Mostrando entradas con la etiqueta Sexo y erotismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sexo y erotismo. Mostrar todas las entradas

28.8.08

Garganta profunda

Si el que tiene al lado es su novio/marido, está claro que a él nunca le ha hecho eso. Si sólo es un amigo, ya sabemos cuál va a ser su fantasía más repetida en sus próximas masturbaciones. Atentos a la cara que pone el chico...

3.6.08

Preocupaciones y deseo

Los hombres y las mujeres somos diferentes en muchas cosas. Y no sólo en cuestiones físicas, como dicen algunos movimientos feministas, sino también en muchas cuestiones psicológicas. Algunas de estas diferencias psicológicas y comportamentales se determinan por cuestiones genético-hormonales, y otras en cambio por cuestiones socioculturales. Pero lo importante es que, en definitiva, somos muy diferentes, algo que hay que considerar muy interesante y enriquecedor, a la vez de complejo. Esta complejidad hace que muchas veces las diferencias sean la causa de conflictos de pareja, algo que puede superarse con mucha empatía y la lectura de libros como ÉSTE.
.
Hoy voy a hablar de cómo los hombres y las mujeres vivimos de forma tan diferente la relación que se genera entre las preocupaciones cotidianas, laborales, relacionales, emocionales... y los encuentros eróticos.
.
Las mujeres EN GENERAL tienen menor deseo erótico que los hombres. Esto es una realidad, y quien no quiera verlo, que no lo vea. Aún así, las parejas suelen encontrar un punto cómodo para ambos en el que viven su erótica de forma gratificante y satisfactoria. Aunque muchos hombres aseguren que les gustaría tener más encuentros eróticos, más o menos los dos miembros de la pareja pueden estar satisfechos con su vida erótica.
.
Algunos desencuentros llegan cuando uno o ambos tienen algún tipo de preocupación, aunque sea externo a la relación: problemas en el trabajo, discusiones con su mejor amigo, problemas familiares, dificultades económicas... A las mujeres, cualquier tipo de problema considerable les suele influir directamente en el grado de deseo erótico, por lo que es probable que hasta que no arregle su/s problema/s, no sienta el suficiente deseo erótico como para querer y ser capaz de disfrutar plenamente de un encuentro con su pareja. "¿Cómo me voy a excitar, si no puedo quitarme de la cabeza la que ha liado el Jonathan hoy en el instituto?" "¿Un polvo ahora? Estoy yo para polvos, que no sé cómo vamos a hacer para llegar a fin de mes..."
.
Los hombres en ese sentido somos diferentes. Gracias entre otras cosas al alto nivel de deseo erótico que solemos tener, las preocupaciones no suelen hacer que disminuya el deseo de forma considerable. Es más, suele suceder todo lo contrario; los hombres vemos en el sexo una válvula de escape para poder evadirnos de nuestros problemas y hacer una pausa agradable y gratificante en nuestra estresante vida. Nuestra erótica, ya sea en pareja o en solitario, es un recurso para relativizar los problemas y sentir que se puede disfrutar de la vida a pesar de los malos momentos.
.
Esto lo vemos reflejado en un ejemplo muy delatador: cuando una persona acaba de romper una relación larga y tiene la oportunidad de un encuentro erótico. Si esa persona es mujer, probablemente la oiremos decir la mítica frase de "Es que acabo de romper con mi novio y no es el mejor momento..." Si en cambio nuestro protagonista es hombre, oiremos algo así: "A ver si esta noche follo, que desde que rompí con mi novia estoy a dos velas", o cualquier frase similar.
.
Así que ya sabes; si tu pareja (hombre) quiere tener relaciones a pesar de tener a su madre enferma, no juzgues negativamente sus deseos y su comportamiento, sólo le pasa una cosa: que es hombre. Y si tu pareja (mujer) no quiere tener relaciones porque está viviendo un momento tremendamente estresante en el trabajo, no quieras "animarla" con un buen polvo; probablemente no le apetezca. Mejor será que escuches sus preocupaciones, ofrécele apoyo incondicional, no quieras resolver sus problemas por ella, compréndela, no infravalores sus preocupaciones...
.
Nota: Quisiera aclarar algo que en este tipo de artículos siempre digo, pero que me parece indispensable recordar: ESTO ES UNA GENERALIZACIÓN, para muchos indeseable, para mí interesante y útil para mejorar las relaciones hombre-mujer. Por un lado, quiero aclarar que hablo de cómo actúan los hombres y cómo lo hacen las mujeres EN LA MAYORÍA DE LOS CASOS, no siempre. Y por otro lado, decir que no TODOS los hombres ni TODAS las mujeres suelen responder así; cada uno de nosotros es ÚNICO, y la unicidad de cada uno es lo que nos hace especiales. Y por ello habrá muchas mujeres que se suelan evadir de sus graves problemas con un buen polvo, e infinidad de hombres que no follarían ni con Elsa Pataky porque su jefe le está haciendo la vida imposible. Bueno, esto último no lo creo, jeje...

2.6.08

Preservativos

Darles un preservativo a los chic@s es como dar un casco a un motorista sin enseñarle seguridad vial. El sexo no es sólo vagina, pene y coito.

(Iván Rotella, sexólogo portavoz de la Asociación Estatal de Profesionales de la Sexología)

5.5.08

El que la sigue...

Otra vez Amanda. Otra vez genial...

Cristóbal tardó más de tres meses en culminar conmigo una mamada completa. Me explico: por más que yo me dedicara con deleite, pasión, morbosidad, alevosía y hasta fanatismo a su apéndice viril, no había manera de conseguir su orgasmo. Y yo, que siempre me he pavoneado y enorgullecido de mis artes orales (y no me refiero a mi capacidad comunicativa precisamente), casi entro en fase "frustra-deprimida" ante tal desaguisado.

Así que me dediqué cual gatita inocente a preguntarle qué debía hacer exactamente:
– Cariño, ¿te gusta lo que te estoy haciendo?
– Me encanta, tesoro.
– ¿Sigo así o prefieres que vaya más rápido?
– Sigue, coño, sigue.
– ¿Te beso con más pasión el frenillo, o prefieres que me dedique más a la coronilla?
– Que dejes de hablar y sigue, que me desconcentras.

Nada; acababa siempre con agujetas mandibulares. El caso es que yo le sentía disfrutar con aquello, así que seguía insistiendo, en la esperanza de encontrarme, alguna vez, con el fruto de tanto movimiento en mis labios. Sin embargo, si tras aquellos ejercicios se le antojaba regalarme una penetración, se corría en menos de dos segundos. ¡Desalentador! Me colgué el Sanbenito de ser una inútil chupa-pollas y casi nos crea un disgusto.

