Eligiendo bien

Recordando...


A todos nos ha pasado en infinidad de ocasiones el arrepentirnos de una decisión tomada. Cuantas veces habremos dicho aquello de: "qué rabia, cuánto me arrepiento", "si pudiese dar marcha atrás...", "tenía que haber elegido la otra opción"...

Ante estas situaciones la respuesta más habitual que solemos obtener es la de "no le des más vueltas". Esta frase inútil suele ir acompañada de una argumentación del estilo a "ya no hay vuelta atrás". ¿Pero realmente no debemos darle más vueltas? ¿Por qué?

Para empezar hay que tener en cuenta que cuando elegimos algo, también estamos descartando algo. Y si tenemos dudas de qué opción elegir, eso significa que todas las opciones tienen cosas buenas y cosas malas. Por ello, al elegir una de ellas, estamos descartando también las cosas buenas de las opciones no elegidas. Y una vez tomada la decisión, parece que sólo nos viene a la cabeza esas cosas buenas de nuestros descartes, relegándose a un segundo plano tanto todas las cosas buenas de nuestra opción como las cosas malas de las opciones descartadas. Y me explico con un ejemplo:

Me voy a comprar un coche. No sé si comprarme uno nuevo muy sencillito o uno de ocasión más majo. Finalmente decido comprarme uno de ocasión, por un lado porque me sale más barato y no estoy bien económicamente, y por otro lado porque puedo comprarme un coche mejor por menos dinero. Cuando tengo el coche, sólo me viene a la cabeza cosas del estilo a: "este color no me convence, si lo hubiese comprado nuevo hubiese elegido el color", "hace un ruido raro, los nuevos no hacen ningún ruido", "el año que viene ya tengo que pasar la ITV, si fuese nuevo..." Es como si se nos hubiese olvidado por completo el dinero que nos hemos ahorrado, que el coche tiene más potencia, que es más grande, que no he tenido que hacer malabarismos para poder pagarlo...

Por otro lado, también hay que destacar que cuando hay varias opciones de actuación y tenemos que elegir una de ellas, casi siempre tomamos la decisión más acertada. Esto no significa que los resultados sean los esperados, ni tampoco tienen porqué ser los mejores. Pero esto no quita a que la decisión sea la acertada. Y me explico:

Cuando consideramos que hemos tomado una decisión "equivocada" no estamos haciendo una valoración de la decisión tomada, sino de las consecuencias y los resultados de esa decisión. Vamos, que cuando elijo el camino "A" para llegar lo más rápido posible al centro comercial y pillo un tremendo atasco, "lo malo" no es la decisión tomada, lo malo son los resultados.

Entonces, ¿por qué no tengo que enfadarme por la decisión que he tomado? ¿No tengo por qué arrepentirme? Pues claro que no. ¿Qué criterios has tenido en cuenta para elegir esa opción entre todas las posibles? Los criterios pueden ser variados dependiendo de la situación, pero nunca vas a poder tener los resultados como criterio a tener en cuenta. Si supieses los resultados a priori, nunca tendrías dudas de qué elegir. En el ejemplo del camino para ir al centro comercial, los criterios serán la distancia de los dos recorridos, el tráfico que suele haber por cada itinerario, si es hora punta o no... pero nunca será un criterio el tiempo que vas a tardar; porque si lo supieses, no habría ninguna duda. "Ya, pero si pudiese volver atrás, elegiría el otro itinerario"... Falso. Si pudieses volver atrás, tendrías los mismos criterios (distancia, tráfico habitual, hora...), por lo que la decisión sería la misma. Vamos, que la decisión ha sido la acertada, a pesar de que los resultados no hayan sido los esperados.

Otro ejemplo: Elijo cambiar de trabajo, y en mi nuevo trabajo hay un compañero que me está haciendo la vida imposible. "No tenía que haber cambiado de trabajo..." ¡No pienses eso! Los criterios que has tenido en cuenta (salario, horario, actividad laboral...) te han hecho tomar la decisión de cambiar de trabajo, y la decisión está bien tomada. Los resultados no son los que esperabas, pero es que no eres adivino. La decisión es la correcta, a pesar de que no estés a gusto en tu nuevo trabajo. Si volvieses a estar en una situación así, la decisión debería ser la misma; por lo que la decisión que has tomado es la acertada.

Cuando sientas que te has equivocado en la decisión que has tomado, tres cosas:

- Haz un esfuerzo en recordar todo lo malo del resto de las opciones, y recuerda con intensidad todas las cosas buenas de la decisión tomada. "Cómo tira este coche en las cuesta-arriba... y todo lo que me he ahorrado al pillarlo de ocasión, qué bien que ahora no estoy con el agua al cuello..."

- Era imposible saber con anterioridad los resultados de tu decisión. Con los datos que tenías has elegido lo que tenías que elegir, y no tienes razones para arrepentirte. A posteriori es muy fácil decir lo que teníamos que haber hecho, pero además de fácil, es algo absurdo e inútil.

- Nadie sabe qué hubiese pasado si hubieses elegido la otra opción. Sí, por este camino he pillado un gran atasco, pero igual por el otro hay todavía más tráfico, o me hubiesen puesto una multa, o hubiese tenido un accidente... ¡Quién sabe!

4 comentarios:

Nad dijo...

Llega a tiempo este artículo, estoy en época de decisiones...

Un besazo.

Kaoki dijo...

Hay una frase hecha que viene al pelo en este caso... "y si nace con ruedas, bicicleta...", vamos, que es muy fácil saber decir (y decidir) una vez que lo vemos (o sabemos).

Yo siempre he dicho que los que no deciden, en el fondo estan decidiendo no decidir, y que prefiero sufrir las consecuencas de una decisión que de una indecisión.

Muxu bat

Ileana dijo...

Exacto... Es como parte del destino, despues estaríamos preguntándonos Que hubiese pasado si? Entonces, cuando uno toma una decisión debe dar lo mejor de si para que todo salga bien, hacer lo posible para estar tranquilos consigo mismo, ya que el tiempo avanza y no podemos quedarnos estancados, los cambios son buenos y siempre tienen un motivo, razón o circunstancia por el cual se dan! Entonces, dejemos de lado el pasado y vivamos el presente sin arrepentimientos, dejemos lo negativo de lado, veamos el lado positivo, es tu elección, levantarte en la mañana y decidir que vas estar bien o bien perder tu tiempo pensando en todas las malas elecciones que has tomado y los malos caminos que has elegido.... Si vemos el lado positivo, si me hubiese ido por el otro camino probablemente hubiese tenido un accidente fatal, y por el que tomaste llegaste tarde.. pero llegaste! Saludos

martingame dijo...

hola es muy inetresante su blog, me gusto !!!