

Una pregunta, sexólogo: ¿qué tal te va tu vida en pareja? Porque me da que tal como piensas, no puede ir muy bien...

SEXOLOGO dijo...

Ana, como puedes comprobar en el blog, nunca hablo de mi situación personal. Sólo espero que tal como piensas tú, supongo por tu comentario que como la mayoría de las parejas, no acabes con el paso del tiempo como la mayoría de ellas: mal.
Suerte.

Caótica dijo...

Ana una pregunta, ¿eres tonta?

Anónimo dijo...

Jajaja, no hace falta que contestes, mujer, ya lo damos por hecho...