Hasta que un día, tomé el toro por los cuernos, o a Cristóbal por los huevos, y entre risas pero muy en serio, le pregunté:
– ¿Por qué cojones no te corres nunca con mis mamadas?

Ante tal énfasis, a Cristóbal casi le da un infarto (que el hombre andaba entonces ya por los 48). Se serenó como pudo y me dijo lo siguiente:
– Joder, yo creía que esas cosas os daban asco a las mujeres. Así que me he guardado muy mucho de llenarte esa boquita de princesa que tienes con algo tan desagradable como mi semen.
– Oye... ¿tú en que coño de siglo naciste, en el romanticismo?
– Amanda, ¡qué tengo 48 tacos! A mí me educaron en un colegio de curas y me contaron que esas cosas con las putas, no con los amores.
– ¡Afortunadas ellas! Encima de regalarles una corrida en su boca, les pagas. ¡Hay que joderse!
– Que no, princesita, que yo en serio creía que eso no te gustaba. De hecho creía que tu afán por hacerme sexo oral a cada encuentro era por amor, no sé, como un sacrificio personal.
– ¡Qué mayor te siento ahora mismo!
– ¿En serio te gusta comérmela?
– No, lo hago porque recibo anónimos amenazantes del tipo: "O se la comes o te mataremos. Firmado: el Justiciero del Sexo Oral".
– Desde luego, eres exquisita, completa, perfecta. Además de guapa, inteligente, divertida, entregada y cursi hasta emocionarme... ¡te gusta hacer mamadas! No sé a quién tengo que poner una vela ante la fortuna de haberte conocido.
– Se la vamos a poner juntitos a San Corrida en la Boca. Pero eso será cuando te relajes de una vez y me dejes hacerte una mamada como Dios manda.

Y esa fue la conversación que tuvimos acerca de las mamadas. Y el inicio de unos cientos de corridas fabulosas en mi boca. Si es que no hay nada como disfrutar viendo disfrutar, y tragarse hasta la última apasionada gota de su amor.

(Amanda, Vuelve la amante)

10.4.08

La sexualidad de Mosley

Todos los periódicos han recogido la noticia: el presidente de una federación participó en una orgía con cinco prostitutas. Como parte de la fiesta, hubo juego de roles BDSM, algunos de ellos de temática nazi. Piden su dimisión por considerar este comportamiento indigno e incompatible con su cargo. Además, mencionan el parentesco nazi de su padre como agravante. Sobre esto último debo de andar muy despistado porque no creía que los hijos fuesen responsables de la ideología paterna.

Pero vamos al meollo: en sus ratos libres, en el disfrute de su erótica, un señor se monta una orgía, paga a unas prostitutas y juegan a buenos y malos. ¡¡¿Y?!! ¿A quién le importa esto?

¿Hay eróticas dignas e indignas? ¿Ahora hay que ponerse lúbrico sólo con lo políticamente correcto? ¿Acaso los deseos siguen normas sociales? ¿La intromisión en la vida privada no es un rasgo de los fascismos? ¿Sólo son fiables las personas que se acuestan con su esposa en la postura del misionero? ¿Desde cuándo juzgamos la adecuación al trabajo por los deseos eróticos?

No es un caso único. El linchamiento mediático que acompaña cualquier revelación sobre la vida erótica de los personajes públicos (especialmente si se trata de sadomasoquismo) revela el puritanismo que todavía tiñe las actitudes de muchos.

(Juan Lejárraga, sexólogo)

[Fuente: Héroe de Sillón]


10.3.08

Leañecos

Menos mal que en esta sociedad, llena de vicios y perversiones, todavía quedan muñecos como Pixelito y Leandra (mascotas de la Liga por la Educación Audiovisual), que nos dan recomendaciones tan valiosas como ésta. ¡Gracias Leañecos!

5.3.08

Cómo hacer una felación

Aunque en el campo del erotismo no soy partidario de las "recetas mágicas universales" ni de las "pautas detalladas de actuación", voy a dar ciertas ideas para poder realizar una buena felación. Pero no sin advertir antes que sólo son propuestas, posibilidades, ya que lo que a ti te parece muy placentero a mí me puede desagradar, y a la inversa. Cada persona somos un mundo y la sexualidad de cada hombre (y de cada mujer) es ÚNICA, por lo que nunca habrá instrucciones estandarizadas y universales.

Aclarado esto, empecemos:

- La mejor forma de iniciar la práctica oral suele ser que tu mano acaricie suavemente el pene y los testículos a la vez que le besas en la boca, para ir preparando el terreno y conseguir así la erección. De forma excepcional y para cambiar, también puedes sorprender a tu pareja metiéndote el pene en la boca de golpe, aunque ni siquiera esté del todo erecto. Así, además del factor sorpresa, podrás meterte el pene entero en la boca, proporcionando a tu pareja una sensación diferente.

- El movimiento básico es sencillo y muy conocido: Forma un “anillo” con los labios y mete y saca el pene de tu boca, sin sacarlo completamente, apretando bien con los labios para que los note bien por todo su pene. Movimientos rítmicos "arriba-abajo" con la boca, a la vez que masturbas la base del pene, le proporcionará un inmenso placer. Y olvídate por ahora de tragar saliva; cuanto más mojado esté todo, mejor, sobre todo tus labios.

- De vez en cuando sujeta el pene con firmeza por su base y, sin mover las manos, realiza los movimientos sólo con la boca. El que haya momentos en donde sólo se sienta los labios también es muy placentero.

- Mete el pene todo lo profundo que puedas, pero con cuidado de no pasarte; puede que te den arcadas y te resulte tan desagradable que te "corte el rollo". Algunas personas son capaces de relajar los músculos de la faringe de tal forma que pueden meterse el pene entero. Esta práctica se llama "garganta profunda", pero es algo excepcional debido a su gran dificultad. También puedes sujetar el pene con la mano y dirigirlo hacia el interior de las mejillas, así te entrará más y evitarás las náuseas, ya que no diriges el pene hacia la garganta.

- Mientras esté el pene dentro de tu boca puedes hacer varias cosas para cambiar el tipo de estimulación: llenar tu boca de saliva y que note la humedad, apretar su pene evitando que haya aire en tu boca y succionar como si quisieras desgastarlo como un helado, estimular su pene con tu lengua, etc.

