La culpa

La culpa es un estado de disputa entre quienes somos y la idea que tenemos de cómo deberíamos ser. No queremos aceptar que sólo hacemos lo que podemos. Nadie ignora que pretender actuar siempre como "deberíamos" es una batalla perdida de antemano que consume nuestra energía y nos conduce a la amargura; y sin embargo, seguimos enfadándonos cuando no lo conseguimos.

Las semillas de la culpa llegan a nosotros en la niñez, y son sembradas en nuestra alma junto a la más temprana educación, porque la culpa nunca es innata, siempre es producto del aprendizaje. Cuando nuestros padres, aún con las mejores intenciones, no nos validan tal y como somos y pretender torcer nuestra conducta, incorporamos la idea de que está mal ser como somos y comenzamos a embarcarnos en ser otros.

Aceptar amorosamente que somos quienes somos es un requisito indispensable para que la culpa se diluya y paradójicamente también lo es para iniciar el cambio necesario. Nada puede modificarse constructivamente si nuestra percepción está teñida por la culpa y el autorreproche.

(Jorge Bucay & Silvia Salinas, Seguir sin ti)

4 comentarios:

Carla Vidal dijo...

La culpa y el sexo han sido una pareja inseparable en otras épocas. Afortunadamente vamos saliendo de esto aunque aun hoy hay sectores de nuestra sociedad, especialmente los religiosos, que quieren inculcar la culpa como poderoso inhibidor del placer sexual.

Seguiremos luchando contra el conocido "esto no se hace, esto no se dice, esto no se toca".

Carla

clara dijo...

Aceptación de la culpa. ¿Qué pasaria sin ella?.Crecemos ono convertimos en un bonsaí?.

Clara

Ruth dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con este post. La culpa y el autorreproche vienen cuando intentamos buscar la perfección.¡Con lo aburrida que es! Mejor cambiar estos sentimientos por los de superación y comprensión de nosotros mismos.

Un besito.

Daniel dijo...

Pues no sé que pensar. Últimamente vengo dándole vueltas, pero me temo que no siempre es bueno ser cómo se es. Yo soy algo perezoso, despistado poco aplicado e inconstante. Ahora con 40 recién cumplidos me han echado del segundo trabajo y me las veo y deseo para encontrar otro. Mis conocidos que supieron aplicarse han conseguido situarse en una posición mucho mejor, lógicamente. Así que pienso que algo de culpa me hubiese venido bien que me entrase, pero antes, porque ahora siento que me sirve de poco, salvo para paralizarme aún mas. Un saludo, tu blog es genial!!