El eco sordo de mi voz


A veces llega un momento en que
te haces viejo de repente,
sin arrugas en la frente
pero con ganas de morir.
Paseando por las calles
todo tiene igual color,
siento que algo echo en falta
no sé si será el amor.

Me despierto por las noches
entre una gran confusión,
esta gran melancolía
está acabando conmigo,
siento que me vuelvo loco y
me sumerjo en el alcohol,
las estrellas por la noche
han perdido su esplendor.

He buscado en los desiertos
de la tierra del dolor,
y no he hallado más respuesta
que espejismos de ilusión.
He hablado con las montañas
de la desesperación,
y su respuesta era sólo
el eco sordo de mi voz.