- El frenillo es una de las zonas más sensibles del pene. Besos suaves y caricias con la lengua proporcionaran mucho placer, ¡pero con mucho cuidado!

- Aunque la mayor estimulación se consiga chupando el pene, no se te olvide de vez en cuando acariciar y/o chupar los testículos.

- Si le estimulas con tu boca, con tu mano izquierda y con tu mano derecha, multiplicarás por 3 tu poder estimulante y darás mucho más placer que al hacerlo solamente con la boca. A la vez que chupas su pene, con las manos puedes: masturbar la base del pene, acariciar los testículos, presionar su perineo (región muy erógena que está entre los testículos y el ano), acariciar la entrada del ano, introducirle un dedo, acariciar cualquier otra parte del cuerpo...

- Cambia el ritmo de los movimientos. Pasa de ir despacito para que sienta bien todos los estímulos, a chupar rápido y enérgicamente, para que desborde la pasión y la intensidad.

- Ten mucho cuidado con los dientes. El roce muy muy suave puede resultar agradable, pero en el caso de los dientes, del placer al dolor hay un paso pequeñísimo.

- De vez en cuando mírale a los ojos al mismo tiempo que te metes el pene en la boca, te sorprenderá el efecto que produce.

- Coge su mano y póntela en tu cabeza, para que empuje suavemente o te agarre del pelo.

- ¿Te gusta lo que haces? ¿Estás disfrutando? Pues demuéstraselo; díselo, gíme...

- Cuando vaya a eyacular mete el pene en tu boca de forma que todo el glande esté dentro, sigue masturbando la base del pene aumentando ligeramente el ritmo (tampoco mucho), y sube y baja ligeramente tus labios, pero sin llegar a pasarlos por su glande. Durante el orgasmo suele ser más placentero que la estimulación sea por todo el tronco del pene y no por el glande, demasiado sensible a la estimulación para ese momento. Si tienes la otra mano libre puedes acariciar sus testículos, apretar su perineo...

- Y respecto a que eyacule en tu boca y tragarte o no su semen, ya escribí un post. Si quieres volver a leerlo, pincha AQUÍ.

Pero la clave en general para tener un buen sexo oral, es simplemente disfrutar. Olvídate de las expectativas y las obligaciones, y recuerda que el sexo es para pasarlo bien. Así que despreocúpate y haz lo que desees con su pene; chupa, succiona, lame, besa, acaricia... ¡y pásatelo bien!

Las respuestas que él tenga a tus estímulos te darán pistas de qué es lo que más le gusta. Y si tienes dudas, pregúntaselo. Y no te preocupes, con el tiempo perfeccionarás la técnica y aprenderás a disfrutar de una excelente sesión de sexo oral.

(Parte de la información aquí expuesta ha sido obtenida del foro Dos Rombos y del blog Friki-Girl)

20.1.08

Punto G masculino

A diferencia del punto G femenino, parece que la existencia del llamado punto G masculino es incuestionable. Aunque algunos expertos sí que cuestionan si el término utilizado es el adecuado, parece que no hay discusión en que la zona prostática es una zona con infinidad de terminaciones nerviosas y con una espectacular capacidad para que su estimulación produzca placer y orgasmos muy intensos.

La estimulación de la zona prostática es posible exclusivamente a través del ano. A unos cinco centímetros de la entrada del ano, y en la pared anterior (la más cercana al pene) encontraríamos el denominado "punto G masculino", y su estimulación sería posible con un dedo, con un pene e incluso con algún juguete erótico (dildo, vibrador, etc.)
.
Pero parece que pasamos de una represión absoluta respecto a las prácticas anales masculinas, a una "obligación progresista" de disfrutar con dichas prácticas. Antes, el hombre que estimulaba su ano era un "maricón" y un desviado, y ahora quien no lo estimula es un "reprimido retrógrado". No tenemos término medio...
.
Es cierto que la estimulación de este punto puede ser realmente satisfactorio para los hombres y proporcionarles espectaculares orgasmos. Pero esto no significa que todos los hombres puedan ni deban disfrutar de los juegos anales, ya que hay varias razones por las que un hombre puede rechazar dichas prácticas. Y expongo algunas de ellas:
.
- Represión: Es cierto que muchos de los hombres ginerastas que no prueban estimular su ano se debe a que lo relacionan con prácticas homosexuales, y su homofobia (probablemente inconsciente) les impide abrir su mente y probar la estimulación de una parte corporal que puede ser realmente gratificante. A estos hombres les animo a superar sus prejuicios y les recuerdo que disfrutar de una parte de nuestro cuerpo como es el ano, no tiene nada que ver con la orientación, tal y como lo explico en ESTE post.
.
- Dificultades anatómicas: El ano, a diferencia de la vagina, es un orificio pequeño, muy poco flexible y que no segrega lubricación de forma natural. Por ello a veces introducir nada en él puede resultar difícil e incluso doloroso. Sugerencia: mucha mucha lubricación (si no tenéis una crema lubricante a mano, la saliva puede ser una buena alternativa), y suficiente tiempo de estimulación para que el ano se dilate lo suficiente para "soportar" la introducción de algo en él. Ah, y muy poco a poco; se puede empezar introduciendo el dedo meñique muy despacito y con suavidad, e ir aumentando el tamaño de lo que se introduce. Vamos, que nada de meter un vibrador de golpe a las primeras de cambio.
.
- Dificultades "sensoriales": Desde que nacemos, el ano sólo lo utilizamos para una cosa: expulsar las heces. Esto hace que sólo conozcamos una sensación respecto al ano; la sensación de que algo sale por él. Por ello puede que al principio nos resulte desagradable sentir como algo entra por el ano, al igual que nos resultaba desagradable cuando de pequeños nos metían un supositorio. Esta sensación puede ser desagradable, pero si todo va bien y se da un tiempo de margen, puede revertirse y convertirse en una sensación realmente satisfactoria.
.
- Hemorroides: Un porcentaje muy alto de la población tiene hemorroides, y algunos ni siquiera lo saben porque pueden ser internas y que no siempre están "hinchadas". Esto hace que la introducción de cualquier cosa por el ano pueda resultar dolorosa, siendo imposible disfrutar de dicha práctica. Si tienes hemorroides mala suerte, la estimulación anal no es para ti. Puedes probar a estimular la entrada del ano, y si te gusta, genial.
.
Mi sugerencia es que no os obsesionéis con querer estimular el "punto g masculino". Es una pena que los prejuicios y la homofobia os impida probar una práctica que tanto placer da a muchos hombres, tanto homosexuales como heterosexuales; pero si has superado los prejuicios, lo has probado y no te ha gustado, NO PASA NADA. Tienes muchas otras formas de disfrutar de tu sexualidad, así que no te preocupes y disfruta de todo lo que te proporcione placer. Y si con el tiempo vuelves a sentir deseos de probar, adelante.

