Poco duradero

Si dos personas que son desconocidas la una para la otra, como lo somos todos, dejan caer de pronto la barrera que las separa, y se sienten cercanas, ese momento constituye uno de los más estimulantes y excitantes de la vida. Y resulta aún más maravilloso y milagroso para aquellas personas que han vivido encerradas, aisladas, sin amor. Ese milagro de súbita intimidad suele verse facilitado si se combina o inicia con la atracción sexual y su consumación.

Sin embargo, tal tipo de amor es, por su misma naturaleza, poco duradero. Las dos personas llegan a conocerse bien, su intimidad pierde cada vez más su carácter milagroso, hasta que su antagonismo, sus desilusiones, su aburrimiento mutuo, terminan por matar lo que pueda quedar de la excitación inicial.

No obstante, al comienzo no saben todo esto: en realidad, consideran la intensidad del apasionamiento, ese estar 'locos' el uno por el otro, como una prueba de la intensidad de su amor, cuando sólo muestra el grado de su soledad anterior.

Prácticamente no existe ninguna otra actividad o empresa que se inicie con tan tremendas esperanzas y expectaciones, y que, no obstante, fracase tan a menudo como el amor.

(Erich Fromm, El arte de amar)

Inevitables

Las heridas, los desencuentros y las crisis son ciertamente dolorosas, pero es completamente imposible evitarlas si hablamos de una relación comprometida.

(Silvia Salinas, psicóloga y psicoterapeuta de pareja)

Gripe A

En el blog de Centinel he descubierto que el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos de España ha hecho público un comunicado respecto a la gripe A. Su título es "Se está creando una alarma y angustia exagerada en torno a la Gripe A", y lo puedes leer entero AQUÍ. Os transcribo parte del mismo:

La variante gripal de este año, la denominada Gripe A, es más contagiosa que la gripe estacional, pero sin embargo es más benigna y su mortalidad es menor. Deberán seguirse idénticas medidas de prevención y tratamiento habituales que con la gripe de todos los años. En la mayor parte de los casos los síntomas serán leves y remitirán de forma natural sin necesidad de medicinas e incluso de asistencia médica.

La mayor parte de los ciudadanos que enferme por la nueva gripe lo hará de forma prácticamente asintomática o con sintomatología muy benigna; es decir, el 95% de los casos serán leves y se resolverán entre 3 días y una semana como cualquier otra gripe.

Sabemos ya con datos, por la experiencia del invierno en los países del hemisferio sur, donde sin vacuna disponible, la gripe A es una enfermedad benigna, con menos mortalidad que la gripe de todos los años.

Los antivirales no curan ni previenen la gripe A. Como todos los medicamentos, tienen efectos secundarios y no son útiles en el caso de pacientes sin complicaciones. La vacuna contra la gripe A es experimental, y por ahora aún no se conoce ni su seguridad ni su eficacia.

En resumen: La gripe A es muy contagiosa y leve; más leve que la gripe de todos los años (gripe estacional). Por lo cual ante la gripe A no se deben tomar grandes medidas, sino un comportamiento similar al de la gripe de años anteriores para paliar los síntomas comunes. Las medidas “espectaculares” de recepción y atención en centros de salud, hospitales, etc., dan la falsa idea de que se puede disminuir la contagiosidad y gravedad, pero son ineficaces. Por consiguiente todos debemos actuar con normalidad y sentido común.

Genial el comunicado, ya era hora. Aunque ahora yo me pregunto: ¿Por qué las muertes por gripe A son noticia? ¿Por qué ese miedo a cogerla, si sus síntomas son tan leves? ¿Por qué tenemos que lavarnos las manos por lo menos 10 veces al día? ¿Por qué se dicen auténticas barbaridades como que no tenemos que besarnos ni tocarnos?