18.1.08

Peculiaridades eróticas

Existen dentro de nuestras posibilidades de expresión sexual humana, ciertos comportamientos particulares que algunos llaman perversiones o aberraciones. La psicología ha evolucionado en ello y actualmente emplea el término "expresiones comportamentales de la sexualidad", el cual designa a las mal llamadas perversiones sexuales.
.
No piense que este tema es exclusividad de “pervertidos” y que Usted no tiene porque estarlo leyendo. Aunque no lo crea, Usted también tiene expresiones comportamentales de su sexualidad que de pronto no imagina o no ha descubierto todavía.
.
Todos los seres humanos que vivimos en este planeta, o sea, su mamá, su papá, el alcalde, el sacerdote, el vecino, su hijo, Usted y yo, tenemos algo de fetichismo, necrofilia, voyeurismo, sadomasoquismo, entre otros. Todo depende del nivel en que nos hallemos.
.
Si su pareja emplea técnicas de amarramiento como parte de un juego erótico, no significa que sea “técnicamente” un Bondage. Pero si sucede que su pareja solamente puede tener orgasmos cuando Usted se encuentra amarrado, lo más probable es que estemos frente a una persona Bondage.
.
Son fetichistas (obviamente en un bajo nivel) aquellos que son coleccionistas y adoran sus objetos. Son exhibicionistas aquellas mujeres que visten con escotes y minifaldas. Son necrofílicos los que adoran a los muertos. Son masoquistas aquellos que les gusta estar en relaciones tormentosas. Podríamos enumerar muchos casos de este estilo.
.
Es muy triste ver y escuchar a las personas, que por la satanización de comportamientos sexuales diferentes a los tradicionales, mojigatos y “misioneros”, impiden, castigan y huyen de sí mismos o de su pareja, pues creen que están cometiendo algún pecado o están algo desajustados mentalmente.
.
Ten siempre presente esto: En materia de comportamiento sexual las personas pueden hacer lo que deseen siempre y cuando no dañen a terceros, y que los que participen lo hagan voluntariamente y con conocimiento de las consecuencias de sus actos.
.
Ahora, en el campo real, en la vida práctica, imaginemos y sintamos. ¿Qué pasaría si tu pareja te propusiera amarrarte a la cama por unos momentos? ¿Si quisiera darte unas nalgadas? ¿Si quisiera ser dominado? ¿Si quisiera orinarte? ¿Si quisiera…?
.
La clave está en la comunicación, la cual parte de la escucha. Ante este tipo de propuestas debemos escuchar claramente lo que el otro desea y conocer los alcances que ello implica. En este paso que parece tan sencillo, muchos fallan; ponen resistencia, reaccionan, se afectan emocionalmente, no dejan hablar, lanzan juicios de valor y degradan al otro.
.
Una vez le hayamos brindado al otro su espacio de expresión nos toca decidir, si aceptar o no su propuesta.
.
“Descubridlo todo y quedaros con lo bueno” (San Pablo)
.
[Escrito por Alejandra Quintero (El Diván Rojo). Artículo original: Todos somos perversos]

15.1.08

Deseos

“Si nos preocupásemos más de los deseos, los placeres vendrían solos”
(Efigenio Amezúa, Doctor en Sexología)


3.1.08

Hacer un trío

Hay muchos tópicos por ahí en relación a las condiciones, indicaciones y consecuencias de realizar un trío. Hay cosas interesantes, pero mucha de la información no es más que basura; prejuicios, juicios morales, indicaciones absurdas...
.
La palabra clave en relación a este tema es la siguiente: "RELATIVO". Casi todo es relativo; depende profundamente de los deseos, intenciones y situación personal de cada individuo y de cada relación.
.
A continuación muchos de los tópicos:
.
- "Nunca hay que hacerlo con tu pareja." ¿Por qué? Si ambos lo desean, están convencidos de querer hacerlo, y quieren compartir una experiencia así, ¿por qué no?
.
- "No hay que hacerlo con una amiga o un amigo, mejor con un desconocido." No tiene porqué. Cada situación tiene sus ventajas y sus inconvenientes. El hacerlo con un desconocido tiene la ventaja de ser mucho más difícil que haya una implicación afectiva que pudiera ocasionar problemas. Además se evita el tener que enfrentarse al "después de", algo que puede resultar incómodo para muchos. El hacerlo con un amigo o amiga también tiene su lado bueno: hay más confianza, conoces sus gustos eróticos, hay más respeto, se es más generoso, se cuida más la relación erótica...
.
- "No hay que planificarlo, tiene que surgir." Hay gente que ha realizado un trío porque surgió casi sin querer, y aseguran haber disfrutado mucho. Pero también hay gente que decide planificarlo, llegando a poner anuncios en internet o yendo a locales swinger, y muchos de ellos aseguran haber vivido experiencias realmente agradables.
.
- "Mejor dos chicas y un chico; con dos chicos te puedes sentir usada." Depende. Hay mujeres que no quieren ni imaginar la participación de una mujer en sus prácticas eróticas, otras aseguran disfrutar mucho siendo el objeto de deseo de dos hombres, incluso algunas dicen gozar sintiéndose dominadas y "usadas". El sexo es un juego, y el papel que quieras vivir en él depende sólo de ti y de tus deseos. Y mientras disfrutes ninguno de los roles que adquieras es malo, a pesar de lo que digan algunas feministas...
.
- "Puede provocar una ruptura de tu relación de pareja." Dudo mucho que el hacer un trío sea la causa de una ruptura, sí pudiendo ser el desencadenante debido a otros problemas mucho más profundos y enraizados en la relación de pareja.
.
Si realmente estás pensando en realizar un trío, atento a estas indicaciones:
.
- Nunca lo hagas por complacer a tu pareja. En el sexo todo lo que se hace tiene que ser porque realmente sientes deseos eróticos de realizarlo, nunca por complacer al otro. Si tienes dudas, mejor no hacerlo.
.
- Usad preservativos, en plural. Siempre que se cambie de práctica o de persona, hay que utilizar un preservativo nuevo.
.
- Al igual que cuando se mantienen encuentros eróticos, hay peligro de una atracción afectiva y personal. Si no quieres implicarte emocionalmente, marca los límites que consideres necesarios.
.
¿Y después qué? Si hay una relación de amistad entre los participantes, os dará vergüenza volveros a ver. Es lógico que os sintáis así, pero el mal trago se pasa mucho mejor de lo que parece. Podéis acordar no hablarlo nunca, o si lo habláis probablemente acabéis echándoos unas risas.
.
Si sois pareja y no hay ningún tipo de relación de amistad con el tercer participante, puede que no os volváis a ver, o puede que volváis a quedar para repetir. En ambos casos es recomendable evitar mensajitos y flirteos con el tercero, salvo que quieras arriesgarte a una atracción emocional.
.
También es posible que después de hacerlo por primera vez te sientas mal, sucio, como si hubieses hecho algo malo. También es algo lógico y muy habitual; todo debido a la represión erótica y la educación del miedo y la culpa que hemos sufrido. Algo similar le sucede a muchas chicas, después de masturbarse por primera vez o tras su primera relación coital. Tranquilos, el tiempo lo cura todo...
.
Para acabar decir que prácticamente todos los que lo han probado deseándolo realmente (y no por complacer al otro), acaban repitiendo. Disfrutan mucho, se divierten, enriquecen su vida erótico-sexual, prueban nuevas formas de obtener placer, reactivan el deseo y la atracción por su pareja, incluso muchos dicen haber afianzado su relación, mejorando la confianza y la comunicación conyugal.
.

27.12.07

Eyaculación precoz (3)

[Continuación del post Eyaculación precoz (2)]

C. Solución a medio-largo plazo:

Una de las mejores formas de mejorar el control eyaculatorio, y así poder alargar más tiempo el encuentro erótico, es a través de la masturbación. Y me refiero a la masturbación en solitario, aunque con el tiempo puede incluirse a la pareja en la "terapia". Ahí van las indicaciones:

1.- Olvídate durante un tiempo del estímulo genital de tu pareja. O por lo menos nada de coito. Estimula tú a tu pareja todo lo que quieras, y ella a ti pues cuanto menos mejor, y a ser posible que el pene ni te lo toque.

2.- Busca momentos adecuados y atractivos para masturbarte, y que tengas tiempo para deleitarte con la práctica: Por la noche antes de dormir, mientras te das un baño relajante... Olvídate de esas pajas rápidas en la ducha.

3.- Mastúrbate pero alargando todo lo posible el proceso. Pero nada de acercarte al orgasmo en un minuto y luego alargarlo estimulando y parando, estando al borde del orgasmo. Tienes que alargar todo el proceso de excitación; tienes que ir excitándote poco a poco, y estimularte con mucha suavidad y delicadeza.

4.- Concéntrate y piensa en todo lo que estás sintiendo. En cada caricia, cada roce... Analiza en profundidad todas tus sensaciones. Disfruta de cada pequeño estímulo. Vas a estar un buen rato masturbándote, así que concéntrate y disfruta; es tu momento.

5.- Intenta identificar y diferenciar todo lo que sientes durante todo el largo proceso de la masturbación. Qué sientes antes de tocar el pene, al principio de la estimulación, antes de correrte... Es importante que vayas conociendo tu cuerpo, cómo responde y las señales que te manda.

6.- Una vez que estés cerca del orgasmo, ahora sí; para. Dale un pequeño descanso a tu pene, medio minuto por lo menos, y estimula otras zonas erógenas (testículos, perineo, pezones...). Luego vuelve a estimular tu pene, y cuando estés cerca del orgasmo vuelve a parar. Repite este proceso unas cuantas veces; cuantas más mejor, pero siempre sin que te llegue a aburrir. Si ya te estás cansando, córrete.

7.- Si "se te escapa" la eyaculación, no pasa nada. Ya has aprendido lo que sientes justo antes de correrte, así que para la próxima vez que te masturbes tendrás un mejor conocimiento de tu cuerpo y sus sensaciones, y dejarás de estimularte antes.

8.- Repite esta forma de masturbarte siempre que puedas y quieras. No digas que no puedes; si te lo propones siempre hay momentos y lugares para poder desarrollar tu "terapia". Busca tu momento y dedícale el tiempo que se merece.

9.- Después de un tiempo masturbándote tú solito y de esta forma, puedes pedir a tu pareja que participe. Pero explícale bien cómo lo tiene que hacer para que la excitación vaya aumentando muy poco a poco, algo importantísimo. Ah, y nada de coito, por ahora. Si no tienes pareja, mejor; tú mismo será quien mejor lo haga.

Con el tiempo y si se es riguroso con las indicaciones, la eyaculación precoz casi siempre se supera. Pero ten paciencia, puede que necesites más de 6 meses para notar los resultados. Si pasa el tiempo y no hay mejoras, algo realmente raro, acude a un sexólogo para que pueda ayudarte.
.

26.12.07

Eyaculación precoz (2)

[Continuación del post Eyaculación precoz (1)]

A. Trucos para aguantar más:

- Nada de meterla a las primeras de cambio. Si eres de los que se corren bastante rápido, alarga otros estímulos en donde puedas controlar mejor la eyaculación. Y dile a tu pareja cómo debe hacerlo para que la estimulación sea agradable pero sin que acelere la llegada del orgasmo. Pongo un par de ejemplos:
* Si tu pareja va a estimular tus genitales con la mano, que no lo haga igual que tus masturbaciones. Vamos, que en lugar de enganchar la base del pene y darle a la zambomba (arriba y abajo), será mejor que lo acaricie suavemente, que estimule tus testículos, etc.
* Si tu pareja va estimular tu pene con su boca, que no se lo meta en la boca a la vez que te masturba, y a chupar. Mejor será que pase su lengua por todo el pene, que le de unos besos, que dé pequeños golpecitos en el frenillo con su lengua...

- El coito no es imprescindible. Si con el coito no eres capaz de controlar nada de nada tu eyaculación, pues olvídate de él, por lo menos durante un tiempo. No pasa nada, hay millones de formas de disfrutar del sexo sin necesidad de meterla. ¿Sabes que hay infinidad de parejas que no practican el coito nunca o casi nunca y tiene una vida erótico-sexual muy satisfactoria?

- Dedica más tiempo a la estimulación exclusiva de tu pareja. Nada de 69 y masturbaciones mutuas; disfruta haciendo a tu pareja todo lo que le gusta que le hagas: estimulación manual de los genitales, sexo oral, besos, caricias, masajes...