Por favor, si fuera mejor no tocarse, tendría que haberlo sido siempre, desde generaciones atrás; ¡que la gripe más grave (la estacional) ha existido siempre! Bastante poco ya nos besamos y nos tocamos hoy en día, como para que se hagan declaraciones tan absurdas y fuera de lugar como la de "No beses, no des la mano, di hola". Y no sé lo que pensaréis al respecto, pero yo personalmente prefiero correr el "riesgo" de pasar una gripe flojita y poder acompañar mi vida del placer de los besos, los abrazos y del contacto físico en general. Que como decía Cándida: "Hay tanta gente que necesita un beso, nada más... Porque los besos son blanditos como el agua, y quitan muy bien las manchas de la soledad, por muy duras que sean..."

A ver a cuantos "descerebrados" se les ocurre disfrutar de las caricias de la gente que quieren, y luego pasan la gripe A en buena compañía y felices de tener alguien al lado que les cuide; y cuantos en cambio se salvan de la nueva gripe, pero se "mueren" por dentro por no recordar la sensación de un cálido abrazo o de un delicioso beso.

Para acabar, os dejo un excepcional documental sobre el tema. No os lo perdáis.



Miedo innato


Un estudio realizado en EE UU, cuyos resultados se publicaron en la revista New Scientist, indica que las mujeres tienen una aversión genética hacia los animales e insectos peligrosos, como las arañas.

Estudios previos habían demostrado que las mujeres tienen cuatro veces más probabilidades de tener una fobia a las arañas que los hombres.

En la investigación se demostró que los bebés del sexo femenino asociaban rápidamente las fotos de los arácnidos con el miedo. En cambio, los bebés de sexo masculino se mostraban indiferentes emocionalmente.

David Rakison, especialista en psicología del desarrollo de la Universidad Carnegie Mellon (Pittsburgh), explica que esto se debe a que los hombres eran, en la etapa prehistórica, los que asumían los riesgos cuando se trataba de salir a buscar comida. Pero las mujeres, en su papel de protectoras de los hijos, eran más precavidas con animales como las víboras o las arañas.

(Fuente: 20minutos.es)

Celos y libertad

En una relación de pareja, los celos suelen ser un compañero frecuente que causa desde pequeños a grandes problemas. Un tercero que molesta algunas veces y provoca furia en otras. Sin embargo, también es cierto que podríamos aprender de ellos; podríamos recibir la información que nos traen para mejorar nuestra relación. No es fácil; el mensaje es muy distinto en cada caso y único para cada pareja.

En toda pareja hay huecos, es normal; la relación no puede llenar todas las necesidades de ambos. Siempre habrá algo que el otro necesite buscar fuera y eso no tiene por qué ser anormal ni preocupante. Somos limitados, no podemos serlo todo para el otro, y esto, muchas veces, despierta nuestras propias inseguridades. Aparece el temor de que encuentre a alguien más adecuado, más completo o más satisfactorio que nosotros. De ahí a la sospecha de que lo ha encontrado hay un solo paso, nada más que un gesto, apenas una palabra.

Y entonces, como si eso fuera la solución, comenzamos a necesitar, a pedir y a exigir que el otro no nos quite la mirada de encima, que nos demuestre "que lo somos todo en su vida". No es suficiente con ser lo más importante; ciego de celos, queremos, además, ser "lo único importante".

Y no es así. Nunca es así. Por lo menos en las relaciones adultas y sanas. "No puedo vivir sin ti", cuando no es una metáfora, es siempre la expresión de una grave patología vincular.

Si pretendemos que nada sea buscado fuera, algo anda mal, y si todo o casi todo se busca afuera, también algo anda mal.

Hay casos en los que, cuando la vanidad y el orgullo meten su baza, solamente nos quedamos con nuestro sentirnos mal, engañados o estafados, y la relación comienza a verse afectada. Empezamos a vigilar a nuestra pareja, sin darnos cuenta de que el mayor alimento de nuestros celos son nuestras carencias e inseguridades.

Toda relación auténticamente apoyada en el amor está impregnada de libertad. Por lo tanto, limitados como somos, debemos admitir con coraje que no es posible ni deseable guardar el amor en una caja fuerte. El amor, que es hijo de la libertad, nace con el riesgo de su pérdida.

(Jorge Bucay y Silvia Salinas, Seguir sin ti)