- Alternad las estimulaciones exclusivas. Si te está masturbando y estás a punto de correrte, parad y dedícate un rato a dar placer a tu pareja. Después otro ratito a ti, y cuando estés cerca del orgasmo, volvéis a cambiar. Pero cuando te toca estimular a ti, deja descansar a tu pene; ¡que ni lo toque!

- Y si practicáis el coito, varias cosas:
* Buscad posturas en donde sea más fácil retrasar el orgasmo. Esto depende de cada persona, pero la mayoría de los hombres con las posturas en las que ambas piernas están relajadas suelen aguantar más. Así que nada de estar de pie ni de rodillas.
* Si puedes, abre las piernas; suele ser un buen truco para que el estímulo sea menor.
* Despaciiito, olvídate de las pelis porno.
* Evita las cosas que te exciten en exceso. Si por ejemplo te excita mucho lo visual (ver como entra el pene en la vagina), pues no mires. Si te pone el que tu pareja gima, pues dile que se corte un poquito. Si te vuelve loco tocar los pechos de tu pareja mientras salta encima tuyo, pues... ¡lo entiendo! :-)
* El mete-saca acelera muchísimo la llegada del orgasmo. Un truco es realizar una penetración profunda y mantenerla dentro, con pequeños movimientos de vaivén pero sin sacarla prácticamente nada.
* Si estás cerca del orgasmo, parad y a otra cosa; te toca estimular a tu pareja de forma exclusiva.

Ah, y nada de pensar en la muerte, en la alineación del Madrid o pellizcarte en los dedos. Que el sexo es para disfrutar hombre, y pensar en el Madrid mira que es chungo, jeje...

B. Ya me he corrido, ¿y ahora qué?
.
Si tu pareja también se ha corrido y estáis satisfechos, pues a dormir. Vale, vale; unas caricias y unos besitos también os podéis dar... O fumar un cigarrito si sois fumadores. O un petilla...
.
Si tu pareja no se ha corrido, no pasa nada; tu pene estará durante un tiempo descansando, pero no lo necesitas para nada. Tienes dos manos, diez dedos, una lengua, un par de labios... y mucha imaginación para conseguir que tu pareja llegue al cielo. ¿Para qué necesitamos el pene? ¡Para nada! Y si eres un tío joven y en forma (sexualmente hablando), puede que en poco tiempo el pene se vuelva a animar. Y si a los dos os apetece, ¡aprovechad!
.
[Continúa en el post Eyaculación precoz (3)]

25.12.07

Eyaculación precoz (1)

Cuando hablamos de dificultades erótico-sexuales, las dos más habituales entre los hombres son la disfunción eréctil (de la cual ya hablé en ESTE post) y la eyaculación precoz. Esto de haber construido sexualidades completamente coitocéntricas (centrada en el coito) y falocráticas (el poder del pene) hace que a los hombres nos preocupen todas las dificultades relacionadas con el pene y con meterlo (en la vagina, claro).

Para empezar vamos a intentar definir al eyaculador precoz. Algunos definen la eyaculación precoz como falta de control eyaculatorio voluntario. Pero entonces prácticamente todos los hombres hemos padecido eyaculación precoz en infinidad de ocasiones. ¿Quién no se ha corrido alguna vez antes de desearlo? Nos vamos a quedar con esta otra definición: Eyaculador precoz es todo hombre el cual en la mayoría de encuentros eróticos eyacula antes o inmediatamente después del estímulo genital. Vamos, todo aquel que se corre antes o inmediatamente después de que estimulen su pene; ya sea con la mano, la boca, a través del coito... "Es que yo me corro al de dos minutos", "Es que yo tardo un rato, pero siempre me corro antes de lo que me gustaría", "Es que yo no me entero cuando me voy a correr, se me escapa"... Podemos hablar de esos casos, pero es importante saber que en esos ejemplos NO EXISTE EYACULACIÓN PRECOZ.

Una vez determinado cuándo existe la dificultad, ahora hablemos de la relatividad del problema. Para casi cualquier hombre el eyacular tan rápido es una dificultad que imposibilita el tener encuentros eróticos satisfactorios. Pero yo me pregunto: ¿cuántas chicas firmarían tener un orgasmo nada más sentir el estímulo erótico? Muchas, os lo aseguro. Entonces, ¿es realmente un problema? Pues no. Como mucho podíamos llamarlo "dificultad", siempre que lo vivamos como tal, claro.

El problema reside en que todos queremos tener encuentros eróticos de cine: largos coitos, orgasmos espectaculares y simultáneos, penes gigantes y súper-erectos, mujeres contorsionistas... Señores y señoras, las pelis son una cosa, y la realidad otra muy distinta. Hay gente que tarda más en eyacular, y gente que tarda menos, y cada uno tiene sus ventajas y sus inconvenientes, sin duda. La clave es saber adaptarse a nuestras posibilidades y explotar al máximo nuestras capacidades. Para disfrutar de nuestra capacidad erótica no es necesario ni penes de 20cm, ni posturas acrobáticas, ni coitos de 30 minutos, ni gritar como poseídos, ni tener cuerpos 10...

Bueno, después de esta pequeña introducción, vayamos al grano. Voy a dividir el artículo en tres partes:
A. Pequeños trucos para aguantar más.
B. Me he corrido, ¿y ahora qué?
C. Soluciones a medio-largo plazo.

[Continúa en el post Eyaculación precoz (2)]

18.11.07

Productoras de deseo

Si hiciésemos una clasificación de las personas dependiendo de su grado de deseo por el erotismo, podríamos decir que hay tres tipos de personas:

- Rechazadoras: Son las personas que por norma general no suelen tener ningún tipo de deseo por el erotismo. Vamos, que pasan "muy mucho" de las relaciones eróticas que se pueden generar entre las personas, no tienen ningún interés especial por ellas.

- Productoras de deseo: Son las personas que principalmente disfrutan produciendo deseo en otras personas. Son quienes les gusta gustar, quienes disfrutan cuando saben que alguien se interesa por él/ella, para quienes el juego de la seducción o el flirteo es más importante que el posible encuentro erótico en sí. Estas personas tienen como objetivo principal el producir deseo, cuanto más mejor. El "pillar" para ellas es algo secundario.

- Deseantes: Son quienes principalmente disfrutan consiguiendo el encuentro erótico. El determinar qué encuentro erótico quieren conseguir depende de cada deseante; algunos sólo desearán unos besos y otros puede que deseen "cama", con sexo oral y coito incluido. Estas personas tienen como principal objetivo el conseguir el encuentro, y cuanto más fácil y directamente se consiga dicho objetivo, mejor.

Esta clasificación no es estanca; habrá personas que estén entre las rechazadoras y las productoras de deseo, otras estarán entre las productoras y las deseantes... Pero cometiendo la inmoralidad de generalizar, podríamos decir que:

A) La mayoría de las mujeres son productoras de deseo. Se ponen guapas, se pintan, se prueban mil camisetas, se miran al espejo una y otra vez... Todo para conseguir su principal objetivo: producir deseo. Si se pilla cacho o no será algo secundario, que dependerá de cómo vaya la noche, pero no es algo que deseen principalmente. "Ya se verá", dirían la mayoría de ellas. Una mujer que no haya acabado la noche con un encuentro erótico, pero que le "hayan entrado" en infinidad de ocasiones a lo largo de la noche, podría irse a casa feliz y sintiendo que se lo ha pasado genial.

B) La mayoría de los hombres son, no deseantes, sino HIPER-deseantes. Para los hombres su mayor satisfacción sería "pillar", y cuanto más rápido y sencillo, mejor. Sí, muy divertido eso del flirteo, pero si viene una mujer guapa y tras presentarse nos dice "me muero de ganas de pasar una noche loca contigo, ¿nos vamos a mi casa?", mejor que mejor. ¡Esfuerzo que nos ahorramos! Un hombre que haya dormido acompañado ya "ha triunfado"; da igual cómo haya ido el resto de la noche. Y si es una chica guapa no te digo nada... Qué mas da que haya estado 4 horas deprimido y muerto del asco por las esquinas, ¡ha sido una noche perfecta porque ha pillado con una tía tremenda! Si no "pilla", la valoración de la noche dependerá de otros factores, entre los cuales será poco o nada importante el que haya producido deseo o no. El nivel de borrachera, las "locuras" realizadas o la hora de llegada a casa sí que suelen ser factores determinantes para poder decir que la noche ha estado "de puta madre".

Un ejemplo muy claro lo podemos observar dentro de las propias parejas. Cuando un chico y una chica son novios, no dejan de arreglarse y "ponerse guapos", aunque sólo vayan a ir a tomar algo juntos. Ella se pone lo más guapa posible, porque quiere seguir sintiéndose deseada por su pareja estable (y por el resto de hombres con quien se cruce). Él se pone lo más guapo posible, para ver si anima a su novia y esa noche toca sexo...

- ¡Joder Sonia, qué guapa estás hoy!
- ¿Sí? Que va, no es para tanto... (que me lo repita por favor, que me lo repita...)
- Joder que no, estás tremenda cari...

- Miguel, hoy estás muy guapo.
- ¿A que sí? Pues si me quitas la ropa lo estoy más... ¿Vamos a la habitación y te lo demuestro?
- Ay cari, tú siempre igual...

25.10.07

Sacarle brillo al cetro

26.9.07

El punto G

Después de leer el título de este post, me imagino que esperarás un detallado análisis sobre el punto en cuestión; localización exacta, forma de estimularlo, posturas coitales más adecuadas para disfrutar de él... Si es así, te vas a llevar una sorpresa, espero que positiva y seguro que enriquecedora.

Dicen por ahí que el punto G es un "botoncito" formado por una concentración de terminaciones nerviosas, que se encuentra alojado en la parte superior de la pared vaginal, a unos 3-4 centímetros de la entrada. Dicen que se puede diferenciar porque su tacto es algo más rugoso que el resto de la vagina. También dicen que el estimularlo proporciona placer.

Después de que el Dr. Grafenberg "demostrara" la existencia de este punto, otros expertos en sexología se han puesto a buscar otros posibles "puntos calientes", con resultados "favorables": el punto K (Barbara Keesling), el punto U (Uretral), punto A (Anterior)...

Desde hace unos años ya hay numerosos sexólogos que han declarado no estar de acuerdo con la teoría de la existencia del punto G (ni del resto de puntos), y cuestionan con firmeza la existencia de dicho "botoncito". Incluso importantes sexólogas como Shere Hite aseguran que el punto G es un invento machista para justificar la coitalidad de las relaciones sexuales, y así evitar una evolución en las prácticas eróticas en donde se tenga más en cuenta la sexualidad femenina y el placer de las mujeres.

Pues a mí me da igual. No entiendo este absurdo debate, ya que considero que la existencia o no del punto G no tiene absolutamente ninguna relevancia para que las relaciones eróticas sean satisfactorias y placenteras. Pero cuestionarse constantemente su existencia sí que puede provocar numerosos complejos, miedos, frustraciones y desilusiones. ¡Qué manía con querer estandarizar nuestras sexualidades, nuestros cuerpos y nuestras formas de sentir placer!

Con todas las posibilidades que hay para disfrutar de nuestros cuerpos y para dar y recibir placer, no entiendo esta obsesión por el punto G. Os voy a contar un secreto: Yo conozco un punto que tienen todas las mujeres, que tiene millones de terminaciones nerviosas (muchísimas más que las que tendría el supuesto punto G), que su estimulación es sencilla, y que casi todas las mujeres obtienen orgasmos estimulándolo adecuadamente. Se llama CLÍTORIS, ¿te suena?

Claro que hay zonas en el conducto vaginal en donde hay terminaciones nerviosas, pero también las hay en la rodilla o en el antebrazo, y nadie escribe artículos que se titulen "Cómo estimular su rodilla: Guía práctica". Y claro que algunas mujeres pueden sentir placer con prácticas coitales, pero tened en cuenta estos dos datos:
- El 80% de las mujeres que se masturban, lo hacen estimulando sólo su clítoris, sin meter nada en su vagina.
- El 70% de las mujeres no son capaces de llegar al orgasmo con el coito, necesitan estimular su clítoris para alcanzarlo.

Si quieres tener una vida erótica satisfactoria olvídate del punto G (y del K, del U...), y disfruta del sexo sin absurdas e improductivas preocupaciones.



9.9.07

Condones de sabores

Son condones que se utilizan principalmente para practicar felaciones. Se pueden utilizar durante toda la felación o sólo al final, para evitar que el semen se deposite en la boca. Un par de apuntes sobre ellos:

- No son realmente preservativos de sabores, sino que son "preservativos de olores". Pero como muchos de vosotros ya sabréis, el olfato juega un papel fundamental en la percepción de los sabores, más incluso que el propio sentido del gusto, por lo que la denominación está justificada.

- Son igual de seguros que los condones normales. Hay una falsa creencia que dice que los condones de sabores sólo están preparados para la práctica del sexo oral, y que para la penetración no son fiables. ESTO NO ES CIERTO. Siempre que cumplan con las normas europeas de seguridad, da igual si son normales, de sabores, estriados...

- Se pueden comprar en cualquier sex-shop o condonería, y ahora también en muchos hipermercados y en la mayoría de las farmacias (aunque en estos dos últimos casos la variedad ofertada es menor). Hay de infinidad de sabores, se venden sueltos o en cajas, las cajas son de sólo un sabor o de sabores variados... Ah, y son algo más caros que los condones normales, pero no mucho más.

4.8.07

¿Disfunción eréctil o "gatillazo"?

"No lo entiendo, te juro que es la primera vez que me pasa..."

Cuando el pene pasa de su erección y se queda flácido en el momento más delicado, es lo que llamamos vulgarmente un "gatillazo". Esto no tiene absolutamente nada que ver con la disfunción eréctil, y mucho menos con la impotencia, esterilidad o problemas similares. Un gatillazo es simplemente que el pene pierde puntualmente la erección, sin más. No es un problema; es algo habitual, completamente normal y para nada preocupante.

"¿Pero no sufro disfunción eréctil? Es que he tenido "gatillazos" varias veces seguidas..." Disfunción eréctil es un problema que se sufre cuando no se es capaz de tener y mantener la erección. ¿No te levantas nunca con el pene erecto? ¿No eres capaz de tener una erección ni siquiera cuanto te apetece masturbarte? ¿No te empalmas en ningún momento del encuentro erótico, ni siquiera en las caricias y besos previos? Entonces sí que se podría empezar a hablar de una posible disfunción, pero mientras tengas erecciones en otras situaciones, tu problema no es tal; es simplemente un inofensivo contratiempo.

Todos los hombres hemos vivido más de un gatillazo. Y si no lo has vivido, ya lo vivirás. No tiene nada de preocupante; simplemente el pene ha dicho "no" en el momento en que para ti era más importante que dijese "sí". El gatillazo no significa nada, no es un síntoma de ningún problema, ni te avisa de nada que te deba preocupar.

¿Y qué hago yo con mi gatillazo? Pues sencillo; nada. Si no tiene importancia, lo que tienes que hacer es no dársela. ¿Qué ibas a hacer con el pene erecto? ¿Y no puedes hacerlo sin él? Seguro que sí...

El pene no puede guiar vuestro encuentro erótico, no puede hacer con vosotros lo que quiera. ¿Qué importancia tiene un pene erecto en una relación erótica? Ninguna, de verdad. Si él no quiere participar, él se lo pierde. No lo necesitas, porque:
- Para DAR placer: Tienes dedos, manos, lengua, labios... ¡y muchas ganas e imaginación!
- Para RECIBIR placer: Tienes todos los rincones corporales del mundo para disfrutar de una caricia, un beso, un lametón... Además, el pene flácido tampoco es un cacho de carne insensible; si queréis también se puede estimular aunque no tenga una súper-erección.

Así que si el pene no quiere ponerse en guardia, peor para él. Tú no lo necesitas, así que disfruta de todas las posibilidades que os ofrece vuestra sexualidad sin depender de la erección de un pene. Si él pasa, pasad vosotros de él.

Ah, para las chicas; esto de los gatillazos no tiene nada que ver con vosotras. "¿Qué pasa, es que no te gusto? ¿Es que no lo hago bien?" Chicas, por favor, no hagáis un problema de una inocente anécdota. Si no le gustases iba a estar ahí en pelotas contigo...

1.8.07

La primera vez (2)

[Continuación del post "La primera vez (1)"]


Es cierto que algunos truquillos pueden ayudarnos a evitar que la primera vez sea una experiencia desagradable. Entre otros:

- Antes de la penetración, entretenerse con caricias y otras prácticas que sean excitantes. Nada de meter a las primeras de cambio; sólo practicar el coito cuando se esté muy excitada.

- Abundante lubricación, tanto por todo el pene como por la vagina. Se puede comprar el lubricante en cualquier farmacia, pero en su defecto la saliva es una buena alternativa.

Pero los errores "de base" hacen referencia a otras cosas. Son errores de los que no hablan ni en la Bravo ni en la Vale. Éstos son:

* Sólo se practica el coito cuando la vagina quiera. Nada de penetrar porque "ya es hora", o porque el chico quiera, o porque ella quiera "cumplir el expediente". Y mucho menos porque ella quiera pasar cuanto antes el "mal trago". En el sexo, todo lo que se hace es para disfrutar, por lo que la primera vez sólo se practicará para que ambos disfruten. Y el momento sólo debe decidirlo la vagina; cuando la vagina sienta verdaderos deseos eróticos de sentir un pene dentro, entonces se prueba. El pene aquí no tiene nada que decir.

* Si la práctica duele o no es agradable, no pasa absolutamente nada. Hay que parar en el mismo instante en que se sienta dolor, y se cambia a otra práctica erótica. Nada de aguantar ¿eh? Hay miles de formas de dar y recibir placer, casi todas ellas con muchos menos inconvenientes que el coito, así que olvidaros del coito si no es satisfactorio y disfrutar de las múltiples posibilidades que os ofrece vuestra sexualidad. Si en otra ocasión la vagina vuelve a desearlo, se vuelve a probar, y si sigue sin ser satisfactorio, NO PASA NADA. Seguro que tenéis recursos para disfrutar del sexo sin necesidad de que entre el pene en la vagina...

* ¿Cómo te fue la primera vez que intentaste andar en bici? ¿Y la primera vez que freíste un huevo? Las primeras veces nunca suelen salir bien, ni suelen ser "especiales", no entiendo por qué con el coito tiene que serlo. Especial será ese polvazo que eches con esa persona con la que siempre has fantaseado, o ese aniversario que celebres con esa persona tan especial sin salir en toda la noche de la habitación del hotel, ni siquiera para cenar. Asume que la primera vez que practiques el coito, será probablemente uno de los peores polvos. La experiencia, sin duda alguna, es un grado.

"La primera vez es tan especial que tienes que prepararla y planificarla bien", "La primera vez siempre duele", "Lo mejor es pasar el mal trago cuanto antes", "Yo mi flor no se la doy a cualquiera"... Anda anda, déjate de flores...